El arte de triunfar provocando

Justin Bieber, Kendall Jenner y FKA Twigs encabezan la generación 'millennial' que busca el éxito a través de la polémica y que Calvin Klein ha convertido en imagen

Si se le pregunta a las fans de Robert Pattinson, el protagonista de la saga juvenil Crepúsculo, su prometida, la cantante FKA Twigs, es una mala influencia. No les gusta su pelo, su estilo. Y ella, reconocida por la crítica como la nueva Björk, contesta asistiendo a la elegante gala del Met con un vestido diseñado por Christopher Kane y cuyo estampado eran cuerpos desnudos entrelazados entre los que se distinguía claramente un pene.

“La polémica que genera con su estilismo es la clave de su éxito. Busca generar reacciones en los demás: utiliza la moda como medio de expresión”, decía la asesora de músicos María Viñas a EL PAÍS hace unos meses. Para FKA Twigs y para toda esta nueva generación de artistas, en la provocación está el éxito. Es la manera de encontrar su propia voz e identidad y destacar en un mundo ya repleto de artistas diferentes y alternativos.

Ese ha sido el secreto en la carrera de Justin Bieber, que cada año se reinventa con una nueva provocación. Desde ser un imposible entrevistado a enseñar el culo a las fans o intentar pasar por niño bueno, el cantante canadiense sigue evolucionando y avanzando en su música, pero siempre llevando un paso más allá la polémica. Lo mismo ocurre con la supermodelo del momento, Kendall Jenner, hija de Kris y Caitlyn Jenner, quien encontró en las redes sociales la plataforma y trampolín de su carrera a partir de selfies provocativos.

La supermodelo Kendall Jenner también forma parte de esta campaña publicitaria.

Por ese dominio para crear polémica y dirigir la atención mediática y la cultura pop, Justin Bieber, Kendall Jenner y FKA Twigs son algunos de los rostros escogidos para la nueva campaña de Calvin Klein, “I... in #mycalvins” (“Yo... en mis calvins”), dirigida a la generación millennial a los que la marca llama a la acción en las redes sociales a partir de fotografías provocativas tomadas por Tyrone Lebon. “Esta campaña representa cómo la cultura está transformándose y cambiando según hablamos. Hemos juntado a un colectivo de provocadores con un colectivo único de artistas visuales para crear contenido que desate y dirija la conversación cultural”, dice la jefa de márketing de la marca, Melisa Goldie.

FKA Twigs en la campaña publicitaria de Calvin Klein.

Junto a Bieber, Kendall Jenner y FKA Twigs, están los cantantes de hip hop Kendrick Lamar, Fetty Wap y Joey Bada$$, que alcanzaron lo más alto de las listas de música muy jóvenes y lideran una nueva generación en el rap. Y también están las modelos Saskia de Brauw, quien abandonó las pasarelas por su carrera como artista visual y performer; Abbey Lee Kershaw, centrada más en el cine ahora después de Mad Max y la próxima Dioses de Egipto; y Adwoa Aboah, que ha dado que hablar más por su activismo feminista que por su imagen en una profesión habitualmente tachada de lo contrario. “Identificarme como feminista siendo modelo, me permite no sentirme obligada a hacer lo que no quiero”, dice la modelo, imagen de H&M o Aldo y fundadora de la plataforma para mujeres Gurls Talk.

Hacer lo que quieren y cuando quieren, evitar etiquetas y simplificaciones es lo que une a toda esta generación de artistas, modelos y personajes públicos. Provocar gratuitamente a través de su forma de vestir o un selfie, pero también a través de un discurso que pretende ser alternativo y su propio arte.