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Revista de verano

Jessica Alba también seduce a los lobos de Wall Street

La actriz logra 70 millones de los inversores para su empresa

Alba, en la apertura de una de sus tiendas en Los Ángeles.
Alba, en la apertura de una de sus tiendas en Los Ángeles.

Honesto y Wall Street pueden parecer dos realidades que no casan. Y para rizar el rizo, la relación de Hollywood con el mundo de los inversores fue siempre más de odio que de pasión. Solo hay que fijarse en cómo se presenta el universo de las finanzas en la gran pantalla o los comentarios de George Clooney contra las maniobras de tiburones como Daniel Loeb. Jessica Alba, sin embargo, es la excepción. Los inversores huelen a dinero en el negocio de la actriz de Los 4 Fantásticos, que se está convirtiendo en una máquina de recaudar fondos para su joven empresa, que vende productos bajo la etiqueta de la sostenibilidad.

La estrella de Hollywood lleva dos años y medio dedicada de lleno a su aventura empresarial. La cámara sigue queriéndola, pero ahora se pone frente a ella para vender su producto a los inversores, con repetidas apariciones durante los últimos meses en las cadenas financieras para hacer correr la voz. La compañía de Alba acaba de recaudar 70 millones de dólares para dar liquidez a su proyecto, una cantidad que triplica lo que captó a comienzos de año para poder ir más allá de Internet y ampliar su línea de productos.

Al frente de The Honest está Brian Lee. Él tiene claros los números del negocio desde que empezó a funcionar en enero de 2012. Sabe, por ejemplo, que necesita la tienda física porque el 90% de las compras en Estados Unidos se hacen en los establecimientos comerciales tradicionales, donde se puede tocar y oler el producto. Además, explica que quieren resolver un problema: el mercado y las casas están inundados de productos tóxicos —conciencia que la actriz adquirió al ser madre en 2008—. Así que empezaron con productos para niños, como pañales, cremas, toallitas desechables y detergentes.

Al cumplir la compañía su segundo año, había recaudado ya 52 millones. Una suma que nada tiene que envidiar a las cantidades que se manejan en el mundo de las firmas tecnológicas. Alba inició su aventura empresarial porque pensó que en el mercado faltaba una marca que vendiera productos seguros y sanos, a la vez que asequibles y con estilo. Por ejemplo, en su tienda electrónica hay cunas por 400 dólares que utilizan pinturas que pueden chupar los niños sin riesgo de intoxicarse y con estructura de madera sostenible. Hasta aquí la idea puede parecer poco original. El giro honesto llega cuando se compra esa cuna, porque la compañía dona una idéntica.

The Honest vende productos sanos y seguros, asequibles y con estilo

Pero los inversores se fijan en los números. El primer año las ventas de The Honest se multiplicaron por cinco y este ejercicio espera 150 millones en ingresos, el triple que en 2013. Ahora los productos se encuentran en las estanterías de grandes cadenas comerciales como Costco y Whole Foods. Como dice Lee, el objetivo es llevarlos donde las familias compran a diario, aunque el 80% del negocio es gracias a los clientes que pagan cada mes por su servicio de entrega a domicilio.

Con la nueva inyección de capital, la empresa de la actriz se valora en cerca de 1.000 millones de dólares, de acuerdo con The Wall Street Journal. Esta avalancha de fondos se interpreta como el paso clave para que la compañía empiece a cotizar pronto, algo en lo que cree Lee. Lo que no tiene claro aún es en qué momento se producirá ese salto. Antes, explica, debe empezar a actuar como una compañía que además de su misión responde también a las expectativas de los inversores. En paralelo, diseña un plan de expansión geográfica que podría llevarle pronto a Europa por la vía de Reino Unido y a los mercados del Pacífico.

Jessica Alba no solo pone el dinero a trabajar en su línea de productos para niños. Le gusta diversificar. También es conocido que invierte en el ladrillo y en acciones, aunque se considera una inversora conservadora y que trata siempre de ir a lo seguro. Brian Lee, por su parte, es conocido por haber ido de la mano en las aventuras empresariales de otras celebridades, como Kim Kardashian.