Nadie sabe nada
En Cataluña, en CIU, en los demás partidos políticos, en los medios, nadie sabía (ni al parecer sospechaba) nada de las andanzas de la familia Pujol. Y en los distintos Gobiernos de España, en tantos años, tampoco.
El presidente Rajoy, los distintos secretarios generales del Partido Popular y todos sus dirigentes, tampoco sabían nada de Gürtel, ni de los asuntos de Bárcenas. Tampoco sabían nada de Matas, de Carlos Fabra, de Francisco Camps, de Cotino y un largo etcétera.
La ministra Mato no sabía nada de Sepúlveda, de sus coches de lujo y de sus viajes. La Infanta no sabía nada de las hazañas de Urdangarin.
En Andalucía, entre sus gobernantes y los dirigentes de algún sindicato, tampoco sabían nada del dinero de los ERE y de los fondos para formación de los desempleados. Los empresarios tampoco sabían nada, lo mismo que los miembros de la CEOE no sabían nada de Díaz Ferrán.
Yo he visto a distintos personajes llegar a lo más alto de la política, los he visto salir de ella y veo lo bien que viven ahora; pero a mí no me pregunten, porque yo tampoco sé nada.— Ángel Villegas.


























































