Los menos favorecidos
Si leo mi vida laboral, solo encuentro “obra y servicio”, intercalados con becas exentas de cotización. Trabajos temporales, mal pagados, como los de todos, o casi todos. El Ministerio de Hacienda lee en cambio “más de un pagador”; un estatus que tenemos muchos ciudadanos que hemos tenido la suerte o desgracia de poder ir sumando pequeños trabajos a lo largo del año que apenas nos dan para sobrevivir. No tenemos estabilidad ninguna, cada dos meses, cada dos semanas, tenemos que hacer otro trabajo que ni siquiera está remunerado: buscar empleo. El sistema a cambio nos condena a pagar en impuestos una parte desproporcionada de nuestros salarios, que parecen mayores debido a nuestro bajo nivel de cotización.
Hoy me ha llegado una nueva carta de Hacienda donde me piden 1.500 euros por una beca que estaba exenta de cotización. Ya no saben de dónde sacar el dinero ni cómo hacer para que malgastemos nuestro tiempo y dinero en recurrir. Necesito ese tiempo para buscar otro empleo o para formarme, no para enmendar sus errores. Y ya que no soy la única, ya que nunca lo he sido, ojalá al menos fuese la última. Que paguen ellos, que ya les toca.— Ana Pastor Pérez.


























































