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ETA mata a dos guardias civiles en el corazón turístico de Mallorca

Explosión controlada de otro artefacto frente a un segundo cuartel de la Guardia Civil de Calvià.- Los fallecidos, mediante una bomba lapa adosada a su coche y activada a distancia, son Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salva, de 28 y 27 años

Dos jóvenes guardias civiles han muerto en un nuevo atentado de ETA registrado entre las 13.30 y las 13.45 de este jueves junto al cuartel de la Guardia Civil en Palmanova, en el municipio mallorquín de Calvià, al suroeste de la isla. Se trata del primer atentado con víctimas de la organización terrorista en las islas Baleares y se produce apenas 24 horas después del ataque a la casa cuartel de Burgos, que no dejó muertos pero sí 66 heridos leves.

Horas después, a las 19.40, el Grupo Especialista en Desactivación de Explosivos del instituto armado hizo explotar de forma controlada una segunda bomba en otro todoterreno de la Guardia Civil, estacionado en las proximidades de otro cuartel, el viejo, de la misma localidad de Palmanova. Ante la dificultad de desactivar el artefacto, los agentes decidieron hacerlo estallar. El coche, un Nissan Patrol, lleva más de un mes en desuso y aparcado en las proximidades de la comandancia que tiene la Benemérita en la carretera que une Palmanova-Magaluf, a unos 500 metros del lugar del atentado. Viviendas y comercios próximos fueron desalojados pocas horas después del ataque. Los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado continúan rastreando el entorno de los cuarteles de la Guardia Civil en Palmanova y los buques que deben salir desde el puerto de Palma y Alcudia (Mallorca).

El delegado del Gobierno en Baleares, Ramon Socías, ha confirmado que en el ataque no se registraron heridos al margen de las dos víctimas mortales, en contra de lo que se había informado en un primer momento. Los dos guardias civiles muertos son Carlos Enrique Sáenz de Tejada García y Diego Salva Lezaún. Sáenz de Tejada era guardia, tenía 28 años, había nacido en Burgos y había recibido su destino hace sólo tres días, aunque llevaba en la isla algo más de seis meses; mientras que Salva Lezaún tenía 27 años, había nacido en Pamplona aunque llevaba muchos años residiendo en Mallorca y era alumno en prácticas desde hace pocos días. Ambos agentes, los dos solteros, iban de paisano, trabajaban en labores de mantenimiento y estaban de servicio en el momento de la explosión.

Iban a llevar el coche al taller

Según fuentes de la investigación, la explosión fue ocasionada por una bomba lapa adosada al coche y activada con un mando a distancia y no con un dispositivo de movimiento, práctica habitual de ETA. Por tanto, los terroristas se encontraban "a escasos metros" del cuartel, vigilando con el fin de hacer explotar el dispositivo en el momento en el que los dos guardias civiles se montaran en el vehículo, según apuntó Socías poco después del atentado. La bomba había sido colocada en los bajos del vehículo después de que lo dejara un brigada y antes de que lo cogieran dos jóvenes agentes, que debían llevarlo a un garaje para una revisión de mantenimiento.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se ha desplazado al lugar del atentado junto a la ministra de Defensa, Carme Chacón, para seguir de cerca la investigación. Visiblemente emocionados, ambos han transmitido desde allí sus "condolencias", su "solidaridad" y su "cariño" a los familiares de los dos jóvenes.

Parte del cadáver del agente que estaba en el asiento del copiloto se encontró sobre un árbol, según los bomberos, lo que da una idea de la potencia de la explosión. El otro estaba tendido en el suelo y los servicios de emergencia trataron de reanimarle, pero fue inútil. Los turistas alojados en los hoteles cercanos -la zona de Palmanova cuenta con 30.000 plazas hoteleras- pasaron la tarde recluidos en los establecimientos, ya que se ha establecido un perímetro de seguridad de dos kilómetros en torno a la zona de la explosión.

Tras el ataque, las fuerzas de seguridad pusieron en marcha la operación jaula para tratar de capturar a los terroristas, por lo que el aeropuerto y el puerto de la isla se cerraron poco después del atentado. El aeropuerto, sin embargo, reabrió a las 17.55 y por la noche ya funcionaba con total normalidad. Además, se establecieron controles policiales en las principales vías y autopistas de las islas, lo que causó retenciones. En todo caso, el delegado del Gobierno, que ha señalado que el atentado podría haber causado una "masacre", no descarta que los terroristas tengan un piso franco en Mallorca.

El ataque se produjo en la calle Na Boira, muy concurrida porque cerca hay una oficina de correos y un centro de salud. Se encuentra a 200 metros de una playa en una zona de mucho turismo internacional y a unos diez kilómetros del palacio de Marivent, donde veranea la Familia Real. Precisamente el atentado se produce a dos días de que los Reyes lleguen a Mallorca. Hace 13 días se puso en marcha el operativo de seguridad previo a su viaje. El Gobierno balear ha decretado tres días de luto en toda la comunidad por el "acto miserable y de barbarie" que han condenado Zapatero y todos los partidos.

Los Reyes llegarán este fin de semana

Dos Juan Carlos y Doña Sofía llegarán a última hora del sábado a la isla, donde tradicionalmente pasan sus vacaciones en el palacio de Marivent, informa Mábel Galaz. Por estas fechas suelen encontrarse ya en Mallorca, pero este año su descanso se ha retrasado a causa de un viaje oficial a Madeira. También está previsto que acudan los Príncipes de Asturias, que este miércoles concluyeron una visita a Rumania, a reunirse con el resto de la familia real a lo largo del fin de semana.

Las que sí están ya en Mallorca son las infantas Elena y Cristina con sus respectivos hijos desde el pasado fin de semana. Ambas se desplazan a diario a Calanova, donde los nietos de los Reyes -Juan, Miguel, Pablo e Irene Urdangarín y Felipe Juan Froilán y Victoria Federica Maricharlar- toman clases de vela. Este sábado comienza la 28ª edición de la Copa del Rey, uno de los más importantes eventos del verano mallorquín.

Primer atentado con muertos en Baleares

Se trata del primer atentado con víctimas de la organización terrorista en las islas Baleares, donde sí se habían registrado ataques. De hecho, el atentado coincide con el 18 aniversario de otros dos cometidos en Mallorca con coche bomba por el entonces miembro del comando Ekaitz José Luis Urrusolo Sistiaga. Las dos explosiones causaron heridas al hijo de un militar y a un alférez y la banda intentó una tercera que fue frustrada. Por esos hechos, el entonces miembro de ETA fue condenado a 41 años de cárcel.

Además, ETA ha intentado atentar en dos ocasiones contra el Rey en las Baleares. El primer intento fue en 1995. Juan José Rego Vidal, que ya había estado involucrado en una operación dirigida contra el Monarca en 1978, fue detenido el 9 de agosto de ese año por pretender atentar contra Don Juan Carlos. Los terroristas pensaban dispararle con un fusil de alta precisión desde una terraza cuando el monarca se encontrara a bordo del yate Fortuna. En caso de que fallara, tenían en el punto de mira al Príncipe de Asturias y, en su defecto, al ex presidente José María Aznar.

El segundo intento de acabar con la vida del monarca estaba planeado para la Semana Santa de 2004. En esa ocasión era Javier Pérez Aldunate el encargado, aunque no pudo atentar porque supuestamente no recibió a tiempo el rifle con el que planeaba dispararle. El etarra fue condenado por la Audiencia Nacional en 2006 a 35 años de cárcel por varios delitos, entre ellos recabar informción para matar a don Juan Carlos.

Tres muertos en 2009

La banda terrorista, de cuyo nacimiento se cumplen mañana 50 años, ha asesinado en este tiempo a 206 guardias civiles, incluidos los dos fallecidos este jueves en Palma de Mallorca. Éste es el noveno atentado de ETA en este año y eleva a tres los muertos, todo ellos miembros de las fuerzas de seguridad. El anterior atentado mortal se produjo el 19 de junio, cuando también una una bomba lapa mató al policía nacional Eduardo Antonio Puelles, en Arrigoriaga (Vizcaya). Desde 2003, ETA no usaba este procedimiento.

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