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Reportaje:

Un detective reescribe la historia de 'Jack el Destripador'

Después de 10 años de investigación, Trevor Marriot asegura que una sola persona no pudo cometer los cinco asesinatos que se le atribuyen al célebre asesino en serie

Cuando hace más de 100 años los vendedores de periódicos gritaban por las calles de Londres el consabido "¡asesinato en Whitechapel!", la sombra de Jack el Destripador se presentaba antes los británicos como una sola amenaza. Ahora, en 2004, un detective retirado, Trevor Marriot, asegura que no hubo un único asesino, sino varios.

Las conclusiones de Marriot, presentadas hoy en Londonderry, en Irlanda del Norte, son fruto de 10 años de investigación. Según el detective, un sólo destripador no pudo asesinar a dos prostitutas en apenas 12 minutos, que fue el tiempo que transcurrió entre la muerte de dos de las víctimas. El investigador asegura que no es creíble que Jack, que seguramente cometió el primero de los crímenes, se parara a asesinar a una segunda mujer en tan poco tiempo cuando su objetivo prioritario en ese momento era escapar.

Las víctimas a las que alude Marriot en su investigación son Elizabeth Stride y Catherine Eddowes, que aparecieron muertas la noche del 30 de septiembre de 1888. El asesino no mutiló el cuerpo de Stride, a quien sólo se le amputó la oreja. Al cadáver de Eddowes le faltaban una oreja, un riñón y los ovarios. Antes de estos asesinatos, Jack el Destripador envió su primera carta a la policía, en la que lanzaba frases como "no cejaré en mi tarea de destripar putas", "retengan esta carta, sin hacerla pública, hasta mi próximo trabajo" o "no les importe llamarme por mi nombre artístico".

Con anterioridad, el mítico asesino había acabado con la vida de Mary Ann Nicholls y Annie Chapman. Después causó la muerte de la última víctima que se le atribuía hasta ahora, Marie Kelly. En todo caso, Trevor Marriot no cree que Jack matara a las cinco víctimas, ya que no ve posible que el asesino atacara a dos prostitutas la noche del 30 de septiembre.

Un médico estadounidense y el Príncipe Alberto Víctor

Sobre los sospechosos a los que en su día se acusó de estar detrás del nombre de Jack el Destripador, Marriot ha descartado que algunos de ellos pudieran ser culpables. El ex detective ha citado, por ejemplo, al médico estadounidense Francis Tumblety y al nieto de la Reina Victoria, el Príncipe Alberto Víctor.

Tumblety tenía una colección de órganos femeninos, lo cual le hacía sospechoso de la mutilación de los cuerpos de las prostitutas, pero según Marriot, el doctor "tenía tendencias homosexuales, y lo lógico, según las consultas realizadas a expertos, es que hubiera tenido la tendencia de matar a personas de su mismo sexo".

En cuanto a Alberto Víctor, había rumores de que el Príncipe y Duque de Clarence tenía un hijo secreto con una mujer del barrio de Whitechapel. Sin embargo, el ex detective cree que no era probable que "un miembro de la familia real aspirante al trono pudiera salir de su casa para pasearse" por la zona en la que se cometieron los asesinatos. Además, según Marriot, el "Diario Real indica que el Duque de Clarence no estaba en Londres cuando se cometieron los asesinatos".

Otra de las sorprendentes conclusiones a las que ha llegado el Trevor Marriot es que "pudo haber dos asesinatos más después de que la policía cerrara el caso". En todo caso, el ex detective ha explicado que "la zona de Whitechapel estaba tomada por bandas de delincuentes que forzaban a las prostitutas a salir a la calle para ganar dinero". "Si las prostitutas no hacían caso a estas bandas, eran castigadas de un modo brutal", explica Marriot, que no cree que todos los asesinatos atribuidos a Jack los cometieran estas bandas.