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Reportaje:

Un goteo de agentes corruptos

Seis guardias civiles han sido detenidos en solo tres meses en Málaga por supuesto narcotráfico

El tradicional hermetismo de la Guardia Civil se acentúa cuando toca hacer limpieza en el cuerpo. En tres meses, y sin apenas llamar la atención, la unidad de Asuntos Internos del instituto armado ha arrestado en Málaga al menos a seis agentes por aliarse con narcotraficantes o hacer la vista gorda con cargamentos de hachís. En estos casos, cualquier detalle es alto secreto.

El goteo de detenciones se inició el 21 de septiembre y pasó inadvertido hasta que tocó a la cúpula del cuerpo. El jueves fue arrestado el teniente responsable de uno de los grupos de élite en la lucha contra la droga, y su despacho en la Comandancia de Málaga fue registrado. Este mando quedó ayer en libertad con cargos. En el juzgado le interrogaron por una batería de delitos, entre ellos revelación de secreto, aunque fuentes cercanas al caso señalan que su imputación judicial no se ha concretado.

Las actuaciones se instruyen en juzgados de Fuengirola y Málaga capital, y han cosechado resultados desiguales. Los tres primeros guardias detenidos -uno asignado a la unidad de policía judicial y otros dos pertenecientes a los grupos antimafia de Málaga y Córdoba- ingresaron en prisión preventiva entre septiembre y noviembre. Los dos agentes rasos arrestados esta semana han quedado en libertad con cargos, junto con otro ex miembro del instituto armado, también implicado.

Uno de los guardias en activo trabajaba en el cuartel de Mijas y había estado destinado varios años en Benalmádena. Todos están acusados al menos de delitos contra la salud pública, asociación ilícita, blanqueo de capitales y omisión del deber de perseguir delitos. La Guardia Civil también ha detenido a otras cuatro personas, los supuestos traficantes a los que se dejaba hacer. También están en la calle.

"No parece que sea una organización estructurada, sino que los primeros implicados han ido llevando a los otros", apuntaba una fuente cercana al caso. "Asuntos Internos ha tenido que actuar porque aquí venía ya la Policía Nacional metiendo bocados", añadía un agente del instituto armado. "Nos hemos visto en esta situación por dejadez. La gente se piensa que esto es jauja, y van a su libre albedrío, y en grupos como el EDOA (equipo contra la delincuencia organizada y antidroga) han terminado arrinconando a los honestos", diagnostica.

La detención del mando de la Guardia Civil trajo malos recuerdos en la Comisaría Provincial de Málaga. Agentes de Asuntos Internos del Cuerpo Nacional de Policía también detuvieron a cuatro jefes antimafia en abril de 2008. Ayer, un policía pedía prudencia a la hora de difundir este tipo de investigaciones. Solo dos de los cuatro inspectores de policía apresados en aquella ocasión años irán a juicio. Los cargos contra los otros dos se archivaron y volvieron al trabajo. Uno de ellos se ha querellado contra la unidad de Asuntos Internos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de diciembre de 2010