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Absuelto el único acusado por el mayor incendio de los últimos años

"Podemos establecer sospechas", señala la sentencia, "pero no plena certidumbre". La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Huelva notificó ayer la absolución de Emilio Perdigón, de 48 años, el único acusado por el incendio de Riotinto que el 27 de julio de 2004 arrasó 35.291 hectáreas de zona forestal entre Huelva y Sevilla y provocó la muerte de un matrimonio.

Según la sentencia, la causa fortuita del incendio "puede prácticamente excluirse" pero el tribunal no ha obtenido "un pleno convencimiento" respecto a la participación del acusado en los hechos que se le imputaban.

Las dudas sobre la autoría del siniestro se alimentan en la inexactitud de la franja horaria en la que los testigos colocan al acusado el día del incendio y la inconsistencia de sus testimonios durante la celebración del juicio el pasado 18 de enero. Más de seis personas aseguraron no acordarse de lo que habían declarado ante la Guardia Civil en aquellos días y uno de ellos, Pedro Pavón, realizó una precisión de peso al cambiar totalmente la ubicación del lugar del que vio salir al procesado en las horas del incendio.

Posible recurso

La fiscalía, que había solicitado 26 años de prisión para el imputado, y la acusación particular, que pidió 28 años, manifestaron ayer la posibilidad de recurrir la sentencia. Según fuentes del caso, la duración de la instrucción -más de cinco años-, constituye uno de los motivos por el que las declaraciones fueron titubeantes y, en casos, contradictorias. La dilación del proceso, según las citadas fuentes, se debió a la cantidad de personas damnificadas (más de 100 afectados perdieron terrenos por las llamas), la falta de capacidad del juzgado de Instrucción de Valverde, donde tuvieron que solicitar funcionarios de refuerzo, y a la lentitud "crónica" de la justicia.

El auto señala que Perdigón -que pasó un mes y una semana en prisión preventiva- compró comida aquel día en una tienda de Riotinto sobre las 13.20. Almorzó en su domicilio y se echó la siesta y sobre las 16.00, se dirigió a dar de comer a las gallinas a un huerto cercano y de allí se acercó al pantano del Zumajo. Los técnicos situaron cuatro focos de incendio entre las 15.30 y las 16.30, siendo el último foco el que se propagó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de enero de 2010