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Reportaje:

Controlar la lluvia para sanear las rías

Medio Ambiente apuesta por arreglar la red de aguas residuales frente a las depuradoras para solucionar la contaminación

La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras se ha puesto a contar puntos de vertido de aguas en los ríos, rías, lagos y riberas de los 157 municipios que conforman la demarcación Galicia-Costa -en la que el Gobierno autónomo tiene competencias- y le salen, al menos, 7.000. De ellos, más de 2.600 son prioritarios por su constatado carácter contaminante. El Plan de Control de Verteduras de Augas de Galicia comienza con las labores de inspección e identificación de los puntos de vertido causados, en su mayoría, por deficiencias en las redes de saneamiento -conexiones erróneas, vertidos puntuales de alivios, carencia de sistemas de saneamiento o de depuración-, por lo que los responsables de Medio Ambiente, Agustín Hernández, y Augas de Galicia, Ethel Vázquez, apuestan por atajar el problema desde el principio: "Nosotros creemos que el problema está en el punto inicial de la red de saneamiento", asegura Hernández.

El titular de Medio Ambiente considera que el plan que el bipartito puso en marcha para ampliar y mejorar (además de construir) las estaciones depuradoras de aguas residuales en los núcleos de más de 2.000 habitantes -como obligan las directivas de la Unión Europea- fue un "fracaso" en el que se implantaron "sin más" sistemas de eliminación bacteriológica en las salidas de las depuradoras. Hernández aseguró el pasado mes de junio que 12 de las 19 rías gallegas no cumplen la directiva europea de tratamiento de aguas residuales e industriales y de las 17 actuaciones de emergencia activadas por el bipartito para eliminar la contaminación bacteriológica, dos no llegaron a funcionar, cinco están fuera de uso y las 10 restantes presentan serias deficiencias.

En lo único en que avanzó el sistema de la anterior Xunta, afirma Hernández, fue en causar "un gasto muy importante a la administración autonómica y un resultado más bien escaso, puesto que en este momento la realidad de las rías es peor que en 2005". "Algo falló, y lo que falló fue precisamente que el problema está en el punto inicial de la red de saneamiento, en el sentido de que hay mucha agua de las lluvias que se incorpora a la red", indica Hernández. La presidenta de Augas de Galicia incide en que la cuestión "no es hacer muchas depuradoras, sino tanques de tormenta", grandes depósitos de agua que acumularán las primeras lluvias para que no se colapsen las plantas. Vázquez explica que esta primera agua de lluvia es contaminante, pero satura las depuradoras, por lo que será labor de los tanques de tormenta retenerla para ir dosificando su limpieza.

Las redes de saneamiento gallegas, que son responsabilidad de los ayuntamientos, son, en su mayoría, unitarias, es decir, no separan las aguas residuales de las pluviales, por lo que cuando llueve demasiado provocan que las depuradoras se desbordeny viertan sus aguas. A pesar de que la mayor parte de los puntos de vertido contaminantes que se han localizado hasta ahora, unos 1.757, tienen origen municipal debido al "escaso control" de los ayuntamientos a la hora de "obligar la conexión" a las redes de saneamiento, la política de Augas de Galicia será "de colaboración" y no sancionadora. Así, se dedicarán seis millones de euros a que "mucha gente haga trabajo de campo" para inspeccionar, localizar, realizar analíticas y controlar todos los puntos de vertido de Galicia-Costa. Después, se comunicará a los ayuntamientos y se les propondrán actuaciones para subsanarlos, que correrán a cargo de los municipios. La Xunta podrá colaborar en las que sean de interés general, pero como la responsabilidad de las redes secundarias es de los ayuntamientos, serán ellos los que carguen con los arreglos de los puntos de vertido.

Este es el primer paso del Plan de Control de Verteduras, al que se dedicarán en los próximos 36 meses 37 millones de euros, y que está incluido en el Plan de Infraestructuras Hidráulicas, por el que se invertirán más de 390 millones de euros con un único objetivo: que en el año 2015 estén saneadas las rías y aguas de Galicia.

El inventariado de los puntos de vertido, en los 128 municipios que se revisaron por el momento, suma ya 7.073, un 37% de ellas -un total de 2.617- contaminantes. Los ayuntamientos son responsables de 1.757 de estos puntos de actuación prioritaria, mientras que, por el momento, se localizaron un total de 452 vertidos de origen particular, que superan a los originados por las industrias, de los que se contabilizaron 349 puntos. Otros 59 vertidos contaminantes tienen un origen desconocido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de agosto de 2009