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Un pueblo de Alicante venderá agua embotellada mientras pide para regar

Los regantes de Villena ceden a Danone 700 millones de litros al año - La Generalitat valenciana justifica la operación porque es "privada"

La Comunidad de Regantes de Villena (Alicante), una de las más activas a la hora de criticar la política hídrica del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, autorizó el miércoles la venta de parte de los recursos de su acuífero a la multinacional francesa Danone para la puesta en marcha de una embotelladora de agua mineral de la marca Font Vella. La planta se instalará, al menos parcialmente, en unos terrenos propiedad del presidente de los regantes villenenses, Andrés Martínez.

Lo hizo el mismo día en que los presidentes de la Comunidad Valenciana y Murcia, Francisco Camps y Ramón Luis Valcárcel, respectivamente, junto al presidente del PP en Andalucía, Javier Arenas, anunciaban movilizaciones para exigir que el agua del Ebro llegue a los sedientos campos del sur de Alicante, Murcia y Almería.

La embotelladora estará en un terreno del presidente de los regantes

Martínez ha sido protagonista relevante de la guerra del agua alentada por el PP valenciano. En los últimos años ha promovido y encabezado decenas de actos y manifestaciones en demanda de agua, denunciando la sobreexplotación de sus esquilmados acuíferos y demandando agua de calidad para el trasvase Júcar-Vinalopó.

Nada de ello le impidió el pasado miércoles aprobar la cesión de entre 0,2 y 0,7 hectómetros cúbicos de agua al año a la multinacional francesa Danone a cambio de 240.000 euros. El precio que percibirán los regantes será de 1,20 euros el metro cúbico, y se destinará a la modernización de sus regadíos, según Martínez. Presidencia de la Generalitat eludió cualquier comentario sobre contradicción tan flagrante entre los hechos y las reivindicaciones y se limitó a señalar que se trata de una "iniciativa privada".

Los socialistas denunciaron la "estrategia escandalosa" de Martínez, que "negocia y saca beneficio económico de nuestros acuíferos", declaró el portavoz Carlos Beltrán.

Este acuerdo cuestiona las reivindicaciones de los agricultores y regantes de la zona que en numerosas ocasiones han exigido más agua y de mejor calidad. La alcaldesa de Villena, Celia Lledó (PP), explicó que es una operación "rentable para todos". "No podemos paralizar el progreso, se crearán cien puestos de trabajo", dijo. Lledó, que acudió en Orihuela al acto de constitución de la plataforma de alcaldes por el agua mientras los regantes cedían sus acuíferos, explicó que "no hay contradicción alguna", ya que el acuífero de Villena es "de altísima calidad y tiene reservas suficientes". De hecho, recordó que varias localidades beben agua de allí. "No pasa nada, el agua en vez de usarla para regar se embotellará, no habrá más consumo, el caudal está previsto", apuntó la primera edil.

"Quien quiera ver fantasmas que los vea, y los tribunales dirán", dijo Andrés Martínez al preguntarle por sus posibles intereses urbanísticos en la parcela en la que está previsto que se construya la planta embotelladora. El presidente de los regantes admitió que en una de las parcelas su familia "tiene una pequeña parte, pero habrá más gente afectada".

El acuerdo inicial de la Comunidad General de Regantes de Villena contempla la cesión de un caudal de 0,2 hectómetros cúbicos, ampliable hasta 0,7, con los que se podrán embotellar 200 millones de litros al año, que se ampliarán hasta los 700 millones a medida que se amplíe. Para ello, los agricultores acordaron dejar sin producción 200 hectáreas de regadío, con lo que ahorrarán 0,7 hectómetros cúbicos. La empresa les pagará 240.000 euros anuales, con lo que el metro cúbico lo cobrarán a 1,2 euros. "Es un negocio redondo con el que ahorramos agua", dijo Martínez.

Los socialistas apoyan la generación de empleo en la localidad, pero observan "extrañas coincidencias" en esta operación. El ex diputado provincial y concejal socialista en Villena José Ayelo tildó de "tomadura de pelo que se diga que los acuíferos están sobreexplotados y que no hay agua y se venda a precio de oro para embotellar". La ex alcaldesa socialista Vicenta Tortosa criticó que "quien denuncia que falta agua y quiere el trasvase del Ebro, sea el promotor de la venta de agua".

La operación también provocó extrañeza entre otros colectivos. Ángel Urbina, portavoz de los regantes en toda la provincia de Alicante y de riegos del Levante, evitó valorar a fondo esa decisión hasta tener todos los detalles de esta operación que a priori le parece "un poco rara". Urbina reconoce que el único acuífero a punto de secarse es el de la sierra de Crevillent y que el de Villena "es grande y tiene agua para 80 años". Y agregó: "Si los compañeros acuerdan no regar y vender su agua, hay que respetar su decisión".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de mayo de 2008