Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:ROBINHO | Delantero de la selección brasileña y del Real Madrid

"Antes regateaba en cualquier parte"

Puerto de la Cruz

Flaquito y flexible como un bailarín. Así es Robson de Souza, Robinho (São Paulo, 1984), el futbolista más goleador de la Copa América -seis tantos hasta anoche, por cuatro de Riquelme y Nery Castillo- y el que más influencia ejerce sobre su equipo. Que su selección sea Brasil sólo explica el relieve de este jugador singular, que ha sido una de las figuras del torneo y que lleva dos años intentando consagrarse en el Real Madrid sin lograrlo del todo. Ayer, después del cierre de esta edición, en la noche de Maracaibo, Robinho abanderó a Brasil frente a Uruguay en una de las semifinales de la Copa América -Argentina y México se miden en la otra esta madrugada (2.45, Canal + y Canal + Fútbol)-.

"Llegaba a la portería y por la ansiedad fallaba. El fútbol europeo me ha dado consistencia, juego para el equipo. En el medio doy uno o dos toques"

"La gente en Brasil dice que soy una estrella. Yo sé que soy muy importante. Dunga me deja hacer lo que me dé la gana, siempre con responsabilidad"

"El fútbol de toque es el que gusta en el Bernabéu. El público del Madrid es como el de Brasil. Si no haces disfrutar y das espectáculo, vienen los pitos"

Pregunta. Ha marcado más que los puntas tradicionales. ¿Ha practicado la definición?

Respuesta. Lo empecé a hacer en el Madrid, en los últimos meses, cuando no teníamos que jugar tantos partidos y había tiempo para entrenarse. Soy un delantero. Aunque no sea un nueve tengo que hacer goles. Es más fácil ser el mejor del mundo si haces muchos goles. Pero si no los haces, también se puede. Mi característica principal es intentar regatear y dejar a mis compañeros de cara a la portería. Pero aquí en la selección fallábamos muchas oportunidades de gol y yo estoy pudiendo aprovecharlas.

P. ¿Cómo se ejercita la finalización?

R. Remates a puerta con la izquierda, con la derecha, de cabeza... Ajustando el remate porque muchas veces llegaba de cara a la portería y por la ansiedad fallaba. Ahora estoy más tranquilo, he

mejorado mucho.

P. En diciembre pasó por un mal momento. Capello no parecía confiar en usted. ¿Cómo se ha transformado?

R. Al principio de la temporada fue más difícil. En todos los partidos tenía que demostrar que tenía condiciones para ser titular. Creo que en los últimos 10 partidos estaba mejor. Disfruté más y me sentía más seguro porque sabía que iba a ser titular. Cuando disfruto dentro del campo, la felicidad se me nota en la cara.

P. Ha rendido más con más responsabilidad. ¿Cómo soporta la presión en la selección?

R. Brasil es complicado. La gente dice que soy una estrella. Yo me veo como un jugador normal. El trato de Dunga es igual para todos. Pero sé que soy muy importante. La confianza que Dunga me deposita me deja tranquilo y a voluntad para hacer en el campo lo que me dé la gana. Siempre con responsabilidad.

P. ¿En Brasil no le piden que no regatee tanto?

R. No, nunca. Al contrario. Me dicen que hago menos que antes. El fútbol europeo me ha dado más consistencia. En dos años en el Madrid he adquirido experiencia y ahora juego para el equipo. He aprendido a regatear en los momentos clave. Principalmente cuando estoy cerca de la portería. Cuando estoy en el medio campo procuro dar uno o dos toques.

P. ¿Con Capello perdió sus características naturales?

R. No he perdido nada. He mejorado más. Antiguamente regateaba en cualquier parte del campo y ahora sé que cuanto más cerca de la portería haga la finta, mejor.

P. El Madrid ficha a centrales que tienen buena salida de balón. Schuster pretende salir jugando desde atrás. ¿Siente que eso puede beneficiarle?

R. El fútbol de toque es el tipo de juego que gusta en el Bernabéu. El Getafe jugaba de esta manera. Ojalá nosotros podamos triunfar así también.

P. ¿Dunga le pide que haga algún marcaje?

R. No. Él pone dos pivotes defensivos y otro que sale un poquito más, para que yo no vuelva mucho y pueda jugar tranquilo. Quiere que baje lo mínimo posible. Me echa la bronca cuando me meto en nuestro campo para buscar el balón: "¡No, más arriba!". Quiere que juegue cuanto más cerca de la portería, mejor.

P. Roba más balones que antes. ¿Es herencia de Capello?

R. Claro. Los marcajes empiezan con los delanteros. Hay que dificultar al máximo la salida del balón de los defensas. Es una ayuda tremenda para nuestros defensas. Yo intento robar con Wagner Love. Capello me lo exigía mucho. Y a Van Nistelrooy, que jugaba más adelante, también. Nos pedía que volviéramos, que presionáramos sin parar.

P. ¿Por qué no aparece en tantos anuncios como Messi?

R. A pesar de estar siempre sonriente, soy un poquito tímido. Yo sólo juego al fútbol. A veces hago algún anuncio. Pero no hago lo que no me gusta. Dejo que las cosas sucedan naturalmente. Sólo con el fútbol estoy perfecto.

P. ¿Qué siente al regatear?

R. La ilusión más grande de un jugador es meter un gol. Pero regatear... Cuando consigo hacer un regate y luego meto un gol, para mí es la gloria.

P. Los regateadores tienen un prestigio especial en los barrios. ¿Qué hace cuando juega con sus amigos?

R. ¡Regateo demasiado! Aquí en la selección lo hago cuando es necesario. Cuando hago bien un regate me da más confianza. Si haces bien el primero luego sigues y los haces todos. Los defensas ya no vienen con tantas ganas de pegarte una patada.

P. ¿Procura no repetirse en el mismo partido?

R. Tengo que cambiar. Si intentas un regate y va bien, en el segundo el defensa está listo.

P. ¿Cuál es el regate más complicado?

R. En velocidad. Si lo haces lento, los defensas te paran. Si los encaras rápido con el balón es muy difícil para ellos.

P. ¿Oyó hablar del Maracanazo [la victoria de Uruguay ante Brasil en Maracaná en la final del Mundial de 1950]?

R. En Brasil se habla mucho de eso. Y luego el cabrón de Pablo García me insultó diciendo que mi abuelo en aquella época se puso a llorar. Yo no había nacido, pero la gente sufrió mucho.

P. Messi no hace bicicletas. ¿Qué le parece?

R. Tiene una habilidad tremenda pero con un estilo distinto. Controla el balón muy cerca de su pie y es casi imposible quitárselo. Toca, toca y toca, con toques muy cortos. Juega igual que en el fútbol sala. Es un fenómeno. Una vez Pelé me dijo: "Nunca dejes que el balón se escape de tu pie, porque el defensa te lo quita en el corte". Messi conduce el balón sin que los toques lo alejen mucho de su pie. Cuando los defensas le meten la pierna siempre se lleva la pelota.

P. ¿Se imagina renunciando a Brasil?

R. Hoy no, pero en el futuro sólo Dios lo sabe. La competición en Europa es dura porque se juegan muchos partidos a mucha intensidad. Yo ahora tendría que estar de vacaciones. Mi cuerpo está bien. Pero no sé si dentro de cinco años me alcanzará el físico y tendré las mismas ganas de jugar. Los futbolistas necesitamos descansar para jugar mejor.

P. Sorprende la frialdad de los torcedores brasileños.

R. El público más parecido al del Madrid es el de Brasil. Si no le haces disfrutar y das espectáculo, vienen los pitos.

P. ¿Qué le ha dicho Kaká del interés del Madrid?

R. Está de vacaciones y me llama casi todos los días. Creo que el Milan no va a dejar que se vaya al Madrid. Hará lo que sea, un aumento salarial, cualquier cosa para retenerlo. Está jugando bien, disfruta, y creo que ganará el Balón de Oro.

P. ¿En España debe hacer mucho más que otros para que le valoren igual?

R. Yo no he triunfado en Europa como en mi país. Cuando haga un año espectacular vendrán los elogios. Poco a poco iré conquistando mi espacio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de julio de 2007