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Juicio por el mayor atentado en España

Un experto policial testifica que avisó en 2003 del riesgo de atentado islamista

José Luis Serrano, que era inspector jefe de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) cuando ocurrió el 11-M, detalló ayer de forma cronológica cómo los atentados de Madrid fueron inspirados en el núcleo de Al Qaeda y cómo el propio Osama Bin Laden les dio "su visto bueno genérico" en octubre de 2003 y los reivindicó directamente el 17 de abril del año siguiente.

El agente, hoy analista de la Comisaría General de Información, aseguró que cuatro meses antes del 11-M su unidad elevó un informe "a la superioridad" informando del "nivel de alarma bastante crítico" ante un posible atentado islamista en España.

El inspector jefe, que declaró con protección especial en la sala (no hubo imágenes de él, el público no pudo verlo y los acusados sólo si se esforzaban), detalló como las pesquisas iniciadas a raíz del hallazgo de la Renault Kangoo y de la única mochila bomba desactivada condujo poco a poco hacia la autoría islamista. Serrano detalló como la línea de los teléfonos y la de los explosivos llevaron, en una doble vía, a la célula islamista que perpetró la masacre y a la trama asturiana.

Las guaridas de los terroristas aparecieron una a una, primero Chinchón y luego Leganés, según explicó, gracias a las pesquisas sobre las tarjetas telefónicas vendidas en la tienda de Jamal Zougam. "La prioridad era desarticular rápidamente toda la estructura, todo lo que localizáramos para que no nos pudieran volver a golpear, porque aunque el origen no estaba claro del todo, todos en la comisaría coincidíamos en que el riesgo de otro atentado era enorme", aseguró.

En todo ese recorrido, agregó, no se halló ni un solo dato que apuntara a ETA, sino que todo iba hacia el islamismo, especialmente cuando fue detenido Zougam y se vio la posible relación en el atentado de otros elementos radicales investigados con anterioridad por sus supuestas relaciones con los atentados del 11-S o Casablanca.

Al Qaeda, aseguró, fue preparando el trasfondo o justificación intelectual del 11-M desde septiembre de 2003 y su escalada de amenazas contra España se concretó con el asesinato de ocho agentes del CNI en Irak, el 9 de octubre y el 24 de noviembre de ese año. El 12 de noviembre se produjo el atentado contra las tropas italianas en Nasiriya, que, como las españolas, habían sido objeto de amenaza directa.

Según Serrano, el llamamiento que Bin Laden hizo el 18 de octubre a atentar contra España, por el envío de tropas a Irak, supuso "el visto bueno genérico de la dirección de Al Qaeda para atentar en cualquier lugar y en cualquier momento".

Tras las reivindicaciones de los autores de la masacre de Madrid, fue Bin Laden quien la reivindicó en un vídeo el 15 de abril. "Dijo los atentados de Europa, pero no había habido otros", explicó Serrano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de marzo de 2007