Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Los Presupuestos de 2007

La Iglesia católica recibirá 150 millones a cuenta del IRPF

El Ministerio de Economía ha reservado en los Presupuestos una partida de 150 millones de euros para cubrir los gastos de mantenimiento de la Iglesia católica. Esta cantidad es sólo una aproximación que se entregará a cuenta, ya que en 2007 entrará en vigor el nuevo acuerdo de financiación que destina a esta confesión el 0,7% de la recaudación del IRPF en aquellas declaraciones de la renta que así lo indiquen.

Esta cifra es la que se destina a pagar los sueldos de sacerdotes y curia. No incluye las subvenciones o ingresos que la Iglesia recibe por su labor asistencial, sanitaria o educativa, que parten de los ministerios de Trabajo y Asuntos Sociales, Educación, Sanidad, Asuntos Exteriores, las comunidades autónomas y los ayuntamientos. Tampoco entran en esta partida los desembolsos del Ministerio de Cultura u otros organismos para ayudarle a mantener el ingente patrimonio artístico que la Iglesia posee.

En 2005 (último año con datos cerrados), la Iglesia recibió por este concepto del Estado 141 millones de euros, según los datos de la web de la Conferencia Episcopal Española. El 91,5% de esta cantidad tenía como origen las declaraciones del IRPF. El resto es una aportación del Estado, que desde la firma del acuerdo de 1988 ha venido haciendo aportaciones a la Iglesia católica para ayudarle a cuadrar sus cuentas.

Con el nuevo acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal la cifra presupuestada para 2007 será sólo una aproximación, que se ha calculado teniendo en cuenta el crecimiento previsto de la economía. Esta cifra deberá ser revisada una vez que se cierre el ejercicio (lo que no sucederá hasta 2009), para ajustarla a la suma de las declaraciones de la renta que tengan marcada con una X la casilla de "aportación al mantenimiento de la Iglesia católica". Según sea el saldo, podría darse el caso de que los obispos tuvieran que devolver parte de lo asignado, o que el Estado tuviera que añadir una cantidad a la ya adelantada en los Presupuestos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de septiembre de 2006