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Una bomba mata en Caracas al fiscal que investigaba el golpe contra Chávez

El presidente venezolano cancela su asistencia a la Cumbre Iberoamericana por el atentado

El fiscal venezolano Danilo Anderson, que dirigía la investigación sobre el golpe de Estado de 2002 contra Hugo Chávez, fue asesinado en Caracas la noche del jueves al viernes al estallar una potente bomba colocada en su automóvil. Anderson, un jurista de 38 años y especialista en Derecho Ambiental, murió instantáneamente y su cadáver quedó carbonizado dentro del vehículo. El fiscal, que tenía un gran prestigio social, había recibido amenazas de muerte en varias ocasiones, según había revelado él mismo en entrevistas concedidas a medios de comunicación venezolanos.

Las primeras investigaciones indican que el explosivo fue colocado en la parte inferior del vehículo, justo debajo del asiento del conductor. Cuando el automóvil se encontraba en marcha, el artefacto fue detonado mediante un dispositivo inalámbrico, probablemente un teléfono móvil. La explosión fue tan potente que causó destrozos en los vidrios de los edificios en decenas de metros a la redonda. Tras el estallido, según testigos, se produjo una segunda explosión, posiblemente del depósito de gasolina, aunque no se descarta que haya habido un segundo explosivo. Fuera de control, el vehículo se estrelló contra un local comercial y ardió casi por completo.

Una vez que los bomberos extinguieron las llamas se comprobó que sólo una persona viajaba en el vehículo. El cadáver quedó carbonizado y fue necesaria una investigación forense para comprobar que se trataba del propio Anderson mediante sus huellas dactilares y su ficha dental.

Desde un primer momento se sospechó que la víctima era el fiscal, no sólo porque se trataba de su vehículo; sino también porque en la zona del suceso quedaron esparcidos objetos personales, como teléfonos móviles, una pistola, maletines y una cadena de oro.

En el lugar del crimen se presentaron poco después altas autoridades nacionales, como el vicepresidente de la República, José Vicente Rangel; el fiscal general, Isaías Rodríguez; el alcalde mayor de Caracas, Juan Barreto; ministros, diputados a la Asamblea Nacional y dirigentes políticos tanto de fuerzas gubernamentales como de la oposición.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, canceló su participación en la Cumbre Iberoamericana de San José tras conocer el atentado, pero confirmó, sin embargo, que mantiene el resto de su gira internacional, que incluye una estancia de dos días en España.

Anderson contaba con protección de los cuerpos de seguridad del Estado, pero acostumbraba a prescindir del guardaespaldas que tenía asignado cuando acudía a la universidad, ya fuera para impartir clases, como profesor del Instituto de Policía Científica, o para recibirlas, pues cursaba estudios de posgrado.

Velatorio en la fiscalía

Al parecer, los autores del atentado conocían esta situación de desprotección y aprovecharon uno de los momentos en los que que estaba desprotegido y conducía él mismo su vehículo. Después de varias horas de pruebas y análisis, la policía científica declaró oficialmente que el cuerpo calcinado era el del fiscal Anderson.

Las autoridades decidieron trasladarlo a la sede de la Fiscalía General de la República, donde cientos de personas le esperaban para rendirle un último homenaje. Posteriormente, al atardecer, miles de personas acompañaron el féretro hasta el Palacio Legislativo, sede de la Asamblea Nacional.

"No pudieron comprarlo, no pudieron chantajearlo, por eso lo asesinaron. Era un soldado valeroso, un digno representante del pueblo y vine a rendirle honores a él y a llamar a todos los venezolanos a la serenidad, no nos van a imponer la agenda de la violencia, ése no es nuestro camino. En Venezuela habrá paz, pero paz con justicia", dijo el presidente Hugo Chávez en la sede de la Fiscalía, donde presentó el pésame a los familiares de Anderson.

"Este delito es de una gravedad extraordinaria, que no se compadece con la idiosincrasia de los venezolanos", señaló por su parte el vicepresidente Rangel, quien aseguró que el asesinato no frenará el proceso de reconciliación y diálogo entre el Gobierno y los sectores de la oposición democrática.

El Gobierno de Venezuela se disponía anoche a dictar medidas de "alta seguridad", sin incluir el estado de excepción, informa Efe. "Se adoptarán una serie de medidas de todo tipo, de alta seguridad, policiales, que no incluirán la suspensión de garantías constitucionales", anunció Rangel. "No haremos señalamientos a priori sobre este brutal acto terrorista, al que el Gobierno concede gravedad extraordinaria, pero se hará una investigación a fondo y se aplicará la ley con todo rigor", subrayó el vicepresidente.

El ministro del Interior y Justicia, Jesse Chacón, dijo que el Gobierno maneja varias hipótesis y reveló que hace alrededor de un mes se frustró un atentado de características parecidas contra el ministro de la Defensa, el general Jorge García Carneiro. En esa oportunidad se colocó una bomba en la tumba de la madre del ministro, a sabiendas de que éste iría a visitarla, ya que se trataba del aniversario de su fallecimiento. Chacón aseguró que la acción no amedrentará a quienes están luchando por hacer justicia.

Danilo Anderson practicaba el deporte del montañismo y era un ecologista militante. Saltó a la fama el 13 de abril de 2002, cuando supervisó como fiscal la reanudación de las emisiones del canal estatal Venezolana de Televisión, que había sido intervenido por el movimiento golpista. El periodista Jesús Romero Anselmi, director de ese canal, afirmó ayer: "Danilo tocó los intereses de gente que estaba acostumbrada a actuar impunemente. Si la investigación estuviera en mis manos, yo comenzaría por averiguar a los intocables que él desafió".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de noviembre de 2004