Primitivo Martínez Mateo, arabista
Primitivo Martínez Mateo, arabista y decano de los directores de centros culturales españoles en el mundo, murió la pasada semana en Castejón de las Armas, localidad de la provincia de Zaragoza donde había nacido hace 67 años. La muerte le sobrevino a consecuencia de una hemorragia posoperatoria, tras someterse a una intervención quirúrgica contra un cáncer de pulmón.Apasionado por los asuntos árabes tras su estadía como soldado de regulares en Tetuán y Nador, estudió Lenguas Semíticas en la Universidad de Madrid. Fue profesor en la Universidad de Damasco. Llegó a Beirut en el ano 1954 y allí permanecería hasta 1984, como director del Centro Cultural Español en Líbano, donde no hubo ciudadano español que recalara en Beirut que no conociera la hospitalidad de su casa de Ramblet el Baida. Su sobrina Ana María Yagüe le acompañó durante 17 años, en los que Primitivo Martínez cosechó numerosas amistades mientras" como lector de español, enseñaba español a miles de estudiantes árabes, según confesaba con orgullo. Fue amigo del proesor Enrique Tierno Galván y miembro del PSOE.
Desempeñó funciones diplomáticas, así como las de traducor, intérprete, colaborador de Prensa y espléndido anfitrión. Viajó en numerosas ocasiones a Bagdad, Damasco, Teherán y otras capitales del Oriente Próximo, donde dejó huella de su hombría de bien. Recibió numerosas condecoraciones, como la Palma Académica de la Universidad libanesa, la medalla de Isabel. la Católica, la Cruz de Alfonso X el Sabio y la del Instituto Cervantes, entre otras. Postericirmiente dirigió en Rabat el Centro Cultural Español de la capital marroquí, hasta su transformación en el Instituto Cervantes.-


























































