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Con parada en Ciudad Real

El tren de alta velocidad acelera el desarrollo urbanístico e industrial de la capital manchega

Cerca de la nueva estación de ferrocarril de Ciudad Real hay una calle dedicada al cineasta de la tierra Pedro Almodóvar. El tren AVE (alta velocidad española) todavía no tiene su calle. Pero podría tenerla en un futuro a poco que se confirmen las expectativas que ha levantado en la comarca. Ciudad Real, con apenas 60.000 habitantes, vive, según su alcalde, Lorenzo Selas, "el momento más importante de este siglo".

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Todo sucede a causa de un tren que situará a la ciudad a una hora de Madrid, a una hora de Córdoba y a dos horas de Sevilla. La primera señal de que algo está pasando en Ciudad Real es la gran cantidad de viviendas en construcción. La segunda, e igual de significativa, es que, en apenas un año, se han implantado en la capital dos cadenas de supermercados, Eroski y Jumbo, que han invertido 4.500 y 2.700 millones de pesetas respectivamente.¿Qué está pasando en Ciudad Real? Las fuerzas vivas dan la misma respuesta: la localidad vive el mejor momento de los últimos años por la mejora de las infraestructuras que se viene realizando desde el año 1988 y por la lluvia de millones que ha caído en la provincia gracias a la línea de alta velocidad. En la capital, Renfe ha invertido cerca de 10.000 millones de pesetas. En la región, los 148 kilómetros de alta velocidad han supuesto una inversión para el Ministerio de Obras Públicas por encima de 140.000 millones.

Puerta natural

"El tren de alta velocidad" asegura el alcalde de la ciudad desde hace 12 años, Lorenzo Selas "ha abierto la puerta natural de la provincia a Andalucía; coloca a la capital de forma ideal para un futuro enlace con Portugal y facilita el desarrollo".El presidente de la Cámara de Comercio, Juan Antonio León, ilusionado con el AVE, esgrime, como razones para un buen futuro de la capital, los precios del suelo, y los tiempos de viaje: "en un futuro, un ejecutivo con residencia en las afueras de Madrid tardará menos en llegar desde Ciudad Real a Atocha que desde Las Rozas a la Castellana. Por no hablar" añade "de los precios: hoy, se están construyendo viviendas unifamiliares, con 180 metros cuadrados, a un precio de 14 millones. En Madrid, la misma vivienda cuesta 40 millones".

Eroski y Jumbo, las dos cadenas de hipermercados parecen haber pensado lo mismo que Juan Antonio León. Y también parecen haberlo pensado los constructores que han levantado 1.000 viviendas unifamiliares en las proximidades de la nueva estación del AVE. La decisión de las dos cadenas de hipermercados picó, el pasado año, la curiosidad de la Cámara de Comercio. ¿Por qué dos cadenas de hipermercados estarían interesadas en disputarse una población de 60.000 habitantes? La Cámara de Comercio encargó un estudio socioeconómico de la región a expertos norteamericanos y obtuvo una conclusión esperanzadora: Ciudad Real, en breve, será el polo de atracción para una población de 350.000 personas.

El lema "Ciudad Real tiene futuro" lo suscribe, letra a letra, el gerente de alta velocidad de Renfe en la capital manchega, Escolástico González. "Todos, sin fisuras" afirma "hemos conseguido que el AVE pare en la ciudad". Y no fue fácil.

El socialista Lorenzo Selas, Renfe y los empresarios de la región convencieron al entonces ministro José Barrionuevo, y al entonces presidente de Renfe, García Valverde, de que el tren debía parar y no sólo pasar. A cambio de trasladar la estación del ferrocarril del centro a las afueras, el ayuntamiento recalificó 185.000 metros cuadrados de Renfe en el corazón del núcleo urbano. La compañía ha construido una estación moderna, pensada también para los minusválidos y muy versátil. Es el símbolo del AVE junto con un viaducto de un kilómetro que facilitará el tráfico ferroviario sin comprometer el entorno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de marzo de 1992