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Reportaje:

Albert Grañena Batista

El médico español que sigue en Seattle la evolución de José Carreras

Albert Grañena Batista, barcelonés de 40 años, es un hematólogo especializado en leucemia. Él fue quien recibió en el hospital Clínico de Barcelona al tenor José Carreras cuando éste llegó de París, en julio pasado, con una carta del hospital Americano en la que se diagnosticaba que padecía una leucemia linfoblástica aguda. Ahora, el hematólogo Grañena se halla en Seattle siguiendo la evolución del cantante, y se muestra optimista sobre su recuperación. Para el médico español de José Carreras, el proceso seguido por la enfermedad del tenor servirá para "hacer comprender a todos que la leucemia tiene curación si el diagnóstico y el tratamiento se realizan con prontitud y acierto".

"Carreras nos llegó con la enfermedad recién contraída y sin que hubiera recibido tratamiento médico alguno, lo que pemitió aplicar una terapia ajustada a su problema y superar así momentos muy delicados", explica Grañena, jefe de la sección de hematología del hospital Clínico de Barcelona y coordinador del Trasplante de Médula ósea (TMO) de la Generalitat. Además de ser un convencido de la eficacia del TMO, Grañena es experto en este tipo de tratamientos. Desde 1976 ha seguido más de 300 casos como el de Carreras, y sólo el pasado año realizó 52 trasplantes de médula. "El 50% ha sobrevivido a los cinco años y se ha curado", asegura, siguiendo los fríos pero fiables criterios estadísticos de sus colegas del Fred Hutchinson Cancer Research Center de Seattle.Hace ya varios años que Grañena viaja a esta ciudad del noroeste de Estados Unidos, el santuario científico de la lucha contra el cáncer de la sangre. "El Clínico tiene un programa conjunto con el centro norteamericano, financiado por los Gobiernos de ambos países", indica. Y se muestra convencido de que "entre ellos y nosotros no hay diferencias científicas, aunque sí en el terreno de la infraestructura hospitalaria y en tecnología".

Grañena cree que hoy no es necesario acudir a Seattle para superar esta enfermedad. Según este hematólogo, los hospitales barceloneses Clínico, Sant Pau y Valle de Hebrón garantizan los mismos resultados que el Hutchinson Center, y actualmente se están desarrollando con éxito programas de TMO en el hospital Marqués de Valdecilla, de Santander, y en el Reina Sofía, de Córdoba.

La leucemia, uno de los peores cánceres, según Grañena, "porque afecta a todo el sistema", es, precisamente, en el que se han conseguido mayores avances. "La experiencia nos ha enseñado que las recaídas suelen ser muy peligrosas, y fatales si se dan antes de los seis meses; por eso estamos tan esperanzados con Carreras, ya que hace siete meses que le tratamos y su sangre no ha experimentado alteraciones negativas".

Este hematólogo español que vigila a Carreras en Seattle está convencido de que si el tenor sigue su recuperación como hasta ahora podrá volver a cantar, en contra de lo que piensa mucha gente. "Todos los pacientes que no han sufrido recaídas viven y trabajan normalmente, mantienen relaciones sexuales normales y algunos se han casado y han olvidado esta pesadilla. Una vez curados, no viven con el temor de tener el mal en sus venas, todos tratan de olvidar la leucemia y disfrutan de la vida de una forma más intensa", cuenta este médico, que no cesa de subrayar la importancia de que las personas sepan que donando parte de su médula pueden salvar vidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de febrero de 1988