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La informática revolucionará la jerarquía de las empresas, según la 'cumbre' de directivos

La reunión anual del Top Management Forum, celebrada en esta ocasión en Barcelona, se clausuró ayer en un clima de "europtimismo", en palabras de los asistentes, por la pujanza europea en los sectores de punta: ingeniería genética, electrónica (con exportaciones globales superiores a las de EE UU y Japón) y los servicios. Hubo coincidencia en subrayar que la informática está revolucionando la jerarquía interna de las empresas y en señalar que ha terminado la época en que los directivos podían ejercer un poder absoluto.

Klaus Luft, presidente de la empresa de informática Nixdorf, expuso que Europa exportó en 1985 productos electrónicos por valor de 28.000 millones de dólares, frente a los 23.000 millones de Estados Unidos y los 27.000 millones de Japón. "La diferencia a favor de Europa sería mayor", afirmó, "si descontáramos la electrónica de consumo, que no es indicativa def nivel tecnológico real". Luft comentó que el factor clave de las empresas de informática "es cada vez más el servicio que prestan y su creatividad al aportar soluciones, y no la tecnología pura, y en ese terreno Europa supera a Estados Unidos y va muy por delante de Japón.A partir de estos datos, Luft se definió como "europtimista". Michael Spindler, presidente de la norteamericana Apple Computers, le dio la razón en lo referente a los servicios informáticos europeos: "En Estados Unidos, la mayor parte de la investigación se efectúa para usos militares. Sólo el 2% del PIB es investigación civil. Ello explica" señaló Spindler, "que el nivel tecnológico sea muy alto, pero que no se desarrolle lo suficiente la aplicación de las innovaciones al terreno civil".

Relaciones laborales

El presidente de Apple Computers se refirió a continuación a las nuevas relaciones entre empresa y trabajadores y al fin de las jerarquías internas, "debido a la implantación de la informática, que distribuye los datos de forma más democrática y genera una mayor autorresponsabilizazión del trabajador". Spindler dijo que el uso del ordenador requiere más libertad para los trabajadores, y sentenció que "quien se olvide del trabajador, puede olvidarse del negocio".Kasper Cassani, vicepresidente de IBM y presidente de IBM-Europa, resaltó que la tecnología de la información europea se basa en la competitividad y la diferenciación del producto, y cifró en un 15% anual el crecimiento del mercado informático continental.

El ex canciller alemán Helmut Schmidt no se mostró tan optimista como sus antecesores y llamó la atención sobre "lo poco común" que resulta la política comunitaria, "con once monedas distintas y once políticas comerciales y fiscales diferentes". Frente a esta descoordinación, Schinidt planteó la existencia de "cuatro mercados comunes gigantescos: Estados Unidos, Unión Soviética, Japón y China", contra los que deberá competir Europa en el año 2000. Schinidt señaló la necesidad de un mayor empleo del ECU (unidad de cuenta europea) paralelamente a la divisa de cada Estado, y criticó el "afán expansionista de la Unión Soviética".

El ministro de Industria y Energía, Joan Majó, intervino para señalar que Europa "sólo tendrá éxito si cada Estado europeo se supera a sí mismo". De España dijo que el éxito dependería de que aumente la productividad, "cuyo crecimiento ha sido inferior al de los sueldos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de mayo de 1986

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