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Los asentadores de Legazpi, contrarios a aceptar las condiciones de traslado a Mercamadrid

Representantes de los asentadores del Mercado Central de Frutas y Verduras de Legazpi mostraron ayer, en el curso de un almuerzo que ofrecieron a los medios informativos, su oposición a aceptar las condiciones en las que el Ayuntamiento pretende efectuar su traslado a las nuevas instalaciones de Mercamadrid, prevista para el próximo invierno. La oposición de los asentadores se refiere, fundamentalmente, a las altas tarifas impuestas, que acarreará, según ellos, la quiebra del 50% de los asentadores madrileños, la falta de seguridad que ofrece el terreno en el que han sido construidos los nuevos mercados y la deficiente red de comunicaciones con los mismos, que podría llevar a la formación de atascos de hasta seis horas de duración.

Los representantes de los asentadores, encabezados por su abogado, Fernando Albero, hicieron ante los periodistas una detallada historia de Mercamadrid desde que fuera una simple idea hasta estos momentos. Para ellos, esa historia se resume en que, de los seiscientos millones de pesetas que estaba previsto, en un principio, que costara la construcción de Mercamadrid, hoy han sido ya más de 7.000 millones los invertidos. «Lo que quieren ahora», aseguraron ayer, «es hacer repercutir en los asentadores una mala gestión económica que ha llevado a que se disparen los costes de la construcción de las nuevas instalaciones».Según explicaron, en la actualidad pagan, por cada puesto en el Mercado Central de Frutas y Verduras, situado en la plaza de Legazpi, una media de 9.000 pesetas. Sin embargo, las tarifas que el Ayuntamiento tiene previsto aplicar, en el momento en que entre en funcionamiento Mercamadrid, se sitúan en las 135.000 pesetas por cada puesto. «Muchos de nosotros», dicen los asentadores, «trabajamos a comisión y nuestros ingresos, aunque movamos muchos millones de pesetas, no nos dan para poder pagar unas tarifas tan altas». Uno de ellos llegó a afirmar: «Nuestra situación económica es, en muchos casos, muy mala. La imagen del asentador millonario y mafioso no es más que una simple leyenda de la que no puedo por menos que reírme».

En el actual Mercado Central de Frutas existen 350 puestos, que se verán reducidos a sólo 342 en las nuevas instalaciones de la carretera de Vallecas a Villaverde. Pero uno de los presentes en el almuerzo apostilló: «De todas maneras, sólo van a poder subsistir a esas tarifas un 10% o un 15% de los asentadores actuales».

Al ser preguntados por la posibilidad de que los puestos de Legazpi estén, parcialmente, subarrendados, cosa totalmente prohibida, y que será controlada exhaustivamente en Mercamadrid, los asentadores presentes lo negaron, precisamente en base a tal prohibición legal.

Dificultades de acceso

En el análisis hecho por los asentadores de sus razones para no querer acudir a Mercamadrid en las condiciones actuales no quedaron fuera las dificultades que, por lo menos en principio, se presentan para que los vehículos que diariamente hayan de entrar en los nuevos mercados centrales, camiones en su mayoría, lo puedan hacer con una relativa comodidad.Según un estudio del tráfico realizado para los asentadores por parte de el ingeniero de caminos Juan Antonio Torrejón, los atascos que se producirán en las entradas, aun contando con las medidas más o menos provisionales arbitradas hasta ahora, llegarían a ser de hasta seis horas. «Hay que tener en cuenta que un camión parado es dinero perdido», aseguró uno de los presentes.

«No comprendemos», señalaron en otro momento, «las prisas que le han entrado al Ayuntamiento por inaugurar Mercamadrid a toda costa, después de tantos años de gestiones, papeleos y retrasos por culpa de la propia Administración, que ha actuado en este caso con total desconocimiento de la opinión que sobre el tema pudiéramos tener los asentadores que, al fin y al cabo, vamos a ser los usuarios del mercado».

Pero los asentadores quisieron dejar bien clara su imagen de que no se oponen a la entrada en funcionamiento de Mercamadrid y que no se niegan a abandonar el viejo mercado de Legazpi: «Legazpi es, realmente, muy malo. Madrid no se merece tener un mercado central en esas condiciones. Pero el que Legazpi sea malo no hace buena cualquier solución que se le quiera dar al problema».

En la reunión estuvo presente un representante de la Confederación Empresarial de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME), quien aseguró que el Ayuntamiento, al aplicar esas condiciones de traslado de los asentadores a Mercamadrid, «está atentando contra la voluntad de emprender, prevista como un derecho de todos los españoles en la Constitución».

La exposición de los puntos de vista defendidos por los asentadores de cara a su próximo traslado, se produce pocos días antes de que el Ayuntamiento, en la sesión plenaria que celebrará el próximo lunes, aunque en la reunión de ayer se habló siempre del día 28, en la que se aprobará la municipalización de los nuevos mercados centrales, posiblemente con el voto favorable de UCD.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de julio de 1981

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