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Reportaje:

Llega a España el padre de "Cisco Kid"

El dibujante argentino José Luis Salinas, uno de los grandes maestros de la historieta en aquel país junto con Hugo Pratt, Alberto Breccia y Arturo del Castillo, autor de series como Cisco Kid, Hernán el corsario y Dick el artillero, ha permanecido unos días en Madrid, etapa de un viaje de turismo y trabajo que incluye París, Londres y Estados Unidos. Durante su breve estancia mantuvo conversaciones con la editorial Ikusager para la posible publicación de trabajos de tema histórico y asistió a la presentación del libro Roncesvalles, del dibujante Antonio Hernández Palacios.El nombre de José Luis Salinas está vinculado, para la historia del tebeo español de posguerra, a su serie Cisco Kid, realizada entre los años 1950 y 1968, que en forma de tira llegó a publicarse en 360 diarios y revistas de Estados Unidos, América Latina y Japón, a raíz de su contrato con la King Features, el mayor sindicato de historietas.

«La serie de Cisco Kid», declara José Luis Salinas, «se ha publicado en España en diarios y cuadernillos, y otros trabajos míos, en publicaciones argentinas que llegaban a partir de 1936, como ocurrió con la serie Hernán el corsario en las revistas Patoruzú y Patoruzito. El éxito de Cisco Kid fue enorme y después pasó a serial de televisión, interpretado por Duncan Reinaldo y Leo Carrillo».

Salinas, de 72 años, fue un dibujante autodidacta, con base en la publicidad, junto con el cartelista italiano Gino Boccasile, en los años treinta. Años más tarde se inicia en la historieta, en la línea de los clásicos norteamericanos, como Foster, Raymond, Caniff y Robbins. Aunque no ha dejado la historieta, durante los últimos años ha intensificado sus trabajos como ilustrador y pintor.

«En la actualidad tiene más consideración la historieta para mayores y se ha incrementado su importancia. Hay diversidad de estilos: Breccia se mueve en un humor negro, que lo hace maravillosamente bien, y Hugo Pratt se mantiene en la línea de la aventura, con argumentos propios muy buenos. Yo estoy en una línea clásica y con mis trabajos tengo la pretensión de llevar a la historieta a un plano más elevado, ya que considero que no merece la consideración de arte menor. La historieta es un trabajo de mucha responsabilidad, por el público a quien se dirige y por el alto nivel que exige el dibujo. Dicen que Picasso se lamentaba de no haber intentado hacer historietas».

Durante varios años, José Luis Salinas realizó ilustraciones de las obras clásicas de aventuras, centradas en los personajes de la fantasía. De esta forma adaptó para la historieta Los tres mosqueteros, Moby Dick, Miguel Strogoff, El último mohicano, Las minas del rey Salomón y El libro de la selva. También hizo una incompleta historia del traje y una serie de uniformes militares, de gran detallismo documentado, que aparecieron en la revista escolar Anteojito, de Buenos Aires, donde ahora publicará adaptaciones de fábulas de Samaniego, La Fontaine y otros.

«Hay autores, como Hernández Palacios, que no hacen realmente dibujos de historietas sino ilustraciones, y son de un valor fabuloso. Algunos dibujantes desprecian la ilustración porque no se adapta a la consideración comercial de la historieta. Hay clásicos de la historieta, como Hazard o Hugo Pratt, que han creado un estilo rápido, en lugar de la morosidad de la ilustración».

Los uniformes militares y los animales salvajes son los motivos principales de su actividad como pintor. En la galería Tryon, de Londres, especializada en muestras de animales salvajes, ha realizado tres exposiciones sobre tema camperos argentinos.

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