La tecnología se adapta a las nuevas exigencias

Nuestra vida ha cambiado en el tiempo récord de un año. Y nuestras televisiones, móviles, ordenadores y relojes, también

Enrique Alpañés

La nueva normalidad empieza a ser normal. Pero en nuestra vuelta a la rutina hemos incorporado lecciones y actitudes aprendidas en los últimos meses. Se han galvanizado tendencias que asomaban tímidamente en el horizonte. El trabajo se realiza a distancia, las compras, desde el móvil y la colisión entre el mundo virtual y el físico es ya inevitable. Y estos cambios han llegado para quedarse.

“Nuestra relación con la tecnología cambió durante el confinamiento”, confirma Enrique Dans, profesor de innovación y tecnología del IE Business School. “De la noche a la mañana dependíamos de ella para trabajar, para estudiar, para entretenernos, para relacionarnos… las personas han empezado a considerar sus dispositivos como algo que necesitan de manera crítica para trabajar, estudiar o para muchas más cosas. Y por lo tanto, tratarán de mantenerlos actualizados y preparados para un uso cotidiano más exigente”.

Las personas han empezado a considerar sus dispositivos como algo que necesitan de manera crítica
Enrique Dans, profesor de innovación y tecnología del IE Business School

La tecnología se ha adaptado al cambio. Un ejemplo del nuevo paradigma móvil lo ofrece el nuevo Samsung Galaxy Z Fold3 5G. Llama la atención su doble pantalla y el hecho de ser un móvil plegable. Es bonito e impresionante. Pero su aspecto externo es un reflejo de una filosofía dual presente desde las tripas. Este dispositivo está pensado para compaginar distintos usos, es eso que llaman multitasking. Su potente procesador permite usar simultáneamente hasta tres aplicaciones, y su gran pantalla hace que se pueda trabajar en ellas cómodamente. El móvil es una herramienta de trabajo, pero también de ocio. Al extenderse su uso más allá de la jornada laboral se necesita una batería más potente. Samsung ha solucionado este problema con una batería dual, de carga rápida y posibilidad de hacerlo de forma inalámbrica.

Demanda de pantallas gigantes en espacio mínimo

Los móviles plegables llevan meses, incluso años, fascinándonos con vídeos impresionantes. Pero esos prototipos ya son una realidad. Y tienen algo que ofrecernos más allá del hype. “Creo que son realmente útiles”, señala Rodrigo Moro, Arquitecto Técnico de Soluciones Cloud en Accenture y profesor en la escuela de nuevas tecnologías CICE. “Los smartphones han experimentado un aumento de dimensiones alarmante durante la última década, con diseños que no entran en ningún bolsillo. Pero a la vez son convenientes para ver videos de una manera más cómoda y con buena resolución”, reflexiona. En este contexto algo tan sencillo para el usuario (y tan complicado para el fabricante) como crear un teléfono plegable parece la opción más operativa.

El Galaxy Z Fold3 5G, plegable y con doble pantalla, está pensado para compaginar distintos usos.
El Galaxy Z Fold3 5G, plegable y con doble pantalla, está pensado para compaginar distintos usos.

La herramienta principal de muchos trabajos, sin embargo, es algo más grande. La venta de ordenadores se disparó en 2020 un 27% en España respecto al año precedente, según datos ofrecidos por Intel. La compra de portátiles es la que más subió, (en torno a un 31 % frente a un 16 % de los de sobremesa). Apostamos cada vez más por sistemas de trabajo más manejables, que aumenten nuestra movilidad. Por eso, este, también ha sido el año de las tablets. La Samsung Galaxy Tab S7 FE es una tablet enfocada al mundo empresarial con la que se busca aumentar la productividad sin renunciar a un diseño compacto y cómodo.

Lejos de ser un salto coyuntural, las primeras cifras del 2021 parecen confirmar el aumento de ventas en portátiles y tablets. El profesor Moro no se sorprende ante esta tendencia: “La idea de que el teletrabajo mejora las condiciones del empleado, productividad, y rentabilidad para la empresa ha quedado totalmente probada”, sostiene. “Es algo que ha llegado para quedarse”.

El nuevo ocio digital

La nueva realidad ha transformado a la sociedad española y ha supuesto un acelerón digital en tendencias que ya apuntaban tímidamente. Esta es la principal conclusión del estudio sociológico The future of Spain, elaborado por la agencia de comunicación de medios OMD. Las conclusiones de este estudio son interesantes de forma independiente, pero es comparándolo con ediciones anteriores cuando se revelan tendencias de calado. Por ejemplo, en 2014, el 67% de la población consideraba que el móvil era un bien de primera necesidad. En 2020, esta cifra ha subido hasta el 87%. En estos siete años no ha cambiado tanto la necesidad de estar conectados como las formas de hacerlo. Los teléfonos se han convertido en dispositivos desde los que compramos, trabajamos, vemos la tele, pedimos la cena o ligamos.

Los televisores Samsung integran en su interfaz todas las plataformas 'streaming' que se han consolidado durante la pandemia.
Los televisores Samsung integran en su interfaz todas las plataformas 'streaming' que se han consolidado durante la pandemia.

No solo hemos digitalizado nuestro trabajo, nuestro ocio pasa cada vez más por internet. Las opciones se han multiplicado y los usuarios se han apuntado a este nuevo modelo de televisión, que ya representa el 25% del consumo total en EE UU. Este nuevo contexto ha dado un impulso a las Smart TV. Así, los televisores Samsung se conectan de forma muy intuitiva a estas plataformas, integrándolas en su interfaz y haciéndolas accesibles a todos los públicos. Además los nuevos avances mejoran la experiencia de visionado. La inteligencia artificial puede hacer que aquel capítulo de Game of Thrones que todo el mundo criticó por ser demasiado oscuro, se vea con una calidad envidiable. ¿Cómo? El procesador de los televisores Neo QLED de Samsung incorpora un sistema de Inteligencia Artificial que analiza y mejora cada píxel de la pantalla para disfrutar de una calidad de imagen más real.

No es este el único uso que le hemos dado a la televisión estos meses. Según el Anuario de la industria del videojuego en España, publicado por la Asociación Española de Videojuegos (AEVI) el gasto de los españoles en videojuegos ascendió hasta 1.747 millones de euros en 2020, un 18% más que el año anterior. También creció el número de jugadores, rozando ya los 16 millones de personas, un 47% de los españoles entre 6 y 64 años. Las consolas han pasado de las habitaciones de los adolescentes a presidir el salón, pues la edad media del jugador ronda los 37 años.

Las televisiones han tomado nota y se han adaptado a las exigencias de los gamers. Los nuevos modelos de Samsung ofrecen una función llamada “Modo juego” que establece automáticamente las especificaciones necesarias, como la imagen y el sonido, a niveles óptimos, manteniendo una baja latencia de entrada (el tiempo que transcurre entre presionar un botón en el mando y que produzca una reacción en el juego).

El mundo del ‘gaming’ experimentó un crecimiento exponencial en España durante el 2020: el gasto en videojuegos aumentó un 18% y el número de jugadores aumentó hasta los 16 millones

El móvil se ha convertido en estos meses en un nuevo campo de juegos. Los consumidores gastaron 22.200 millones de dólares en juegos móviles en el primer trimestre de 2021, creciendo un 25% interanual, según los datos del analista de mercado Sensor Tower. Esto ha sido tenido en cuenta por los fabricantes que han aumentado considerablemente el tamaño y la resolución de las pantallas.

Mejorar tu salud está en tu mano (y en tu muñeca)

La tecnología lleva años interesándose por nuestra salud. Y ha conseguido empezar a hacerlo gracias a una conjunción de factores. “Algunos de los grandes avances de los últimos años han sido el Cloud Computing, las tecnologías de IoT [internet de las cosas por sus siglas en inglés] y el Big Data Analytics”, explica el profesor Moro. “Estas tres piezas, acompañadas de la nueva banda de comunicación 5G, nos permiten obtener datos en tiempo real de nuestra salud a través de sensores, realizar análisis de esos datos y obtener un resultado reactivo o predictivo”.

Dicho con otras palabras, nos permite saber si una persona puede llegar a sufrir una patología a través del análisis de los datos que se obtengan de wearables como los relojes inteligentes. Estos tienen un papel protagonista en la avalancha tecnológica que se nos viene encima. Según el informe de Global Web Index, en Estados Unidos y Gran Bretaña, el 81 % de quienes utilizan estos dispositivos lo asocian a una mejora en su estado de salud y en su estilo de vida. No es una percepción subjetiva, contabilizar nuestra actividad física y nuestras pulsaciones puede ser un motivador para mejorar hábitos y rutinas. Y también un método efectivo para prevenir problemas, no son raros los casos de infartos detectados y notificados gracias a estos aparatos.

El Galaxy Watch 4 de Samsung es el primer smartwatch que mide la composición corporal.
El Galaxy Watch 4 de Samsung es el primer smartwatch que mide la composición corporal.

Los nuevos dispositivos han perfeccionado sus características. El Galaxy Watch 4 de Samsung es el primer smartwatch que mide la composición corporal. El usuario podrá conocer el porcentaje de grasa corporal, masa muscular, la cantidad de agua en su cuerpo y mucho más. Es como tener una báscula profesional y un endocrino en la muñeca. Es el último avance en un mundo, el de los wearables, que ha ido creciendo gracias a los avances tecnológicos y a la familiaridad con la que la gente ha ido introduciendo estos aparatos en su vida unidos a aplicaciones como Samsung Health, que pude calcular la calidad del sueño y hasta los ronquidos durante la noche, o Samsung Health Monitor, que mide la presión arterial.

Nuestra vida ha cambiado y la tecnología se ha adaptado a esta nueva realidad. Por eso en los últimos meses hemos visto un aumento de las prestaciones en casi todos los dispositivos. Se ha dado un salto cualitativo en un periodo muy corto de tiempo. Por eso este es un buen momento para renovar nuestro equipamiento tecnológico. Para regalar o darse un regalo, aprovechando los avances. Pasamos el día rodeados de tecnología. Mejorarla es mejorar nuestra calidad de vida.

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