Es el momento de pasar a la acción (y hacerlo en equipo)

Las iniciativas de los ciudadanos y sus pequeños gestos en sostenibilidad influyen positivamente para que las empresas cambien. Pero, ¿por dónde empezar? La responsable de Sostenibilidad de Ikea en España, Mónica Chao, reflexiona junto a Jon Kortajarena en el último capítulo de ‘Orígenes’ sobre la necesidad de trabajar unidos y pasar, definitivamente, a la acción

Los hogares consumen el 29% de la energía mundial y generan el 21% de las emisiones de CO2, según Naciones Unidas. Estas cifras demuestran el importante papel que los ciudadanos juegan en el cuidado del planeta. No son los únicos; la industria y el transporte desempeñan un lugar clave en la descarbonización del medio ambiente. Pero empezar por lo que cada uno tiene a su alcance proporciona un poder extraordinario a las personas. La reducción de la comida que se desperdicia, la elección de productos que generen menos residuos y la disminución del consumo energético son actos que se pueden realizar cada día y en cualquier situación.

Como el activista y actor Jon Kortajarena destaca en el vídeo que encabeza este artículo, los consumidores pueden influir positivamente en las empresas a través de estos hábitos puesto que, si reclaman productos más sostenibles, las organizaciones cambiarán para darles lo que piden.

Mónica Chao, de Ikea, cree que no se puede poner la lupa solo sobre los ciudadanos en cuestiones de sostenibilidad; también son responsables las empresas

Mónica Chao, directora de Sostenibilidad de Ikea en España, refrenda esta idea y defiende que cualquier gesto pequeño genera mucho impacto. Pero recuerda, además, que no se puede poner la lupa solo sobre los ciudadanos; también son responsables las grandes empresas. Por eso, a lo largo de la serie Orígenes, ambos han abordado aspectos de este proceso de transformación como la necesidad de preservar los bosques, de mantener los residuos plásticos alejados de los mares, de empezar a fabricar con materias primas que no destruyan la naturaleza y de prestar especial atención al origen de lo que compramos para conocer si se ha producido de manera responsable con el entorno y justa con la sociedad.

Todas son tareas que pueden emprenderse ya, por lo que Chao llama a la acción desde este momento, invita a jugar ese papel activo en el cambio y a que las empresas informen a los consumidores sin paternalismos. Porque cada vez queda menos tiempo. Según Naciones Unidas, en el año 2030 las consecuencias del cambio climático sobre el planeta serán irreversibles si no adoptamos un modelo de desarrollo sostenible. Ante esa llamada a la acción, Kortajarena reflexiona sobre lo que él, desde su posición de figura pública, puede aportar también para mejorar el futuro: utilizar la atención que obtiene en la sociedad para dar voz a empresas y a creadores que fomentan proyectos sostenibles que protegen el medio ambiente.