La familia gallega que hace el Camino de Santiago al revés

Pablo y su hijo Héctor son algunos de los voluntarios que recorrieron varias etapas de la peregrinación en sentido inverso para recoger basura y concienciar a los caminantes sobre el cuidado del entorno

Existen peregrinos que, contra toda lógica, recorren el Camino de Santiago al revés. Uno de ellos es Pablo Osorio, consultor estratégico de 47 años, aficionado al rugby y amante de la naturaleza. Sentado en un camino rural de Redondela (Vigo), y junto a sus hijos Pablo, de ocho años, y Greta, de diez, explica los motivos de esta sorprendente aventura que le llevó a completar varias etapas partiendo desde la plaza del Obradoiro de Santiago, el lugar que marca el final de la peregrinación. Y según lo explica, sus hijos, bolsas amarillas en mano, rastrean el lugar, en apariencia limpio, y poco a poco extraen una sorprendente cantidad de basura: plásticos sepultados, trocitos de latas, pajitas, briks, piezas metálicas…

A Pablo le repatea encontrar suciedad en los entornos que admira. Esa es la razón por la que, hace unos meses, él y su hijo Héctor (su hermana Greta le cedió generosamente el puesto) participaron en El Camino al Revés, una iniciativa voluntaria que consiste en recorrer el mítico trazado en sentido inverso, recogiendo residuos y despertando la curiosidad de quién hace el Camino en sentido oficial. “Los peregrinos nos preguntaban que qué hacíamos así del revés. Entonces les contábamos nuestra misión y repartíamos bolsas para que ayudasen en la limpieza”, explica Pablo Osorio, acostumbrado a llevar a los contenedores la basuraleza que encuentra hasta en sus días de ocio y playa.

Héctor Osorio, de ocho años, muestra la basura que ha recogido en la playa de Limens (Pontevedra).
Héctor Osorio, de ocho años, muestra la basura que ha recogido en la playa de Limens (Pontevedra).

Los ecoperegrinos de la acción, auspiciada por el proyecto LIBERA, impulsado por SEO/BirdLife y Ecoembes-, caminaron las dos primeras etapas del Camino Francés y una del Camino del Norte. Esta iniciativa forma parte de El Camino del Reciclaje, un plan global puesto en marcha hace cinco años cuyo objetivo es mantener limpio el recorrido y dotar a los albergues de papeleras de reciclaje para separar los distintos residuos. Activo en Castilla y León, Asturias, La Rioja, Navarra y Galicia), en el programa hay cerca de 400 albergues adscritos a lo largo del Camino francés, inglés, portugués, norte y primitivo.

Como las que durante su aventura portaron Pablo Osorio y su hijo Héctor, en la peregrinación de 2021 se repartieron unas 142.000 bolsas reutilizables de plástico reciclado y Compostelas del Ecoperegrino, un distintivo para los participantes. A ello se suma la repoblación con árboles autóctonos de diferentes zonas del Camino en Galicia y Asturias.