México aprueba la sexta vacuna contra la covid-19 en un intento de acelerar la campaña de inmunización

La autorización para el uso de emergencia de Covaxin, de fabricación india, se produce tras meses de retrasos en la recepción de los lotes. El país está a punto de alcanzar los 10 millones de dosis aplicadas

Una mujer recibe la vacuna Sinovac en Ecatepec, México, el 3 de abril.
Una mujer recibe la vacuna Sinovac en Ecatepec, México, el 3 de abril.Ginnette Riquelme (AP)

Las autoridades sanitarias mexicanas han dado este martes el visto bueno a la sexta vacuna contra la covid-19 en un intento de acelerar la campaña de inmunización. La aprobación del “uso de emergencia” de Covaxin, de fabricación india, coincide con un nuevo paso de la estrategia diplomática del canciller, Marcelo Ebrard, quien horas antes había anunciado que viajará a China y Rusia para asegurar el envío de los lotes comprometidos. La farmacéutica Bharat Biotech envió el pasado 24 de marzo a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) información sobre este fármaco, que finalmente ha obtenido un sello de “calidad, seguridad y eficacia”. La autorización se produce tras meses de retrasos en la recepción de los viales y cuando el país, con una población de casi 130 millones, está a punto de alcanzar los 10 millones de dosis aplicadas.

El propio Ebrard ha celebrado la decisión de la Cofepris de ampliar las opciones contra el coronavirus. México administró las pasadas Navidades la primera vacuna de América Latina y luego se quedó rezagado respecto a los planes iniciales y, sobre todo, su vecino del norte, Estados Unidos, que a partir del 19 de abril permitirá a todos los adultos pedir cita para inmunizarse. Covaxin se suma a los otros cinco fármacos autorizados, de AstraZeneca, CanSino, Sinovac, Pfizer y la Sputnik V.

Este martes en el país se han aplicado más de 308.000 vacunas y, en total, las dosis administradas rozan los 9,7 millones. El Gobierno de Andrés Manuel López Obradror se fijó la meta de inmunizar antes de finales de abril a todos los mayores de 60 años, pero hoy mismo el canciller ha advertido de que “el grado de dificultad de acceso a las vacunas va creciendo”. “Los principales países productores están entrando o ya están en fases intensivas, masivas, de vacunación [...]. Se ha acentuado también la desigualdad en el acceso, hay muchos países que no tienen todavía acceso, increíble a esta fecha”, ha manifestado.

México ha recibido hasta hoy poco más de 15 millones de viales y, según recoge el último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicado este martes, es, con todo, una excepción en América Latina junto con Chile y Costa Rica. Sin embargo, la población y los desafíos de esos dos países no son comparables con los del Gobierno mexicano. En este contexto, según Ebrard, hay que poner en marcha “un activismo dirigido a que no se retrasen los acuerdos ya firmados, pactados y hasta pagados los anticipos correspondientes”.

Con estas premisas, el secretario de Relaciones Exteriores viajará a Rusia y China para tratar de garantizar los envíos de más de 24 millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik V y de 34 millones de la china CanSino. El jefe de la diplomacia visitará también la India, con mayor razón después de la aprobación del nuevo fármaco. Y también Washington. “Por supuesto, los Estados Unidos por razones evidentes es el país con el que tenemos más relación. Ellos van en un bien ritmo en su vacunación, nos importa mucho que nos sigan apoyando”, ha agregado.

La petición de un reparto más equitativo de las vacunas fue uno de los reclamos centrales de López Obrador al presidente estadounidense, Joe Biden, en su primera reunión bilateral celebrada a principios de marzo. A esa cita siguieron unas semanas de intensas negociaciones y a finales de mes llegó a México un lote de 1,5 millones de AstraZeneca, el primer envío que hizo Washington a otro país. La semana pasada le siguió otro de 1,2 millones.

El combate contra la pandemia dirigido por el presidente mexicano ha recibido multitud de críticas desde el comienzo de la emergencia sanitaria, hace poco más de un año. El país, el tercero más afectado por la pandemia en el mundo, ha registrado desde entonces más de 205.000 muertes, según datos oficiales, pero incluso la Secretaría de Salud reconoce que el subregistro ha sido enorme y acabó admitiendo que el exceso de mortalidad puede superar el 60%. A eso se añade el comportamiento del propio mandatario, que siempre ha rechazado llevar cubrebocas y amagó con retrasar su vacunación por haber superado la enfermedad y contar con los anticuerpos suficientes. Finalmente, este martes ha rectificado al señalar que se aplicará la primera dosis dentro de dos o tres semanas para “dar ejemplo”.

El Gobierno busca, en este contexto, recuperarse y desde principios de 2021 lo ha hecho impulsando una suerte de diplomacia de las vacunas que beneficie no solo a México y su población, sino también con el propósito de ganar peso internacional y convertirse en una referencia dentro de la región para dirigirse y negociar con el bloque de países desarrollados. Precisamente Ebrard fue el político que encabezó ante Naciones Unidas la protesta por un reparto desigual de los medicamentos.

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Sobre la firma

Francesco Manetto

Estudió Filosofía y Letras y en 2006 empezó a trabajar en EL PAÍS tras cursar el Máster de Periodismo del diario. En Madrid se ha ocupado principalmente de información política y, como corresponsal en la Región Andina, se ha centrado en el posconflicto colombiano y en la crisis venezolana. Actualmente trabaja en la redacción de Ciudad de México

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