Ciudad de México probará la vacuna contra la covid de CanSino en 5.000 voluntarios

Los ensayos finales de la vacuna china empezarán este viernes y son parte de un estudio internacional para evaluar su seguridad y eficacia

Voluntarios reciben la inyección de la vacuna experimental contra el covid-19 en Oaxaca, México, el pasado viernes.
Voluntarios reciben la inyección de la vacuna experimental contra el covid-19 en Oaxaca, México, el pasado viernes.Daniel Ricardez (EFE)

Alrededor de 5.000 voluntarios serán reclutados en la Ciudad de México para probar la seguridad y eficacia de la vacuna china de la empresa CanSino. El protocolo se iniciará este viernes en tres centros de salud de la capital en la fase III del prototipo. Se trata de un proceso muy estricto pues es la etapa previa a su autorización para la distribución masiva, según ha explicado la gobernadora Claudia Sheinbaum este miércoles. El canciller Marcelo Ebrard ha anunciado en la noche a través de Twitter que 7.000 unidades habían arribado “para ser aplicadas de inmediato en la fase 3 en México con 15.000 voluntarios”.

Los voluntarios recibirán una primera dosis para evaluar si la vacuna es segura y establecer su rango de efectividad frente al coronavirus. Guillermo Ruiz Palacios, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, ha asegurado que este ensayo no será el último. “Vamos a participar en varias vacunas, y esto es importante porque no sabemos qué plataforma será eficaz o cuál tendrá efectos adversos”, ha detallado. El estudio se desarrolla en 45.000 voluntarios en Argentina, Pakistán, China, Arabia Saudita y Rusia. México aportará entre 10.000 y 15.000 voluntarios a este estudio.

El proceso de inyección de la vacuna experimental se iniciará este viernes en voluntarios sanos y mayores de 18 años. Palacios ha insistido en que será un proceso lento, complejo y laborioso. “Iniciaremos este viernes con 5 voluntario e iremos añadiendo de 100 a 150 voluntarios al día”, ha explicado. El estudio observará y evaluará si los candidatos inyectados con el prototipo desarrollan efectos adversos a corto y largo plazo. Además, se volverá a comprobar que los inyectados obtienen una respuesta inmune al virus. En la fase 2 del estudio ya se comprobaron estas variables, pero las autoridades necesitan probar los resultados en poblaciones más grandes. Palacios espera haber inyectado la vacuna en todos los voluntarios en menos de 90 días y tener los resultados del estudio en seis meses.

Oaxaca y Guerrero fueron los tres Estados que iniciaron los ensayos el pasado viernes para desarrollar el estudio fuera de las grandes urbes. Esta semana Aguascalientes, Coahuila, Michoacán y Nuevo León se sumarán a Ciudad de México en los protocolos de iniciación del estudio, que supone una inversión de 140 millones de pesos, casi siete millones de dólares, para los 14.000 prototipos para el estudio, la mitad de ellos vacunas y la otra mitad placebos.

El primer lote de esta vacuna llegó a México el pasado 30 de octubre. El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador firmó a principios de ese mes tres acuerdos para tratar de asegurarse hasta 198 millones de dosis del prototipo de CanSino y otras vacunas cuando salgan al mercado. Los convenios con las farmacéuticas AstraZeneca (Reino Unido), Pfizer (Estados Unidos) y CanSino (China), así como el pago adelantado la semana pasada al mecanismo Covax, implican una inversión de 1.659 millones de dólares, más de 35.153 millones de pesos.

La vacuna de CanSino es una de las más avanzadas en la carrera contra el coronavirus pero también una de las más polémicas. China ya la aprobó para uso exclusivo militar el pasado 25 de junio, pero el problema reside en la base de la enfermedad utilizada para su creación. Los científicos de CanSino alteraron los genes de un virus común, una cepa del adenovirus. La idea es que la vacuna provoque una respuesta del sistema inmunológico que proteja al paciente del coronavirus pero como gran parte de la población ya tiene anticuerpos de esa enfermedad podría interferir en la eficacia de la vacuna.

Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, ha explicado que la vacuna de AstraZeneca se va a producir en México en su fase final para después envasarla y distribuirla por América Latina. La vacuna de Janssen seguirá el camino de CanSino e iniciará los ensayos de su etapa final en territorio mexicano. Las autoridades han confirmado que la vacuna rusa, Sputnik V, y la estadounidense de Moderna están en fase de negociación para desarrollar sus estudios de fase 3 también en el país. El canciller ha recordado que se ha firmado un acuerdo con la empresa de la vacuna Pfizer, la candidata que ha anunciado ser efectiva en un 90% frente al virus, pero que aún no ha reportado datos que lo demuestren. “Damos la bienvenida a las alentadoras noticias sobre la vacuna de Pfizer y saludamos a todos los científicos y aliados en el mundo que están desarrollando herramientas nuevas, seguras y eficaces para vencer a la covid”, ha exclamado Ebrad, quien celebra que el mundo “está experimentando innovación científica sin precedentes y colaboración para acabar con la pandemia”.

Los candidatos del experimento de fase 3 de CanSino serán reclutados en sus centros de salud. Los médicos evaluarán si reúnen los requisitos legales de edad y salud y les ofrecerán participar en el estudio. “No va a haber pago a los voluntarios, si quieren ir al centro de salud para recibir la dosis solo se les pagará el transporte”, ha detallado el investigador Palacios.

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