Los chóferes de autobús protestan en puntos clave de la Ciudad de México por el precio del pasaje

Los transportistas exigen que se suba a ocho pesos la tarifa de los servicios concesionarios en la capital por el aumento del precio del combustible

Ante el paro del transporte publico, usuarios caminan sobre la avenida Insurgentes Norte a la altura del paradero Indios Verdes, en Ciudad de México, el 02 de junio de 2022.
Ante el paro del transporte publico, usuarios caminan sobre la avenida Insurgentes Norte a la altura del paradero Indios Verdes, en Ciudad de México, el 02 de junio de 2022.Nayeli Cruz

Los conductores de los múltiples servicios de transporte público que conviven en Ciudad de México, desde autobuses, microbuses a combis, han bloqueado al menos ocho puntos clave de la capital desde la mañana de este jueves. Muchas de esas zonas han sido desalojadas o se han dispersado hacia el medio día. La protesta de los transportistas se ha desatado por la negativa del Gobierno liderado por Claudia Sheinbaum de subir el precio del transporte básico tres pesos más. Organizados en el Frente Amplio de Transportistas, exigen que el costo final sea de ocho pesos. El aumento del precio del combustible y la inflación ha asfixiado a las empresas concesionarias, según alegan, y los aboca al servicio informal. Los chóferes de este servicio fundamental para millones de mexicanos, que llegan donde no llega el metro ni otros servicios de transporte público, y que conectan la gran bolsa de trabajadores de la periferia con el centro, se han plantado este jueves.

La jefa de Gobierno de la capital ha insistido en un comunicado en vídeo en que la petición de los transportistas no es posible. Sheinmbaum ha informado que el aumento que piden — el Gobierno habla de cinco pesos más, aunque los líderes de las protestas mencionan solo tres pesos extra— es “inaceptable”. “Nuestro deber es respetar la economía de las familias y mejorar la calidad del servicio”, ha afirmado. Y ha agregado que su Administración ha tratado de apoyar al gremio para “mejorar el servicio y evitar el aumento de la tarifa”.

Para subirse a un microbús o combi, solo hace falta pagar una tarifa de cinco pesos (menos de un dólar) y así se pueden recorrer por lo menos unos 10 kilómetros. Los chóferes aseguran que con esa tarifa no les alcanza para vivir. “Con el poco margen de utilidad que se tiene, se vive una competencia por el pasaje, que es bastante bajo y vivimos situaciones críticas porque no hay una certeza del ingreso diario”, dice en entrevista Nicolás Vázquez Figueroa, integrante de la Fuerza Amplia de Transportistas, uno de los líderes de la protesta de este jueves en la capital.

Conductores de autobuses y familiares, levantan carteles para exigir una aumento a las tarifas del transporte público, durante uno de los bloqueos en Ciudad de México, el 2 de junio de 2022.
Conductores de autobuses y familiares, levantan carteles para exigir una aumento a las tarifas del transporte público, durante uno de los bloqueos en Ciudad de México, el 2 de junio de 2022. EDGARD GARRIDO (REUTERS)

De acuerdo con los transportistas, movilizar a los ciudadanos en los transportes del Gobierno de la Ciudad de México, como la Ruta de Transporte de Pasajeros, una red de autobuses que circulan por toda la ciudad, en 2020 costaba 13,59 pesos, mientras que el transporte eléctrico, como los trolebuses, cuesta 30,14 pesos por pasajero. “Son más de 8 pesos de diferencia entre lo que ellos pueden hacer y lo que nos cuesta a nosotros”, ha señalado el grupo en un comunicado.

Para tratar de resolver el conflicto, la administración de Claudia Sheinbaum ha planteado la sustitución de por lo menos 6.000 unidades de autobuses y microbuses en once alcaldías, en tanto que la Secretaria de Movilidad (Semovi) desechó 810 vehículos y los sustituyó por 316 nuevos autobuses, mediante el llamado ‘bono de chatarrización’, presupuestado en 334 millones de pesos. “Fue una propuesta de campaña, pero se tendría que mejorar la vialidad para que las unidades puedan funcionar como se busca”, dice Vázquez Figueroa.

Los transportistas argumentan que cubren las necesidades de zonas populares en la periferia, donde no hay cobertura del Gobierno de Ciudad de México. “Nosotros iniciamos cuando las colonias no tenían pavimento, cuando se tenía que pasar por lodazales y nosotros cubrimos esas rutas, donde hay mayor demanda popular”, dice el líder transportista. “Tenemos al menos tres años buscando que se suba la tarifa y no hemos tenido ninguna respuesta con esta administración”, señala.


Tras el bloqueo en al menos ocho puntos clave de la ciudad desde las 7.30 de la mañana hasta medio día, las principales avenidas han sido liberadas. El secretario de Movilidad de Ciudad de México, Andrés Lajous, ha informado de que la circulación se ha reabierto en todos las zonas afectadas este jueves: Insurgentes, Tláhuac, Tlalpan, Constituyentes, División del Norte, ya con circulación. Los servicios de Metro, Metrobús, Trolebús y la ruta de autobuses RTP siguen ofreciendo el servicio habitual.

Solo algunos de los manifestantes han decidido caminar hacia el Zócalo de la capital. Este ha sido el primer paro masivo del gremio que mantendrá un pulso con el Gobierno para acordar una tarifa en el transporte público. Por el momento, el rechazo de las autoridades, repetido públicamente la mañana del jueves, prevé nuevas acciones en los transportistas.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS México y reciba todas las claves informativas de la actualidad de este país

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS