Diputados de Morena, PT y PRI crean un grupo prorruso en el Congreso de México en plena invasión a Ucrania

El embajador ruso difunde propaganda sobre la guerra en un polémico acto, casi un mes después de que el Gobierno de López Obrador condenara abiertamente la agresión rusa en la ONU

El embajador ruso en México, Víktor Koronelli (abajo a la izquierda, con corbata verde), posa con diputados de Morena, PT y el PRI, el 23 de marzo.
El embajador ruso en México, Víktor Koronelli (abajo a la izquierda, con corbata verde), posa con diputados de Morena, PT y el PRI, el 23 de marzo.Daniel Augusto

En plena guerra en Ucrania, la Cámara de Diputados de México ha instalado este miércoles un grupo de Amistad con Rusia. El acto fue promovido por el grupo parlamentario del Partido del Trabajo (PT), parte del bloque gobernante. El guiño del Legislativo mexicano hacia el Kremlin ha levantado polémica y ha desatado la indignación entre la oposición, no solo porque llega a un par de días de que se cumpla un mes de la invasión rusa, también porque la posición del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha sido condenar abiertamente la agresión de Moscú en el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El momento para instalar el grupo de amistad bilateral ha sido tan cuestionado que formó parte del discurso que ha pronunciado el embajador ruso en México, Víktor Koronelli, en la Cámara baja. “Este mecanismo es para nosotros una muestra de apoyo, solidaridad y amistad”, ha dicho Koronelli y ha agradecido que el gesto se haya producido “en estos tiempos complicados”. A partir de ahí, la versión rusa del conflicto, tildada de propaganda por todas las democracias occidentales, retumbó en las paredes del Congreso mexicano. La representación rusa ha insistido en la necesidad de “desnazificar” Ucrania, en justificar la mordaza impuesta a la prensa extranjera y local en Rusia, en reivindicar la anexión ilegal de la península de Crimea y la ocupación de las regiones de Lugansk y el Donbás, y en negar los crímenes de guerra cometidos contra civiles.

“Rusia no empezó esta guerra, la está terminando”, ha dicho Koronelli. “Nos hemos enfrentado a una guerra mediática sin precedentes”, ha agregado. En medio del festín ruso, el embajador siguió con la embestida contra Ucrania: ha asegurado que el Ejército ucranio “usa mujeres y niños como escudos humanos”, ha condenado “las noticias falsas” que imperan en Occidente y ha dicho que su país es presa de la “discriminación y odio racial”.

El diputado Alberto Anaya, líder del PT y presidente del grupo de amistad, no ha reparado en deshacerse en elogios para el embajador ruso. “Agradecemos la información tan pertinente que se nos da del conflicto en Ucrania”, ha dicho Anaya. Augusto Gómez, un veterano diputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ha recordado que de niño le enseñaron a cantar el himno de la Internacional Socialista y que el expresidente Lázaro Cárdenas recibió el premio Stalin de la Paz. Gómez ha aderezado su intervención condenando el “imperialismo” y agradeciendo al embajador ruso por representar a su “heroico pueblo” y por “iluminar el pensamiento” de los diputados mexicanos.

Koronelli ha dicho que la condena de México a la “operación militar especial” de su país, el eufemismo que utilizó el presidente Vladímir Putin al declarar la guerra, no iba a dañar la relación entre ambos países. “Respetamos la posición del Gobierno mexicano”, ha señalado el embajador. “Nuestra relación con México tiene un carácter estratégico y se basa en el respeto mutuo de intereses nacionales”, ha agregado. El representante diplomático ha agradecido también la decisión de México de no apoyar militarmente ni enviar armas a Ucrania.

La polémica se encendió desde el martes por la noche, cuando las redes del Canal del Congreso publicaron un mensaje para la instalación del grupo de amistad. La intención original era instalarlo desde el pasado 14 de marzo, pero se pospuso “por prudencia” después de que el partido opositor Movimiento Ciudadano reclamara que suponía enviar una señal equivocada en medio de la guerra contra Ucrania y el aislamiento internacional de Rusia a raíz del conflicto. El consenso en la Junta de Coordinación Política (Jucopo), que agrupa a los representantes de todas las fuerzas políticas, fue que no era el momento adecuado. La alusión a la falta de prudencia vino de Ignacio Mier, el coordinador parlamentario de Morena, el partido de López Obrador. También apareció en las declaraciones del priista Rubén Moreira, el presidente de la Jucopo.

Con todo, el grupo se anunció con la participación programada de 10 diputados mexicanos de cinco partidos distintos: dos del PT, tres de Morena, uno del PRI, uno del Partido de la Revolución Democrática y tres del conservador Partido Acción Nacional (PAN). La bancada del PAN se bajó de la inauguración momentos antes de que comenzara la reunión. “Hemos decidido no participar”, ha señalado el grupo parlamentario del PAN en un comunicado. “Por ningún motivo estamos de acuerdo con ser parte de la imprudencia y falta de sensibilidad de la situación por la que está atravesando Ucrania”, ha agregado.

Movimiento Ciudadano insistió en su reclamo contra la creación del grupo. Entre los diputados asistentes a la inauguración estaban Alberto Anaya, Alfredo Femat, Ana Karina Rojo Pimentel, Nelly Maceda, Magda Núñez y Gerardo Fernández Noroña, del PT; los priistas Augusto Gómez y Susana Prieto Terrazas, y los morenistas Manuel Vázquez, Armando Contreras, Jaime Humberto Pérez y Hamlet García Almaguer, entre otros.

El PT, tradicionalmente un partido satélite y con representación marginal, ha impulsado en sus casi 30 años de existencia muestras de solidaridad y apoyo a regímenes como el de Corea del Norte, Nicaragua y la Venezuela de Hugo Chávez. Esta semana se instalaron también grupos de amistad bilateral con China y con Serbia, en actos que pasaron prácticamente desapercibidos en la Cámara de Diputados.

López Obrador dijo en su conferencia matutina que su Gobierno no iba a asumir un papel protagónico ni como intermediario en el conflicto. “Nosotros no vamos a participar ni a favor ni en contra, es una postura de neutralidad la nuestra, que tiene que ver con la política exterior de México”, ha señalado. El cambio de tono, tras la condena enérgica que hizo el país a finales de febrero, se produce mientras el titular de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, está de gira de trabajo por Asia y Medio Oriente. La posición que se había asumido había provocado fricciones en algunos núcleos duros de las bases lopezobradoristas y la instalación del grupo de amistad con Rusia supone la muestra más visible hasta ahora de ese desacuerdo.

“Difícil para la diplomacia mexicana buscar salidas de paz en la ONU a la invasión rusa, y que en México se siga apoyando al régimen de Putin”, ha cuestionado el diputado independiente Emilio Álvarez Icaza. Está por verse si la instalación del grupo de amistad pasa el plano de lo simbólico y del histrionismo y supone un paso atrás en la posición que había asumido México en las primeras cuatro semanas de la ofensiva rusa en Ucrania.

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Elías Camhaji

Es reportero en México de EL PAÍS. Se especializa en reportajes en profundidad sobre temas sociales, política internacional y periodismo de investigación. Es licenciado en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por el Instituto Tecnológico Autónomo de México y es máster por la Escuela de Periodismo UAM-EL PAÍS.

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