Ofertas dudosas, deudas y plazos a meses sin intereses: claves financieras para El Buen Fin 2021

El 54% de los hogares en México tiene una deuda en tarjeta de crédito, que se puede incrementar en esta temporada

Dos personas, de compras durante el Buen Fin de 2020 en Ciudad de México.
Dos personas, de compras durante el Buen Fin de 2020 en Ciudad de México.Getty Images

El furor por la cascada de ofertas de El Buen Fin está a la vuelta de la esquina. La décima edición de este aluvión comercial se llevará a cabo del 10 al 16 de noviembre con la participación de más de 130.000 comercios registrados y ventas esperadas por más de 239.000 millones de pesos. Pero no todas las ofertas son reales y los plazos a meses sin intereses no pueden convenir a todos los bolsillos. De acuerdo con un estudio de El Colegio de México en 2019, antes de El Buen Fin los precios de las mercancías aumentan 2,5% para que sea más evidente el impacto de los descuentos que ofrecen los comercios a sus clientes. “Algunas ofertas son pura y vil mercadotecnia que hay que analizar para no caer en una trampa”, dice Gianco Abundiz Cabrero, presidente de la Asociación Nacional de Educadores Financieros.

De acuerdo con el mismo análisis, las gangas resultan ser un descuento menor. El Buen Fin reduce en promedio 7% los precios con respecto al precio observado en el mes de septiembre previo al evento. Solo 52% de los productos reduce efectivamente su precio en este periodo de ofertas, siendo el promedio del descuento un 15% del que originalmente tenía un producto unos meses atrás.

¿Meses sin intereses o descuento en pago al contado?

El uso del crédito para adquirir mercancías es el talón de Aquiles de los consumidores mexicanos. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre las Finanzas de los Hogares, publicada el viernes por el Banco de México y el Inegi, el 54% de los hogares en México tiene una deuda en tarjeta de crédito, con un saldo promedio de 15.700 pesos (unos 780 dólares). Abundiz Cabrero indica que el monto máximo de la deuda de consumo no debe superar el 25% del ingreso mensual de una persona para que no represente una carga.

El dilema de una compra es diferirla a meses sin intereses o con un descuento directo en el precio en pago de contado, lo que puede suponer un truco financiero. “Si un artículo cuesta 12.000 pesos pagando a doce meses y me ofrecen un descuento de 2.000 por hacer el pago de contado, quiere decir que en realidad los meses sí tienen un interés”, explica Abundiz.

Si se cuenta con el dinero en una cuenta de débito o en efectivo, lo mejor es hacer el uso de este medio. “Pero si se cuenta con una cuenta de ahorros que dé algún tipo de interés, entonces sí conviene usar la tarjeta de crédito, aunque el monto no sea tan alto”, dice.

Descuentos directos

Las jugosas ofertas en ese cartelón rojo de hasta 80% de descuento pueden no ser reales. Para ello, lo mejor es investigar el precio histórico del producto que deseamos adquirir, haciendo uso de internet. Las herramientas de búsqueda por hemeroteca en varias páginas son un buen recurso para verificar si un artículo no se encuentra con un sobreprecio artificial por la temporada.

Compre dos y llévese tres

Esta oferta es utilizada por muchas marcas, comercios y centros comerciales para atraer a los consumidores. ¿Pero es realmente una ganga? “Este tipo de ofertas ha aumentado sobre todo en los últimos cinco años de Buen Fin”, comenta Abundiz. Dependiendo del tipo de producto y la cantidad de artículos que se ofrezcan puede que la cosa se ponga peor. Comprar tres almohadas y recibir nueve puede que no sea tan buena idea si solo se tiene una cama.

Compre hoy y pague después

Otra de las estrategias de venta que ha crecido aceleradamente, sobre todo al finalizar el año. No obstante, el engaño psicológico de no pagar en unos meses puede convertirse en un aprieto financiero a inicios de año. “La cruda a inicios de año es peor que nunca, y recordemos que la inflación sigue galopando”, dice Abundiz. Lo cierto es que ninguna compra es gratuita y enfrentar la situación posteriormente no aminora el golpe a la cartera.

Gastos básicos, de confort y de lujo

Antes de realizar una compra durante El Buen Fin, cabe preguntarse cuál es la necesidad de hacer ese gasto. Comprar una pantalla cuando en muchos casos no se ha terminado de pagar la anterior puede que no ser una elección inteligente. “Si yo me compro una moto para transportarme a mi trabajo, es un gasto básico, dependiendo del modelo que escoja determina si hay confort o lujo en mi decisión”, reflexiona Abundez.

Antes de caer en el frenesí de las gangas y las ofertas, nunca está de más asignar un presupuesto para la adquisición de regalos o presentes de fin de año, si es que se desea, y sobre todo, evitar los impulsos a la hora de adquirir mercancías.

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Sobre la firma

Darinka Rodríguez

Periodista nacida en Iztapalapa, en Ciudad de México. Es licenciada en Comunicación y Periodismo por la Universidad Nacional Autónoma de México (2006-2010). Formó parte del equipo de Verne México desde julio de 2017 y en 2021 se sumó a la redacción de EL PAÍS México. Le apasiona andar en bicicleta.

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