AUDITORÍA SUPERIOR DE LA FEDERACIÓN

Colmenares separa del cargo al auditor del aeropuerto de Peña Nieto aunque dice que no hubo “mala fe” en su informe

El auditor superior anuncia que otro equipo de analistas revisará el coste de cancelación del aeródromo, en su primera comparecencia ante los diputados mexicanos

David Colmenares, en una imagen de archivo.
David Colmenares, en una imagen de archivo.Galo Cañas / Cuartoscuro

Foco de las críticas durante la última semana, David Colmenares, titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), ha comparecido este lunes ante la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados, órgano encargado de controlar el desempeño del ente fiscalizador. Colmenares ha insistido en que no hubo “mala fe” en la elaboración del informe sobre el coste de cancelación del aeropuerto impulsado por el último Gobierno del PRI. Pese a ello, el auditor encargado del informe, Agustín Caso, ha sido separado de su cargo mientras se investiga lo ocurrido. Colmenares ha informado de que un nuevo equipo de auditores ya trabaja para “sacar una cifra correcta” del coste de cancelación.

El escándalo saltó el lunes pasado, apenas dos días después de que la ASF entregara la última tanda de informes sobre la cuenta pública de 2019, el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador. En su rueda de prensa matutina, el presidente criticó el contenido de los informes, concretamente el que alude al coste de cancelación del aeródromo. En su estimación, los auditores señalaban que abandonar el proyecto supondría un gasto de 331.000 millones de pesos, 16.550 millones de dólares, unos 200.000 millones más de lo previsto. López Obrador, impulsor de la cancelación, rechazó las cifras y unas horas más tarde, la propia ASF reconocía “deficiencias metodológicas” en su estimación.

López Obrador volvió al tema a lo largo de la semana, señalando incluso “mala fe” en el trabajo de los auditores. Desde las bancadas de Morena en el Congreso, diputados y senadores asumieron la andanada del presidente, exigiendo una investigación sobre lo ocurrido. Del lado contrario, la oposición criticaba la intromisión del mandatario en la actividad del ente autónomo, más en un año difícil en su trabajo por la pandemia de la covid-19. En todo caso, todos estaban de acuerdo en señalar a Colmenares que, paradójicamente, recibió un respaldo mayoritario de la Cámara de Diputados cuando fue elegido, en marzo de 2018.

En medio de la tormenta, la Comisión de Vigilancia de la Cámara convocó la mesa de trabajo con Colmenares para este lunes. Aunque se trata de una reunión habitual después de las entregas periódicas de resultados de la ASF, la comisión suele tardar semanas en agendarla. Esta vez solo fueron unos días. A diferencia de otras mesas de trabajo, el caso del aeropuerto del PRI ha monopolizado la sesión, que ha durado poco más de dos horas.

Colmenares ha llegado al hemiciclo acompañado de sus auditores especiales, Emilio Barriga y Gerardo Lozano. El auditor superior ha informado que Lozano, encargado del área de cumplimiento financiero de la ASF, comanda un grupo especial de auditores que revisan la metodología y los números del caso del aeródromo. En su intervención inicial, el auditor superior ha mencionado que solo ha habido problemas en una auditoría, de las “1.400” elaboradas sobre el gasto público de 2019. De manera sutil, Colmenares ha mandado un mensaje a López Obrador: “La ASF es apartidista y apolítica. Cualquier otra consideración sí es política”.

En sus intervenciones, los diputados han expresado sus inquietudes sobre el alcance de las “deficiencias metodológicas” de la ASF. Ruth Salinas, de Movimiento Ciudadano, se ha preguntado por ejemplo “en qué otros análisis se usó la metodología fallida”. Lídia García, de Morena, ha insistido en que “si hubo un error, ¿cuál es la seguridad de los otros entes auditados de que no hubo más errores o equivocaciones? La respuesta debe ser clara”. García ha añadido que “debemos tener los resultados de ese error y las cifras reales del error que se cometió. Los errores de la ASF no pueden seguir ocurriendo”.

Otros han sido más duros, como Marco Antonio Andrade, también de Morena, que ha cuestionado incluso la continuidad del auditor superior. “En otro lugar del mundo, el titular estaría presentando su renuncia”, ha dicho. Andrade ha apuntado que desde hace varios días se han publicado rumores sobre corruptelas al interior de la ASF. “Solicitamos a la comisión que se investigue y si las investigaciones resultan de gravedad, debe iniciarse la remoción” del auditor.

No es la primera vez que se pide la salida de Colmenares estos días. Aunque no es un proceso sencillo por el tipo de mayoría que exige, dos tercios de los diputados, la ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas prevé esta posibilidad en el artículo 93. La norma establece varios supuestos, entre ellos la pertenencia a un partido político o la comisión de faltas administrativas graves. En el apartado quinto, el texto señala que si la “evaluación del desempeño es poco satisfactoria sin justificación” durante dos ejercicios consecutivos, la comisión podría plantear la destitución del auditor, caso que aplicaría a Colmenares.

La reunión ha terminado con una nueva intervención de Colmenares. Con un tono apacible, el auditor superior ha recordado de nuevo la cantidad de auditorías realizadas -1.400- respecto a las deficientes -una- y ha sugerido que, en realidad, lo ocurrido con el caso del aeropuerto es normal. “La ASF es una institución fuerte. Estamos en la vanguardia tecnológica. Y estamos en la mejor disposición de aclarar y dejar claro nuestro papel”.

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