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Pedro Kumamoto vuelve a las calles

El independiente, que consiguió rebajar la financiación de los partidos en Jalisco, salta a la política nacional en la búsqueda de un lugar en el Senado de México

Pedro Kumamoto recorre las calles de Zapopan, en busca de firmas.
Pedro Kumamoto recorre las calles de Zapopan, en busca de firmas.
Zapopan (México)

En las horas más bajas de los políticos mexicanos, el independiente Pedro Kumamoto (Guadalajara, 1990) ha regresado a las calles a pedir el respaldo de los ciudadanos para conseguir un lugar en el Senado de México. El joven político, que se hizo popular por llegar como diputado al Congreso de Jalisco con una financiación mínima en 2015, ahora debe reunir 115.000 firmas para aparecer en la boleta electoral. Lleva el 40% en un mes, pero no deja de recorrer las calles y las plazas de Jalisco para lograrlo en los próximos 60 días.

“Mi vida es sol, polvo y firmas”, dice de camino al mercadillo de El Colli, un barrio de clase trabajadora en el municipio de Zapopan. Allí se encuentra con familias que le piden una selfie, con mujeres que le cuentan las necesidades de sus colonias o con comerciantes que le muestran su apoyo a gritos. Kumamoto intenta atenderlos a todos, mientras un equipo de jóvenes voluntarios se encarga de recolectar las firmas a través de una aplicación del Instituto Nacional Electoral (INE). No todo son sonrisas y vivas, para algunos ciudadanos Kumamoto no deja de ser un político.

—No te voy a dar mi firma porque no creo en la política— le increpa una mujer.

— Yo tampoco creía señora, por eso me hice independiente— responde Kumamoto sin perder la paciencia.

En un inusual giro para la carrera de cualquier político mexicano, Kumamoto aspira a la silla más alta del Poder Legislativo del país. Ese sitio en el que se reforman las leyes que lo alcanzan todo. Solo ha sido diputado local en Jalisco durante dos años, pero allí consiguió reducir la financiación pública de los partidos políticos en la región. Ese proceso lo llevó a conocer el entramado político de México y a reconocer que era necesario contar con aliados en ese laberinto a todos los niveles. “La emergencia que se vive en todo el país fue lo que nos motivó, ver que la pobreza avanza, la desigualdad aumenta, que la inseguridad está cada día peor y que al mismo tiempo la impunidad y la corrupción no cesan. A veces se necesita que la gente que no está en esos esquemas dé dos pasos adelante. Eso fue lo que pasó. No es que haya soñado de niño con ser senador”, cuenta.

En el Senado ve una oportunidad para cambiar las leyes laborales y mejorar las condiciones de trabajo de los mexicanos, también para intervenir en la sanidad y la educación pública. Además, asegura que seguirá su batalla sobre la rendición de cuentas de los partidos políticos y el combate a la corrupción, algo que a nivel nacional haría cimbrar a la clase política de México. Su salto al principal escenario político del país, explica, aprovecha la percepción positiva que como legislador local obtuvo en los últimos años para abrir el camino de los independientes con proyectos ciudadanos en los sitios donde pueden impactar a mayor parte de la población. “La visibilidad política viene con responsabilidades y la responsabilidad que tenemos ya no podía solamente reconocer que iba a ser diputado por un distrito o un alcalde, sino un candidato por un Estado en general”, apunta.

Los colaboradores de Kumamoto, en un tianguis en Zapopan. ampliar foto
Los colaboradores de Kumamoto, en un tianguis en Zapopan.

Kumamoto se introdujo a la política a través de la plataforma Wikipolítica, un grupo de ciudadanos que impulsaron la reforma política que permitió la postulación de candidatos sin partidos en México. Ese mismo proyecto es el que hoy le respalda. Allí, por ejemplo, encontró a Juanita Delgado, su compañera de fórmula para llegar al Senado. Delgado, una activista medioambiental de Puerto Vallarta, halló en la propuesta de Kumamoto temas que le afectan directamente a los ciudadanos.

La fiebre de los independientes

“Necesitamos más jóvenes como tú. Llevo años diciéndole a mi marido que tenemos que decirle a los políticos ‘tú,tú y tú se van a la chingada’”, le dice al aspirante María del Carmen Siordía, una vecina de Zapopan, mientras saca rápidamente de su monedero su credencial para votar. El éxito de la candidatura de Kumamoto en 2015 ha animado a varios ciudadanos a interesarse en la política, pero sobre todo ha impulsado las propuestas independientes para las elecciones de 2018. Ante el INE se han registrado 283 aspirantes independientes que buscan cargos públicos federales: 48 a la Presidencia; 54 al Senado; y 181 a la Cámara de Diputados.

En algunos de estos casos se ha visto el éxodo de militantes de partidos políticos hacia proyectos independientes que convocan a pocos ciudadanos. La movilización de Kumamoto ha destacado porque ha conseguido que cientos de jóvenes mexicanos —usualmente, retratados como apáticos— se interesen por la política, pero también ha sacado a las calles a adultos mayores que ya habían perdido el interés en la vida pública. “Las candidaturas independientes no son una salida, son en todo caso una herramienta que nos tiene que ayudar a mejorar los partidos políticos que ya existen, a mejorar la participación ciudadana y a impulsar que más personas se involucren en la política”, opina.

En la colonia El Rehilete de Zapopan, una de las zonas más rezagadas del área metropolitana de Guadalajara, el político se acerca a gente que reconoce que solo lo ha visto en televisión. Quienes llevan su credencial a la mano, no dudan en darle su apoyo. Al final del día, tras una jornada de 12 horas, Kumamoto habrá sumado 1.000 firmas más. El aspirante reconoce que su popularidad y el hecho de que la gente le reconozca en la calle le ha ayudado a avanzar en la recolección de firmas. Cuando los políticos mexicanos ya no son bienvenidos en las calles, Kumamoto lleva a los lugares públicos explicaciones sencillas, sinceras y llanas sobre la política que son bien recibidas incluso por quienes todavía dudan. “Lo que me mueve es mucho cariño, tal vez es una forma muy egoísta de ver la política, pero quiero que cambie la vida de la gente que amo, y con ella la de la gente que se parece a la gente que amo, es decir, muchas personas más”, dice.

Kumamoto ha vuelto a sus orígenes en el financiamiento de su campaña. Esta vez no aceptará más de 100.000 pesos (5.300 dólares) de donantes y si alguno de ellos tiene alguna conexión con un partido político no dejará que sus aportaciones rebasen los 25.000 pesos (1.300 dólares). El INE ha reconocido que el equipo del independiente es uno de los que mejor ha fiscalizado los gastos durante la etapa de registro de apoyos. “Mi equipo busca las alternativas más económicas, pensar que para hacernos visibles políticamente tenemos guirnaldas de papel china de colores y letreros de cartón es una locura”.

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