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El brigadista Trudeau

En 27 horas de visita oficial a México, el primer ministro de Canadá prima los actos con la sociedad

Trudeau, con el presidente de la Cruz Roja mexicana.

Una vez más, Justin Trudeau no defraudó. Durante las 27 horas que el primer ministro de Canadá pasará en México, en su primera visita oficial al país, ha hecho más que muchos políticos mexicanos en toda una vida. Incluso más que muchos políticos mundiales. Trudeau ha decidido primar los actos con la sociedad civil. Acompañado por su esposa, Sophie Grégoire, apenas aterrizados en la mañana de este jueves, acudió a un homenaje a los niños héroes –seis cadetes mexicanos que murieron en la lucha contra la invasión estadounidense de 1847 en el capitalino parque de Chapultepec, para después dirigirse al centro de acopio instalado en la sede de la Cruz Roja mexicana en la capital, en la colonia Polanco, donde prepararon y transportaron cajas repletas de víveres para los afectados por el seísmo.

En el centro capitalino de la organización fue desde donde se organizó gran parte de la ayuda a los damnificados de los seísmos de los pasados 7 y 19 de septiembre. Durante su visita, Trudeau saludó a los brigadistas y voluntarios, se arremangó y ayudó a empaquetar la ayuda para las zonas más dañadas. Canadá, que es el cuarto socio comercial de México, ha donado a la Cruz Roja unos 227.000 dólares (unos 4,3 millones de pesos) para paliar los efectos de las dos tragedias.

En el mismo hotel de Polanco, en el que se aloja durante su visita, Trudeau se ha reunido esta tarde con activistas mexicanos como Mario Patrón, director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), Leopoldo Maldonado, de Artículo 19, y Regina Tamés, directora de Grupo de Información de Reproducción Elegida (GIRE). Entre los temas que estas organizaciones tenían en su agenda están la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en 2014, la situación de los derechos humanos en México (más de 100.000 muertos en la guerra contra el narco y 23.000 desaparecidos), el feminicidio y los delitos contras las mujeres y los asesinatos de periodistas (11 en lo que va de año).

Decenas de organizaciones civiles han enviado además este jueves una carta abierta al primer ministro canadiense donde han alertado de los "niveles alarmantes de violencia e impunidad" y han pedido que se aborde "la grave situación de derechos humanos" que sufre México. Las organizaciones alegan en la misiva que Canadá es un firme defensor de los derechos humanos en la ONU:

Después de estos eventos, está previsto que comiencen los actos oficiales y se celebre una rueda de prensa con el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, con quien cenará en el Palacio Nacional. La visita ocurre en plena ronda de negociaciones del tratado de libre comercio que une a Estados Unidos, México y Canadá, en un momento en que el Gobierno Trump ha decidido poner fecha de caducidad al TLC con una cláusula que convertiría el acuerdo en papel mojado en cinco años si no hay acuerdo previo. 

En un país golpeado por las catástrofes naturales y amenazado por el vecino del Norte, mientras Trump es recordado por ejemplo por llamar a los mexicanos "violadores que traen drogas y crimen" o por lanzar rollos de papel de cocina a los damnificados recientes del huracán de Puerto Rico, Trudeau se ha convertido en el reverso del presidente estadounidense y, una vez más, ha logrado dejar una imagen de esperanza, esta vez mientras clasificaba los alimentos y productos de primera necesidad que se enviarán a las zonas más devastadas por los terremotos, que han dejado más de cuatrocientos muertos. La prueba: la expectación que despertó su llegada entre las personas que aguardaban pacientes, cámara en mano, a la entrada de Palacio Nacional.

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