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Capriles pide el “fin de la indiferencia brasileña” ante la crisis de Venezuela

El líder de la oposición quiere una respuesta "asertiva" del Gobierno interino de Brasil

Henrique Capriles con José Serra, canciller brasileño.
Henrique Capriles con José Serra, canciller brasileño. REUTERS

Henrique Capriles le pide a Brasil que deje atrás su “indiferencia” respecto a la crisis económica e institucional que atraviesa Venezuela. El líder opositor venezolano, que está realizando una gira breve por América del Sur para conquistar el apoyo de líderes regionales, lanzó la petición durante un encuentro este martes en Brasilia con el ministro interino de Relaciones Exteriores de Brasil, José Serra.

Antes de llegar a Brasil, Capriles se reunió con el presidente de Paraguay, Horacio Cartes, y con el presidente de Argentina, Mauricio Macri. A ambos les pidió que “sean firmes en las instancias internacionales para que se exija el respeto a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”. Con Serra reforzó este pedido, pero con un discurso más directo. “Es hora de que el Gobierno de Brasil defienda los principios constitucionales, de la democracia. Espero que acabe la indiferencia de Brasil, lo digo de corazón”, afirmó el político, cuya próxima visita será Panamá.

Capriles subrayó que Venezuela vive la “peor crisis de su historia”, y aseguró que la única solución es el referéndum que la oposición ha convocado para revocar el mandato del actual presidente, Nicolás Maduro. Si se lleva a cabo, como máximo, en enero de 2017 y tiene apoyo popular, la medida supondría la salida de Maduro. Pero la oposición acusa al Gobierno chavista de bloquear la votación en las diferentes instancias por las que debe pasar antes de ser aprobado, para retrasar el proceso y evitar la convocatoria de nuevas elecciones. Por eso, a Capriles le urge sensibilizar al Gobierno brasileño, sobre todo ahora, que tiene nuevos líderes. Y en parte lo ha conseguido: en un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño, el canciller aseguró que ve "con buenos ojos" el referéndum.

“Lo he dicho y lo repito: para mí, un país que tiene presos políticos no es un país democrático", comentó Serra tras el encuentro. El canciller interino se mostró dispuesto a donar al "país vecino y amigo” medicamentos producidos por laboratorios públicos brasileños para abastecer a la población ante la actual escasez. No es la primera vez, recordó Serra, que Brasil ofrece su ayuda, pero hasta ahora Venezuela no la ha aceptado. Propuso también crear un canal humanitario, en el que participarían organismos como la ONU y la Organización de los Estados Americanos (OEA) para satisfacer las necesidades más urgentes de los venezolanos.

Serra subrayó que la política de Brasil en asuntos internos de otros países es de "no intervención". Reconoció, sin embargo, que no es posible permanecer indiferente ante la situación en Venezuela.

Brasil y Argentina, con sus propios problemas

Para Oliver Stuenkel, profesor de relaciones internacionales de la Fundación Getúlio Vargas en São Paulo, la campaña de Capriles, en un acto de “diplomacia parlamentaria” que puede ejercer alguna presión sobre Nicolás Maduro. Sin embargo, “es improbable que Argentina o Brasil asuman la delantera en esta cuestión, principalmente debido a los problemas internos de ambos países en la actualidad”. Stuenkel considera que solo una amenaza real de retirada de Venezuela del Mercosur por parte de los miembros del bloque podría sensibilizar a Maduro. “Pero ni Macri ni Temer tiene ganas de meterse en eso”.

La lectura de la mayoría de los analistas es que Serra le ha abierto las puertas a Capriles en vista de una posible caída de Maduro antes de que acabe el año. "En tal caso, retomar con fuerza las relaciones comerciales con Venezuela, que ya llegó a ser el tercer mayor superávit de Brasil con el mundo, va a ser importante”, opina José Augusto Castro, presidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil. Calcula que la deuda venezolana con Brasil está entre los 5.000 y 8.000 millones de dólares y dice que las importaciones de los vecinos se redujeron cerca del 62% los últimos años. “Pero sigue siendo un mercado potencial”, puntualizó Castro.

Capriles, contra la destitución de Rousseff

En una entrevista anterior concedida a EL PAÍS, el venezolano se declaró contrario al impeachment de Dilma Roousseff y favorable al modelo progresista de gobierno del Partido de los Trabajadores. Admitió que negociaba con el expresidente brasileño Lula da Silva una mediación en la crisis venezolana, pero criticó posturas pasadas del exsindicalista. "Lula se entrometió en la campaña electoral cuando yo fui candidato contra Maduro. Grabó un vídeo en el que pedía votos para Maduro. Eso es inaceptable", recordó.

La visita de Henrique Capriles no es el primer encuentro del Gobierno brasileño con miembros de la oposición venezolana. En febrero, el excanciller Mauro Vieira recibió a dos diputados opositores en busca de “solidaridad internacional” en Brasilia.