Las amenazas de EE UU y Rusia obligan a Alemania a superar el mayor tabú de su historia
La invasión de Ucrania, la amenaza rusa y el giro de Trump hacia la OTAN han hecho lo que décadas de debate no lograron: convencer a Alemania de que necesita un ejército potente. El país que desencadenó la II Guerra Mundial afronta ahora sus propios fantasmas.
La estrategia de defensa ha cambiado. El Gobierno planea elevar el gasto a 179.900 millones de euros en 2030 y aumentar los soldados en activo de 185.000 a 260.000 para 2035. El canciller Merz ya levantó el freno constitucional a la deuda para financiarlo.
El apoyo social es inédito: más del 70% de los alemanes está a favor de gastar más en defensa y casi un 60% confía en el ejército. Más del 80% considera que EE UU ya no es un aliado fiable.
¿Y la mili? El nuevo servicio militar, aprobado en 2024, es por ahora voluntario y se limita a un cuestionario y una prueba médica. Los expertos avisan de que no habrá suficientes voluntarios y que tarde o temprano habrá que hacerlo obligatorio.
©Foto: Fabian Bimmer (Reuters)