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‘Filomena’ en el extrarradio

‘Filomena’ en el extrarradio

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El pasado sábado 9 de enero, después de más de 24 horas de intensa nevada, en las afueras de Alcorcón el cielo y la tierra amanecieron teñidos de un blanco puro y limpio que hacía indistinguible la línea del horizonte.

  • El pasado sábado 9 de enero, después de más de 24 horas de intensa nevada, en las afueras de Alcorcón el cielo y la tierra amanecieron teñidos de un blanco puro y limpio que hacía indistinguible la línea del horizonte. Filomena -la borrasca del siglo en España- se había cebado especialmente con la zona sur de la Comunidad de Madrid. En la imagen, una carretera en dirección Móstoles.
    1El pasado sábado 9 de enero, después de más de 24 horas de intensa nevada, en las afueras de Alcorcón el cielo y la tierra amanecieron teñidos de un blanco puro y limpio que hacía indistinguible la línea del horizonte. Filomena -la borrasca del siglo en España- se había cebado especialmente con la zona sur de la Comunidad de Madrid. En la imagen, una carretera en dirección Móstoles.
  • A lo largo del día, muchas personas, impresionadas por un fenómeno nunca antes visto, salieron de sus casas dispuestas a redescubrir un territorio donde hasta la entrada del portal parecía un lugar desconocido. En la imagen, el parque Polvoranca (Alcorcón).
    2A lo largo del día, muchas personas, impresionadas por un fenómeno nunca antes visto, salieron de sus casas dispuestas a redescubrir un territorio donde hasta la entrada del portal parecía un lugar desconocido. En la imagen, el parque Polvoranca (Alcorcón).
  • Hubo quien no se atrevió a cruzar la esquina y caminaba con la descoordinación propia de un bebé que aprende a andar. En la imagen, periferia de Alcorcón.
    3Hubo quien no se atrevió a cruzar la esquina y caminaba con la descoordinación propia de un bebé que aprende a andar. En la imagen, periferia de Alcorcón.
  • Sin embargo, hubo también quien pareció querer desa ar los límites urbanos y convertirse en el primer explorador de un paisaje completamente virgen. En la imagen, la autovía M-50.
    4Sin embargo, hubo también quien pareció querer desa ar los límites urbanos y convertirse en el primer explorador de un paisaje completamente virgen. En la imagen, la autovía M-50.
  • En los municipios del extrarradio existen muchos espacios vacíos aún si edi car, a campo abierto, donde el caminar de estas personas se distinguía a lo lejos en forma de pequeñas siluetas negras y solitarias en medio de una inmensidad blanca. En la imagen, el parque Oeste (Alcorcón).
    5En los municipios del extrarradio existen muchos espacios vacíos aún si edi car, a campo abierto, donde el caminar de estas personas se distinguía a lo lejos en forma de pequeñas siluetas negras y solitarias en medio de una inmensidad blanca. En la imagen, el parque Oeste (Alcorcón).
  • El paisaje, tan vasto como inabarcable, les empequeñecía aún más mientras sus guras desaparecían a lo lejos. En la imagen, el campo de fútbol Santo Domingo (Alcorcón).
    6El paisaje, tan vasto como inabarcable, les empequeñecía aún más mientras sus guras desaparecían a lo lejos. En la imagen, el campo de fútbol Santo Domingo (Alcorcón).
  • Tal vez trataran de alcanzar el horizonte invisible, llegar más lejos de lo que ningún otro vecino había logrado. En la imagen, el parque Polvoranca (Alcorcón).
    7Tal vez trataran de alcanzar el horizonte invisible, llegar más lejos de lo que ningún otro vecino había logrado. En la imagen, el parque Polvoranca (Alcorcón).
  • Su soledad recordaba a la de esos fugitivos que escapan sin destino y huyen a pie por los caminos más escabrosos de la ciudad. En la imagen, una escena del barrio residencial de Parque Oeste (Alcorcón).
    8Su soledad recordaba a la de esos fugitivos que escapan sin destino y huyen a pie por los caminos más escabrosos de la ciudad. En la imagen, una escena del barrio residencial de Parque Oeste (Alcorcón).
  • Filomena volvió a demostrar que los seres humanos, por mucho que nos sofistiquemos, seguimos siendo hormigas diminutas a merced de la naturaleza. En la imagen, Ensanche Sur (Alcorcón).
    9Filomena volvió a demostrar que los seres humanos, por mucho que nos sofistiquemos, seguimos siendo hormigas diminutas a merced de la naturaleza. En la imagen, Ensanche Sur (Alcorcón).
  • Estación Las Retamas (Alcorcón).
    10Estación Las Retamas (Alcorcón).
  • Invernadero en el parque Polvoranca (Alcorcón).
    11Invernadero en el parque Polvoranca (Alcorcón).
  • Ensanche Sur (Alcorcón).
    12Ensanche Sur (Alcorcón).
  • Un vecino mirando por la ventana, en el Ensanche Sur (Alcorcón).
    13Un vecino mirando por la ventana, en el Ensanche Sur (Alcorcón).
  • Niñas jugando en el parque de las Colinas (Alcrocón).
    14Niñas jugando en el parque de las Colinas (Alcrocón).
  • Polígono Urtinsa (Alcorcón).
    15Polígono Urtinsa (Alcorcón).
  • Carretera de Móstoles en dirección Alcorcón.
    16Carretera de Móstoles en dirección Alcorcón.