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Las olas gigantes vuelven a Portugal

El temporal que azota estos días la Península ibérica reactiva las montañas de agua en la localidad portuguesa de Nazaré, que acoge por primera vez un campeonato del circuito internacional de olas grandes

  • El surfista brasileño Eric Xavier corre una ola ante el faro de Praia do Norte, en Nazaré. El temporal que azota estos días la Península ibérica puede hacer posible que esta localidad portuguesa acoja por primera vez una prueba del circuito internacional de olas grandes. Si finalmente se dan las condiciones, el campeonato, del que se celebran media docena al cabo del año en todo el mundo, tendrá lugar este martes, 20 de diciembre.
    1El surfista brasileño Eric Xavier corre una ola ante el faro de Praia do Norte, en Nazaré. El temporal que azota estos días la Península ibérica puede hacer posible que esta localidad portuguesa acoja por primera vez una prueba del circuito internacional de olas grandes. Si finalmente se dan las condiciones, el campeonato, del que se celebran media docena al cabo del año en todo el mundo, tendrá lugar este martes, 20 de diciembre. Getty Images
  • En los días grandes, las olas de Nazaré pueden superar fácilmente los 20 metros (distancia medida entre la base de las ondas y su cresta). Aunque siempre hay debate sobre cuál ha sido la ola más alta jamás surfeada, el Guinnes reconoce al francés Benjamin Sanchis con tal honor. Fue una cabalgada sobre un monstruo de 33 metros en la misma Praia do Norte, en enero de 2015.
    2En los días grandes, las olas de Nazaré pueden superar fácilmente los 20 metros (distancia medida entre la base de las ondas y su cresta). Aunque siempre hay debate sobre cuál ha sido la ola más alta jamás surfeada, el Guinnes reconoce al francés Benjamin Sanchis con tal honor. Fue una cabalgada sobre un monstruo de 33 metros en la misma Praia do Norte, en enero de 2015. REUTERS
  • El surfista italiano Alessandro Marciano gira sobre la pared de una ola, este sábado en Nazaré.
    3El surfista italiano Alessandro Marciano gira sobre la pared de una ola, este sábado en Nazaré. AFP
  • La llegada de las grandes mareas congrega a un numeroso público en el faro de Praia do Norte, desde cuya altura se divisa perfectamente a los surfistas deslizarse por las altas paredes de agua. Los peculiares fondos marinos de Nazaré, que están dispuestos en forma de cuña, explican la formación de olas gigantes que, en los días en los que el viento sopla del oeste o el noroeste se pueden surfear.
    4La llegada de las grandes mareas congrega a un numeroso público en el faro de Praia do Norte, desde cuya altura se divisa perfectamente a los surfistas deslizarse por las altas paredes de agua. Los peculiares fondos marinos de Nazaré, que están dispuestos en forma de cuña, explican la formación de olas gigantes que, en los días en los que el viento sopla del oeste o el noroeste se pueden surfear. Getty Images
  • El brasileño Marcelo Luna trata de escapar del labio de la ola.
    5El brasileño Marcelo Luna trata de escapar del labio de la ola. Getty Images
  • El surfistas británico Andrew Cotton, de 36 años, pone al brasileño Marcelo Luna a salvo tras ser tragado por una de las olas. La asistencia de las motos de aguas es vital para que los deportistas puedan afrontar con garantías este tipo de jornadas. Otra medida de seguridad que ha reducido drásticamente los incidentes ha sido la aparición de los chalecos infables que ayudan al surfista a volver a la superficie una vez actividados. En la imagen se puede ver, de hecho, que el dispositivo de Luna está inflado.
    6El surfistas británico Andrew Cotton, de 36 años, pone al brasileño Marcelo Luna a salvo tras ser tragado por una de las olas. La asistencia de las motos de aguas es vital para que los deportistas puedan afrontar con garantías este tipo de jornadas. Otra medida de seguridad que ha reducido drásticamente los incidentes ha sido la aparición de los chalecos infables que ayudan al surfista a volver a la superficie una vez actividados. En la imagen se puede ver, de hecho, que el dispositivo de Luna está inflado. Getty Images
  • Dos vecinos de la zona se acomodan para disfrutar del espectáculo.
    7Dos vecinos de la zona se acomodan para disfrutar del espectáculo. REUTERS
  • El alemán Sebastian Steudtner, un habitual de Nazaré, en la sesión de este sábado.
    8El alemán Sebastian Steudtner, un habitual de Nazaré, en la sesión de este sábado. Getty Images
  • El surfista portugués Hugo Vau revisa su equipo antes de entrar en el agua, este sábado. Vau es un destacado local de Praia do Norte, que es donde rompe la famosa ola gigante de Nazaré.
    9El surfista portugués Hugo Vau revisa su equipo antes de entrar en el agua, este sábado. Vau es un destacado local de Praia do Norte, que es donde rompe la famosa ola gigante de Nazaré. Getty Images
  • Uno de los surfistas que están este fin de semana en Nazaré intenta escapar de la espuma que forman las olas al romper. Está previsto que, si el mar lo permite, este martes se den cita en esta localidad portuguesa medio centenar de los mejores especialistas del mundo en olas grandes.
    10Uno de los surfistas que están este fin de semana en Nazaré intenta escapar de la espuma que forman las olas al romper. Está previsto que, si el mar lo permite, este martes se den cita en esta localidad portuguesa medio centenar de los mejores especialistas del mundo en olas grandes. REUTERS
  • Este es el maletín de emergencia del doctor Axel Haber, en guardia por si alguno de los deportistas sufre un accidente serio.
    11Este es el maletín de emergencia del doctor Axel Haber, en guardia por si alguno de los deportistas sufre un accidente serio. Getty Images
  • El portugués Alex Botelho sale del agua con la tabla rota. La violencia de las olas suele cobrarse cada día alguna plancha, que para este tipo de condiciones son más largas, más pesadas y con más volumen que las tradicionales.
    12El portugués Alex Botelho sale del agua con la tabla rota. La violencia de las olas suele cobrarse cada día alguna plancha, que para este tipo de condiciones son más largas, más pesadas y con más volumen que las tradicionales. Getty Images