Contenido patrocinado
i

El proceso de las empresas para optar al Fondo de Recuperación Europeo empieza ahora

España dispondrá hasta 2026 de 140.000 millones de euros de la UE para proyectos que aceleren la transición ecológica y la digitalización, la cohesión social y territorial, y la igualdad. Ante la inminente convocatoria de las ayudas, los expertos recomiendan moverse ya

Desde una mejor conectividad a través de internet gracias al despliegue del 5G a la generalización de la inteligencia artificial, esa tecnología que permite a las máquinas aprender, una herramienta útil incluso para las pequeñas y medianas empresas. Sin olvidar la rehabilitación de infraestructuras y el refuerzo de la sanidad y la educación públicas en la España vacía, el impulso de medidas para reducir la brecha de género en el trabajo —como la creación de 65.000 plazas de educación infantil— o el avance en el uso de los vehículos eléctricos y el consumo de energía limpia para que sea 100% renovable en 2050.

Estos son solo algunos de los proyectos que España pondrá en marcha en los próximos meses gracias al Fondo de Recuperación Europeo, el ambicioso programa de ayudas aprobado por la Unión Europea (UE) que alcanza los 750.000 millones de euros. Una inversión multimillonaria cuya misión es mitigar los efectos económicos que el coronavirus ha provocado en el continente y reconstruir la Europa poscovid, que será más ecológica, digital y resiliente. Además de impulsar la recuperación, el fondo, también conocido como Next Generation EU, ayudará a sentar las bases de la economía del futuro.

Este plan europeo, el mayor paquete de estímulo jamás financiado a través del presupuesto de la UE, regará España con 140.000 millones de euros hasta 2026. Una cantidad, en forma de subvenciones y préstamos, que ha generado muchas expectativas y que ha hecho que grandes empresas, pymes y startups hayan empezado a sondear el mercado y a interesarse ante posibles proyectos.

“Es importante que las empresas se anticipen e identifiquen sus proyectos que deberán estar adaptados a las palancas y componentes del Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia [en el que se enmarcan los fondos]”, recomienda Blanca Montero, subdirectora general y directora de Negocio Institucional de Banco Sabadell. “Los ministerios y los demás organismos implicados están en fase de preparación de las convocatorias que previsiblemente podrían empezar en el segundo trimestre”, añade.

Mientras tanto, las compañías tienen margen para perfilar sus propuestas desde ahora. “Si no tenemos nada preparado, es posible que cuando se publique la convocatoria, no lleguemos a tiempo”, advierte el socio de consultoría en Auren, Eduardo Romero.

Transición ecológica y digitalización, los ejes clave

El proceso de solicitudes para optar a las ayudas se encuentra ahora mismo en fase de aprobación y revisión por parte de las administraciones públicas, pero se van conociendo algunos detalles. Se sabe, por ejemplo, que el Gobierno quiere movilizar 72.000 millones entre 2021 y 2023, con el foco puesto en cuatro grandes ejes esenciales para la vertebración y el desarrollo del país en los próximos años. La mayor parte de las inversiones (37%) se dedicará a iniciativas relacionadas con la transición ecológica.

Aerogeneradores en Navarra.

La idea es que, dentro de dos años, circulen 250.000 vehículos eléctricos por las carreteras españolas —a finales de 2019 el parque contaba con 56.100—. Para lograrlo, se prevé que se instalen 100.000 puntos de recarga. Además, se rehabilitará medio millón de viviendas a partir de criterios de sostenibilidad, algo que también afectará al modo de entender el turismo.

Otro tercio de estas ayudas (33%) se destinará a proyectos de digitalización. En España, el tamaño de la economía digital alcanzó el 19% del PIB durante 2019 y se espera que, como consecuencia de las medidas para frenar la expansión de la covid-19, se afiancen hábitos que impulsen al sector, como el teletrabajo o el comercio electrónico, según revela el último informe Economía Digital en España.

Algunos de los objetivos concretos son la mejora de la conectividad digital; la modernización de las administraciones públicas y el tejido empresarial —con especial foco en las pymes y en compañías de sectores tractores como la construcción, el turismo, el agroalimentario, el transporte, la automoción y la metalurgia—; la creación de ecosistemas emprendedores de base tecnológica, caldo de cultivo de las startups y el refuerzo a la ciberseguridad y la economía del dato.

Modernizar el modelo productivo

La cohesión social y territorial, junto con la igualdad de género, son los otros dos ejes sobre los que recaerán los presupuestos del fondo. Una oportunidad para impulsar proyectos estratégicos que ayuden a España a modernizar su modelo productivo.

Eduardo Romero ofrece más pistas sobre cómo articularán las empresas estas subvenciones. “No pensemos que, si pedimos un millón de euros, Europa nos va a dar ese dinero a fondo perdido. Si presentamos un buen proyecto, conseguiremos entre el 70% y el 80%. Una parte de esa cantidad será a fondo perdido; y la otra, en forma de préstamo que habrá que devolver”, incide.

Aunque todavía se están perfilando los mecanismos para encauzar este torrente de recursos, a finales de julio podría llegar un primer anticipo del 13%. No obstante, el Gobierno ya ha incluido una partida de 27.000 millones en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de este año.

“Hemos identificado unos determinados sectores que tendrán un rol vertebrador, como la construcción, las telecomunicaciones o las utilities [empresas cotizadas en Bolsa vinculadas son los servicios de electricidad y energía], que, además, generarán una importante capacidad de arrastre”, explica Montero. Pero también otros ámbitos cuya actividad es relevante, reconoce. “Como la educación, la alimentación, la automoción o la sanidad”, enumera Montero.

Archivado En: