Cohler: "No creo que se repita la burbuja tecnológica del año 2000"

Badoo, Bebo, Caster, Dogster, Facebook, Faceparty, Flickr, Flixster, Hi5, Hyves, Imbee, Imeem, MySpace, Mixi, Pizco, Pownce, Takkle, Twitter, Virb, Vox, Xanga, Xing, Zoomr... Todas son redes sociales, término amplio que define a los sitios que conectan a personas por círculos de confianza.

Por la cantidad disponible, el escenario recuerda al boom de las puntocom. Entonces, los inversores apostaban millones de dólares en empresas sin beneficios, donde era más importante lo que podía llegar a ser que lo que era. Se invertía en previsiones de negocio.

La situación se volvió insostenible y la burbuja explotó en 2000. Cerca del 90% de las puntocom desaparecieron. ¿Quién no recuerda la compra del gigante del entretenimiento Time Warner por AOL?

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Cohler duda de que ocho años después se repita la situación. "Entonces había mucho entusiasmo, pero poca realidad. En 1999, sólo un pequeño porcentaje de los hogares estadounidenses tenía conexión rápida a Internet. Hoy acceden a través de la banda ancha y no ha sido hasta 2007 que en Estados Unidos se ha alcanzado el umbral del 50% de hogares con alta velocidad. Mucha gente asume que esto era una realidad hace años, cuando no es así. Creo que es una diferencia importante".

Sin planes de salir a Bolsa

Las nuevas empresas tampoco tienen prisa por salir a bolsa y aprovechan las inyecciones económicas para crecer o integrarse en otras compañías. Por ejemplo, MySpace y Youtube. La primera fue comprada por News Corporation, el grupo de empresas del magnate de la comunicación Rupert Murdoch, por 393 millones de euros. La segunda pertenece a Google, que pagó por ella 1.300 millones de euros.

"Es improbable que Facebook salga a Bolsa en 2008". Son palabras de su fundador, Mark Zuckerberg. En octubre recibieron 163 millones de euros de Microsoft, a cambio del 1,6% de la compañía.

Sus ingresos provienen de la publicidad y sus responsables niegan que comercien con los datos personales recabados por el sistema de anuncios Beacon, que usa las relaciones sociales para proponer recomendaciones basadas en las cibercompras hechas por los miembros de nuestro círculo de confianza. Las críticas por violar la privacidad de sus abonados les llevó a modificar Beacon. "Nos equivocamos y rectificamos. Ahora funciona a la inversa. En lugar de tener que rechazar su difusión, la puedes promocionar".

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