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Reportaje:

550 millones por un juvenil

Athletic paga por Etxeberria un traspaso récord por un español

Probablemente el chico disfrutaba de la jarana de San Fermín con la inconsciencia de cualquier muchacho de 17 años que acaba de comenzar las vacaciones. Sin embargo, Joseba Etxeberria, un estudiante de 30 de BUP con vocación de futbolista, alimentó ayer una de esas tormentas que interrumpen sin remedio las relaciones entre la Real Sociedad y el Athletic, entre San Sebastián y Bilbao, entre Guipúzcoa y Vizcaya. Nada resulta más espinoso para la difícil coexistencia de los dos vecinos que las disputas futbolísticas. En este caso, la pelea es a cuchillo. El Athletic pagó ayer 550 millones de pesetas por el fichaje de Etxeberria, un juvenil prometedor que hasta ahora pertenecía a la Real Sociedad. La cifra es escandalosa por lo que es y por lo que significa.El fichaje representa un desembolso récord por un jugador nacional en la Liga española. Cualquiera puede pensar que estamos ante una estrella con media docena de años en P., mera División y 100 goles en el historial. Nada más lejos de la realidad. Etxeberria sólo ha disputado seis partidos en Primera (dos como titular) y su cuenta anotadora se limita a los dos goles que marcó en El Molinón. Sin embargo, tampoco sé puede decir que es un desconocido. En el reciente Mundial sub 20 fue el máximo goleador con siete tantos y mereció la atención de la prensa y los ojeadores de los grandes equipos, siempre sensibles a la aparición de futbolistas novedosos.

Los especialistas señalan que en Etxeberria se advierte el proyecto de un buen jugador. Presenta un físico avanzado para su edad, es activo en el área, tiene un aspecto desafiante y remata con desenvoltura. Pero todas sus presuntas cualidades no ocultan que estamos ante un embrión de futbolista, un muchacho que no ha pasado la dura criba del fútbol profesional y que puede verse abocado a perderse por el mismo sumidero que se ha tragado a varios fenómenos juveniles.

La sensación en Bilbao es que el Athletic ha traspasado la tenue línea que separa la audacia del disparate. Los 550 millones de pesetas resultan excesivos para casi todo en el fútbol, pero muy especialmente para fichar a un juvenil que no despierta unanimidad sobre su verdadero talento. Los aficionados del Athletic comienzan a aceptar con desgana y pesimismo el fracaso de los jugadores que llegan de la Real Sociedad, como si recibieran mercancía averiada. Teme la hinchada que Etxeberria sea el último eslabón de una cadena que comenzó con la contratación de Loren y siguió con las adquisiciones de Iturrino, Billabona y Alkiza, una nómina de jugadores que fundamentalmente ha servido para engordar la cuenta corriente de la Real Sociedad, que ha recibido 1.100 millones del Athletic en los últimos seis años. Mientras en Bilbao intentan sobreponerse al desconcierto, en San Sebastián crece la irritación por la política expansiva del Athletic. Los aficionados acusan al club bilbaíno de rapiñar en la cantera de la Real, sin atender a las reglas de buena ve cindad y a todo ese discurso so bre los símbolos y los sentimientos, tan habitual en el presidente del Athletic, José María Arrate, cuando defiende a Julen Guerrero como un patrimonio sagrado del club. Mientras tanto, Joseba Etxeberria parece ajeno al conflicto. Disfruta de los sanfermines y de su nueva posición. El año pasado cobró 150.000 pesetas. La próxima temporada ganará 30 millones libres de impuestos, la cifra aproximada que recibirá por cada una de sus seis temporadas en el Athletic de Bilbao. +-Lo que quizá no sabe es que en San Mamés le recordarán cada peseta que gane en cada gol que falle.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de julio de 1995