La década del Cholo

Diego Pablo Simeone cumple en diciembre diez años en el Atlético de Madrid, convertido en el técnico que más tiempo lleva en el cargo de las grandes ligas europeas. Su excepcional trayectoria despunta también en LaLiga Santander, donde se han reducido los cambios al frente de los banquillos y se apuesta más por el talento nacional

El entrenador del Atlético de Madrid, Diego Pablo Simeone.
El entrenador del Atlético de Madrid, Diego Pablo Simeone.Getty Images

Avanzando con la unidad de medida más corta que existe en el fútbol, el partido a partido, Diego Pablo Simeone puede convertirse en el entrenador que más lejos haya llegado en un banquillo de LaLiga Santander. El argentino de 51 años cumple este diciembre una década dirigiendo al Atlético de Madrid. Una trayectoria que le coloca como el técnico que más tiempo lleva en el cargo de las grandes ligas europeas —seguido de cerca, apenas unos días de diferencia, por Christian Streich del SC Friburgo de la Bundesliga alemana— y le pone en el tramo final del camino para asaltar el récord de 14 temporadas seguidas en el Real Madrid de Miguel Muñoz. Si es capaz de extender un poco más su contrato actual, vigente hasta 2024, será el míster con mayor presencia ininterrumpida de la historia en la élite del fútbol español.

La diferencia entre el colchonero y el resto de sus colegas en la competición doméstica es significativa. El que más se le acerca en cuanto a longevidad es Álvaro Cervera, con cinco temporadas llevando la batuta del Cádiz CF. Es decir, la mitad que su compañero. Sin embargo, El Cholo aún está lejos en número de partidos de algunos históricos como Luis Aragonés, fallecido en 2014, o Javier Irureta, de 73 años. La carrera mucho más larga y en varios clubes de estos últimos les permitió colocarse al frente de la tabla de preparadores con más encuentros en la máxima categoría, 757 y 612 respectivamente. Simeone, que llegó a España ya con cinco años de experiencia en Italia y Argentina, acumulaba hasta la semana pasada 373 duelos, con un balance de 229 victorias, 88 empates y 55 derrotas. La mejor cifra de la categoría junto a la del madridista Carlo Ancelotti y la octava de toda la historia, según datos de Transfermarkt.

La media de duración en el cargo de los entrenadores que arrancaron la actual edición de LaLiga Santander (desde el comienzo han variado dos, los de Levante UD y Getafe CF) era de 22,7 meses, cerca de dos años. El plazo de confianza que se ofrece a los técnicos es cada vez más extenso. Eso es, al menos, lo que refleja el descenso paulatino en las últimas temporadas del baile de nombres al frente de los banquillos que alcanzó su mínimo histórico en la 2020/21. El curso pasado, tanto el número de cambios de entrenador durante la competición (nueve) como el total final (16), que incluye a los que no siguieron en los clubes, fueron los más bajos jamás registrados en este siglo junto con la campaña 2014/15.

El éxito del Cholo se explica, entre otras razones, por una cosecha única de trofeos ―dos títulos ligueros, una Copa del Rey, una Supercopa de España, dos Europa League y dos Supercopas de Europa desde 2011― y una conexión especial con una afición a la que ya había conquistado como mediocampista en los noventa. Un rasgo compartido con Miguel Muñoz o Johan Cruyff, místers que hicieron una larga carrera en sitios donde ya habían triunfado como futbolistas. El caso del argentino, no obstante, es especialmente destacable por haber cambiado radicalmente la política del Atlético de Madrid con sus entrenadores. En el decenio previo a su llegada, por la institución del Manzanares pasaron 13 técnicos. Y previamente, en las temporadas 1992/93 y 1993/94, cinco personas distintas llegaron a comandar el vestuario rojiblanco en un mismo curso.

Diego Simeone (izquierda) el día de su presentación como técnico colchonero en 2011, junto al presidente Enrique Cerezo (centro) y el antiguo director deportivo, José Luis Pérez Caminero (derecha).
Diego Simeone (izquierda) el día de su presentación como técnico colchonero en 2011, junto al presidente Enrique Cerezo (centro) y el antiguo director deportivo, José Luis Pérez Caminero (derecha).AFP via Getty Images
Diego Simeone festeja el título liguero conseguido frente al Real Valladolid CF el pasado mayo.
Diego Simeone festeja el título liguero conseguido frente al Real Valladolid CF el pasado mayo.Getty Images

En relación a la procedencia de los técnicos, Simeone también se encuentra en minoría respecto a sus colegas. En la élite hay una clara tendencia a apostar cada vez más por el talento nacional. Del máximo de diez foráneos que pasaron por los banquillos en la campaña 2012/2013, se llegó a un mínimo de cuatro en la 2019/20. Este año por el momento son cinco, contando a Simeone: el neerlandés Ronald Koeman (FC Barcelona), el italiano Carlo Ancelotti (Real Madrid), el argentino Eduardo Coudet (RC Celta) y el chileno Manuel Pellegrini (Real Betis).

El líder del proyecto colchonero también destaca por su precocidad. Cuando llegó a su actual equipo lo hizo con 41 años, cuando esa temporada la media de edad de los entrenadores de LaLiga Santander era de 47,8 años (hoy es de en 51,9 años). Un rasgo más para pensar que Simeone, designado mejor entrenador de la última década (2011-2020) por la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS), está predestinado a seguir haciendo historia entre los miembros de una lista de profesionales de excepción que se destacan a continuación.

Miguel Muñoz, 14 campañas seguidas en el Real Madrid

Miguel Muñoz pasó de integrar una de las mejores plantillas de la historia del Real Madrid, aquella de los Di Stéfano, Gento o Kopa, a dirigirla. En 1959 tomó las riendas del vestuario, solo un año después de su retirada. Aunque sería por solo nueve partidos como recambio temporal. No fue hasta 1960, tras un paso por el Plus Ultra, entonces equipo filial de los blancos, cuando inauguró una etapa de 14 campañas seguidas al frente del equipo más popular y laureado de la época.

El técnico del Real Madrid Miguel Muñoz junto al futbolista alemán Gunter Netzer en 1973.
El técnico del Real Madrid Miguel Muñoz junto al futbolista alemán Gunter Netzer en 1973.Getty Images

El técnico, que siempre se mostraba optimista y bromista ante los medios y presumía habitualmente de su suerte, monopolizó las victorias en el fútbol español de los sesenta: ganó todos los títulos ligueros de la década menos dos. Se marcharía en 1974 aduciendo que estaba “muy visto”, para luego entrenar al Granada CF, la UD Las Palmas, el Sevilla FC y por último al combinado nacional, donde ocupó el cargo de seleccionador entre 1982 y 1988.

Patricio Caicedo, ocho campañas seguidas en el RCD Espanyol de Barcelona

Como otros grandes entrenadores, Patricio Caicedo primero fue futbolista. Este bilbaíno debutó en el RCD Espanyol de Barcelona en 1918, con 19 años. En una época donde empezaba a florecer el profesionalismo, su primer sueldo fue de 150 pesetas. Once años después, en 1929, colgaría las botas coincidiendo con la primera edición oficial del campeonato liguero estatal para dedicarse a entrenar.

El técnico Patricio Caicedo en una imagen de archivo.
El técnico Patricio Caicedo en una imagen de archivo.Jordi Puyaltó

Caicedo dirigió el plantel perico en tres etapas diferentes. En la más larga, de 1935 a 1943, alcanzó su máximo hito en el club de su vida: el título de Copa. Un triunfo que él se tomó con cierta modestia. “Yo tuve una doceava parte del éxito”, comentó después de vencer en la final al Real Madrid por 3-2. Hasta su retirada llegó a desarrollar una carrera de treinta años en los banquillos del fútbol español. Pasó por 11 equipos diferentes, además del Espanyol, y llevó un título liguero y otro copero a las vitrinas de Athletic Club y Sevilla FC, respectivamente.

Pedro Mari Zabalza, ocho campañas seguidas en el CA Osasuna

“El marcador siempre es el que te acaba fichando o echando”. Con este estoicismo en rueda de prensa, tras una derrota en casa contra el Logroñés, se despidió Pedro Mari Zabalza de su condición, que aún conserva hoy, como entrenador con más partidos en el CA Osasuna. Los acumuló de 1986 a 1993 y luego en otra breve estancia en el conjunto rojillo en la temporada 1996/97.

Pedro Mari Zabalza, en primer plano, durante un partido.
Pedro Mari Zabalza, en primer plano, durante un partido.

Zabalza jugó varios años como centrocampista en el FC Barcelona y luego, ya en los banquillos, fue un míster “serio, disciplinado, un zurdo lento y seguro, pragmático, de conceptos sencillos”, según le definía una crónica de EL PAÍS en los noventa. En los terrenos de juego se le recuerda un triunfo en el Bernabéu por 0-4 y una clasificación para la Copa de la UEFA, donde cayeron con honor frente al Ajax. Y fuera de ellos, este pamplonés hijo de un pastor también cosechó éxitos empresariales al convertirse en uno de los primeros socios de la cadena de hoteles NH, fundada en 1978 por el navarro Antonio Catalán.

Johan Cruyff, ocho campañas seguidas en el FC Barcelona

El nombre de Johan Cruyff aparece seguramente en todas las listas de mejores y más influyentes técnicos de la historia. Y eso que entrenó poco más de diez años en total y solo dos clubes, además de la selección catalana. Los dos equipos de su vida: el Ajax y el FC Barcelona. En la capital catalana es donde permanecería más tiempo en un banquillo, de 1988 a 1996, y donde marcaría una época desplegando una idea de juego heredada del también neerlandés Rinus Michels y que él resumió de esta forma en su autobiografía: “Jugar de forma bonita y al ataque”.

Johann Cruyff en un partido de su última temporada como técnico del FC Barcelona, en 1996.
Johann Cruyff en un partido de su última temporada como técnico del FC Barcelona, en 1996.Getty Images

Con él en el banquillo, en el Camp Nou se vivieron goleadas, se levantaron cuatro títulos ligueros seguidos, entre otros trofeos, y se vieron cosas antes inimaginables: defensas de tres hombres, ataques sin un nueve de referencia o jugones como Eusebio Sacristán metidos en el lateral derecho. Hasta sus últimos días Cruyff nunca tuvo miedo a equivocarse o enfrentarse a otros, incluso dentro del mismo club, para defender su visión revolucionaria del fútbol. “Tuvo que soportar algunas derrotas de vergüenza… Pero sabía que para convencer a la gente, tenía que sufrir. Estaba tan convencido de sí mismo (ese era su don) y era tan cabezota, que no paró hasta demostrar que tenía razón”, explicó a EL PAÍS el entrenador galés John Benjamin Toshack en 2016.

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