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Premios literarios

Nace el Premio Aena Narrativa para reconocer el mejor libro del año en español dotado con un millón de euros

El nuevo galardón reconocerá el mejor título de los publicados en el ámbito hispanohablante o en lenguas cooficiales y traducidos al español en 2025

La escritora y periodista Rosa Montero y el presidente y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena, durante la presentación del premio.Fernando Sánchez (Europa Press)

Cuesta pensar que falten premios y galardones literarios en España, más bien cabría concluir que ese apartado está saturado. Y, sin embargo, este jueves se ha anunciado en Madrid un nuevo galardón, el Premio Aena Narrativa, que se propone cubrir un hueco y que supone un auténtico terremoto en el sector. Maurici Lucena, presidente y consejero delegado de Aena, acompañado por Rosa Montero, que es la presidenta del jurado de la primera edición del galardón, anunció que el premio está dotado con un millón de euros para el ganador, igualando la dotación del premio Planeta, el mejor remunerado en lengua española, algo que ha sido “un punto de referencia”, como apuntó Lucena. El nuevo premio distingue una obra de narrativa publicada en el año anterior (2025) y no está impulsado por una editorial. No se trata, por tanto, de un adelanto encubierto, y se aleja de los posibles intereses comerciales de los galardones de grandes grupos. El premiado recibirá el millón de euros y el porcentaje de royalties de las ventas posteriores.

Además, los autores de las cuatro obras de narrativa finalistas del premio Aena recibirán 30.000 euros, y la compañía, propiedad estatal en un 51%, invertirá más de otro millón en la compra de ejemplares de los cinco títulos que lleguen a la ronda final de deliberaciones. Esos libros serán entregados a las instituciones y administraciones de ciudades en las que Aena tenga aeropuertos para que lleguen a escuelas y bibliotecas. La compañía también comprará esos libros para sus empleados.

El objetivo que se ha marcado el nuevo premio es fomentar la lectura y la creación literaria. A mediados de marzo se hará pública una lista de los títulos finalistas y la gala de entrega se celebrará el 8 de abril en Barcelona. Quedan excluidas las obras de poesía, el teatro y el “ensayo puro”, explicó Rosa Montero. La escritora destacó que más allá de la dotación del nuevo galardón, esta iniciativa “moviliza a todo el sector y potencia nuestro idioma”. Podrán recibir el premio libros escritos en las lenguas cooficiales españolas que hayan sido traducidos al español y publicadas en 2025. “Intentar hacer un Booker me parece esencial”, subrayó, en referencia al respetado galardón en lengua inglesa.

El nuevo premio es un reconocimiento con vocación trasatlántica que nace bajo el lema “leer es volar”, y tiene como socios a la Fundación Gabo y la Cátedra Vargas Llosa. En la Biblioteca de la UNED en el barrio de Lavapiés, ha dado la bienvenida el rector de la UNED Ricardo Mairal, que ha destacado la importancia de impulsar el fomento de la lectura y de la creación.

Frente al premio Booker en lengua inglesa o el Goncourt en francés, la lengua española, con cerca de 519 millones de hablantes nativos, hasta ahora no cuenta con un premio de tanto prestigio que distinga al libro del año. Se otorgan anualmente más de 1.200 premios en España, la gran mayoría a obras inéditas, y los mejor remunerados están promovidos por grandes sellos editoriales (premio Planeta, premio Nadal, premio Alfaguara). También hay importantes premios institucionales que reconocen una trayectoria literaria, como el premio Cervantes. La Bienal de Novela Vargas Llosa, creado en 2014 para premiar cada dos años la mejor novela y dotado con 100.000 dólares o el premio Finestres que en sus cinco ediciones ha distinguido el mejor libro del año escrito en español y el mejor en catalán, así como el Tigre Juan apuntan en la misma dirección que el premio Aena, pero la ambición y el impacto que el nuevo galardón se propone conseguir implica salto importante.

Las bases del nuevo galardón establecen que cada miembro del equipo de preselección (“scouts” como los definió Rosa Montero) escogerá 10 obras sobre las que emitirá un informe individual ―basado en “calidad literaria, originalidad y tratamiento narrativo, valor cultural y comercial y otros aspectos favorables”―, y cada miembro del jurado podrá sumar un título más a la lista. En esta primera edición el grupo de scouts ha contado con periodistas y críticos como Jordi Amat (coordinador de Babelia), Paula Corroto o Karina Sainz Borgo. En el jurado, presidido por Rosa Montero, están Pilar Adón, Leila Guerriero, Luis Alberto de Cuenca, Jorge Fernández Díaz, José Carlos Llop, Sergio Vila-Sanjuán, Jesús García Calero y Elmer Mendoza. El jurado cambiará cada año.

“Esta iniciativa trata de reforzar el hábito de la lectura y estimular que se publiquen buenos libros”, afirmó Lucena, quien enmarcó el nuevo galardón dentro de las políticas de responsabilidad social corporativa o sostenibilidad social de la compañía que preside. “La lectura es buena y saludable y refuerza la igualdad de posibilidades”. Lucena subrayó la fuerza del idioma español: “Nuestro desideratum es que, si perseveramos en el esfuerzo, nos acerquemos al Olimpo de los premios internacionales”. El presidente y consejero delegado de Aena desde hace ocho años, a punto de renovar su mandato por cuatro más, se comprometió a seguir con esta iniciativa mientras permanezca en el cargo y confía en su consolidación. “El premio Goncourt no tiene dotación económica y ojalá logremos que el prestigio de este premio nos lleve a eso”, respondió. “Nos importan mucho los mimbres con los que hemos construido este premio y que pueda volar solo”. Rosa Montero señaló como una de sus preocupaciones tratar de sacar a la luz libros que han tenido poca exposición y no solo ”premiar lo premiado". El galardón, dijo, “irá mejorando” y creciendo.

Galardones internacionales

En la presentación del premio Aena de Narrativa, Lucena y Montero se refirieron a grandes premios en lengua francesa e inglesa que distinguen a los mejores libros del año. El premio Booker nació en 1969 para premiar el mejor libro de ficción publicado en los países de la Commonwealth (EE UU estaba fuera) con el apoyo de un gran conglomerado empresarial que acababa de arrancar una división literaria (tras hacerse con el 51% de los royalties de Ian Fleming y años después a esto sumó los copyright de Agatha Christie o Harold Pinter). El jurado cambia cada año y el premio es de 50.000 libras para el ganador y 2.500 para los finalistas. Desde 2015 hay un Booker Internacional (antes hubo el Man Booker al que sí accedían los estadounidenses), y en la lista de finalistas de esta categoría, anunciada esta semana, se encuentra este año la argentina Gabriela Cabezón Cámara. En el caso del Goncourt, el premio no conlleva dotación económica, pero su concesión tiene una gran repercusión en ventas. Lo otorgan los miembros de la Academia Goncourt.

La ausencia de un galardón de esa importancia en lengua española hasta ahora quizá refleje la fragmentación del mercado editorial en español y la no tan fluida comunicación entre ambas orillas, que el premio Aena de Narrativa se propone promover. “La consolidación y el impacto del Booker tienen que ver con el prestigio de la lengua inglesa y que ese mercado es suficientemente global. Es la lengua dominante”, apunta Gustavo Guerrero, escritor, profesor y editor de literatura en español y portugués en el sello Gallimard. “La aún complicada circulación de la literatura en el ámbito hispanohablante, a pesar de importantes iniciativas de editoriales pequeñas y grandes grupos, hace que los consensos claros aún resulten difíciles de alcanzar”. En un momento de guerra cultural y fuerte politización, Guerrero celebra las iniciativas que promueven y ensalzan el valor literario. “Es muy importante que los premios definan bien qué es lo que van a celebrar (una trayectoria, un título, etc.) y que la gente que lo conceda tenga una cierta autonomía”, concluye.

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