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Chanel ofende a los aborígenes australianos con un bumerán de 1.300 euros

La comunidad australiana se siente humillada por el arma convertida en artículo de lujo

El bumerán de Chanel.
El bumerán de Chanel.

El bumerán de Chanel, una bella pieza de madera y resina con los colores de la marca, no iba a ser más que un juguete, un accesorio de lujo para acompañar la colección primavera verano de este año. Un capricho de 1.300 euros (1.930 dólares australianos) lanzado por la firma de lujo que -quizás por su propia naturaleza- se ha vuelto contra la Chanel como un arma arrojadiza. La comunidad aborigen australiana ha empleado las redes sociales para denunciar que se siente "humillada" y "ofendida" por esta recreación "tan equivocada como absurda" del "arma de supervivencia" de todo un pueblo. Y Chanel ha pedido disculpas

Having so much fun with my new #Chanel boomerang 🖤

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Chanel lleva ya semanas ofreciendo el bumerán en su web, dentro de la sección "otros accesorios" de la precolección primavera-verano de 2017. Lo vende a 1.260 euros, con otros productos como pelotas de tenis (370 euros), unas palas de playa (3.170 euros) o una tabla de remo (paddle surf) cuyo precio solo se facilita a petición. Es decir, objetos de lujo para el ocio de pudientes.

De hecho, el bumerán con el anagrama de Chanel en su eje había pasado al fondo de armario de objetos tan inútiles como caros de la marca de lujo (raqueta de tenis, 1.450 euros). Hasta que Jeffree Star, un influyente maquillador de Estados Unidos con millones de seguidores (4,7 en Instagram), contó en las redes lo bien que se lo había pasado con su juguete.

Tras los 130.000 me gusta y los 86.000 comentarios, miles de aborígenes (o personas que se identifican como tales) han cuestionado a la firma por "humillar a toda una cultura", "hacer broma con un arma de supervivencia",  "hacer una flagrante apropiación cultural de un pueblo indígena en su propio beneficio"... Incluso hay quien se burla de que un aborigen debería ahorrar durante tres años para comprarse un aparato como el de Chanel.

La polémica ha sido tal que ha obligado a la compañía de lujo a pedir disculpas. "Chanel está muy comprometida con el respeto de todas las culturas y lamenta que algunos se hayan sentido ofendidos", ha dicho un portavoz de la empresa a Fairfax Media. La empresa vende bumeranes desde 2006 y, hasta ahora, ninguno de ellos había tenido un retorno tan negativo.