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Las 'riot grrrls' que tocan canciones de amor sin sonar cursi

Hablamos con la banda británica The Big Moon, que acaba de publicar su primer álbum ‘Love In The 4th Dimension’, y lo presentarán este fin de semana en el Festival Tomavistas

Las 'riot grrrls' que tocan canciones de amor sin sonar cursi

Good luck, I love you” es lo que se escucha en el camerino de The Big Moon antes de salir al escenario. Y no debería extrañarnos porque el tema favorito de esta banda británica es el amor, pero lo tratan con esas voces graves y unas guitarras tan sucias que pueden cantarle a Cupido - y lo hacen-, y salvar con éxito la barrera de lo cursi. Con esa misma voz ronca lo cuenta al otro lado del teléfono Soph Nathann, la guitarrista de este cuarteto girly al que solo le queda tiempo para enlazar unos conciertos con otros, Ayer fue Ámsterdam, hoy Hamburgo, y mañana Berlín. Una gira europea tan intensa como su corta carrera.

Y es que la historia de The Big Moon no es como la de otras bandas. Juliette Jackson, estaba desesperada por formar un grupo y, en lugar de pegar carteles por todo Londres, como la líder moderna que es, empezó la búsqueda de músicos a través de Facebook y sin moverse de la cama. Ninguno de sus amigos directos respondió, pero a través de ellos encontró a Soph Nathann (guitarra), Celia Archer (bajo) y Fern Ford (batería). “Nuestro primer concierto fue en Brixton Windmill, en el sur de Londres. No habíamos tocado mucho, pero fue muy divertido. No puedo recordar si estaba muy nerviosa, supongo que estaba tratando de concentrarme en todo lo que tocaba”, comenta Soph, "nos divertimos mucho tocando juntas”.

Ni dos años han pasado desde su primer bolo y ya pueden presumir de haber colgado sold out en 100 Club, donde tocaron grupos míticos como los Sex Pistols, ir de gira por Estados Unidos y Europa o abrir para Maccabees o The Vaccines. Para los nervios también encontraron la respuesta en el tequila. “No es una leyenda urbana, beber tequila es nuestra cosa favorita”, confiesa entre risas Soph.

A través de Internet también dieron a conocer sus primeros temas y la reacción fue tan salvaje que a Jackson le saturaron el correo con propuestas de distintos managers e incluso estilistas dispuestas a cambiarles el corte de pelo. De ahí la expectación que había en torno a su primer largo, Love in the 4th dimension, que por fin vio la luz en abril de este año. “Es difícil describirlo con palabras, pero creo que todo el disco trata sobre el amor, es como una puerta a otra dimensión, como la sensación de estar flotando cuando estás enamorado”, explica sobre el título del álbum. Once temas con los que experimentan con todo tipo de géneros: se aproximan al grunge con Sucker, no tienen ningún reparo en ponerse a aullar en Bonfire o rompen con lo establecido en el pop con baladas como The end, la favorita de Soph. “Me encanta la melodía y que vaya evolucionando hacia un sonido más sucio, me lo paso como un niño tocándola”, confiesa.

Un disco redondo para el que tan solo necesitaron 12 días en Eastcote, el estudio de Catherine J Marks (Foals, PJ Harvy). "Lo grabamos en agosto y fue muy intenso, pero salió muy fácil, porque conocíamos muy bien las canciones de tocarlas tantas veces en directo", explica sin dejar de mostrar su admiración por la productora. Mucho más reservada se muestra a la hora de contar anécdotas, solo deja caer entre risas sus pensamientos por los baños. Sin ir más lejos, el día que se publicó el álbum el casero de Jackson le cortó el agua y toda su euforia se concentró en un único miedo, la necesidad de usar el wc.

Historias al margen y centrándonos en su trayectoria, era cuestión de tiempo que a The Big Moon le colgaran la etiqueta de revitalizadoras del indie británico, algo que por cierto, no les genera mucha presión. “Supongo que para mucha gente somos la banda del momento y es muy guay que nos tenga en cuenta, estamos muy contentas de ser parte de esto”. Con lo que no se sienten tan cómodas es con la etiqueta de girl band, en parte, por lo obvio del asunto. “Es verdad, somos una banda de chicas pero no creo que hagamos cosas distintas. Nadie nos ha tratado distinto por eso, solo que a veces remarcan que somos un grupo femenino y nos comparan con otros grupos de chicas jóvenes, y no creo que debería ser así”. Aunque su nombre suele ir asociado indiscriminadamente a otras bandas como Palma Violets o sin ir más lejos, Hinds, de las que se confiesan fans. "Muchas gracias", dice con orgullo cuando hablamos del paralelismo de su trayectoria, "nos gustan mucho, son muy cool". Sin embargo, a la hora de compartir escenario tiran por leyendas británicas como Jarvis Cocker. De momento, tocan este viernes en el Festival Tomavistas.

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