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Una española de 31 años impulsa el proyecto estrella de Microsoft

Mar González Franco es una de las investigadoras de Hololens, la apuesta de la empresa de Redmond por la realidad virtual

Hololens Ampliar foto

A Mar González Franco (Pamplona, 1985) le obsesiona la realidad virtual. China, el MIT de Boston y ahora Seattle son los lugares en los que se ha especializado en una de las tendencias más prometedoras de los últimos años. La española es una de las escasas investigadoras en esta tecnología, un ámbito, como casi toda la informática y la ciencia, dominado por hombres, que copan el 85% de los cargos directivos de Silicon Valley.

En Microsoft, empresa en la que trabaja como investigadora, se le pidió a González Franco una proyección a 10 años sobre su campo de especialización y también qué se puede esperar para 2017, un año importante para la apuesta de futuro de la compañía de Redmond, las Hololens (protagonistas de la nueva actualización de Windows 10), uno de los principales elementos de trabajo de la ingeniera navarra. Su respuesta se publicó a comienzos de diciembre y desde entonces no ha dejado de ver cómo se replica en blogs y páginas especializadas en videojuegos, negocios, salud…

González Franco vaticina que los aparatos de realidad virtual van a mejorar este año en un aspecto clave: la réplica virtual del cuerpo del usuario. "Vamos a ver cómo surgen propuestas que hagan mejor seguimiento del cuerpo. Esto va a ser muy positivo para experimentar cómo nos metemos dentro de avatares virtuales, sintiendo de verdad en primera persona". Una sensación que Microsoft busca con sus Hololens y con el desarrollo de Windows Holographic, la plataforma de Windows 10 que permite sacar el sistema operativo de la pantalla al mundo real como objetos en 3D y que se lanzará al público este mismo año tras un periodo de pruebas y apertura a desarrolladores. Gracias a estos productos el usuario podrá moverse por su casa entre pantallas de vídeo que en realidad no están en esa pared, la ventana del explorador de Internet o la del Paint, la anciana aplicación de dibujo de Windows que ahora permitirá crear objetos tridimensionales.

Sus previsiones no nacen de una bola mágica, sino de años de estudio y especialización. González Franco dibuja un 2027 con esta tecnología totalmente integrada en el día a día. "Tendremos sistemas de realidad virtual ubicuos que nos permitirán vivir experiencias multisensoriales. Serán capaces de generarnos alucinaciones en las se que se mezclará y alterará la realidad percibida", explica. En su vaticinio, la investigadora ve un gran número de beneficios: "Usando esta tecnología los humanos podrán retener, recalibrar y mejorar su sistema de percepción. A diferencia de los sistemas que usamos ahora, que solo estimulan la vista y el oído, en el futuro irán más allá, incluyendo sensaciones táctiles y de movimiento".

El salto de calidad que debe dar ahora la realidad virtual es ser capaz de hacer un seguimiento del movimiento de los usuarios: "Así, cuando el usuario gire la cabeza en el casco, también lo hará el mundo virtual en el que está inmerso. En ese sentido la tecnología de Microsoft desarrollada con Hololens es la mejor del mercado. Y dentro de poco llegará al consumidor integrada en dispositivos de DELL, HP, etc…". Algunos de estos adelantos se han visto en la Consumer Electronics Show (CES) de Las Vegas, la mayor feria anual de tecnología de consumo.

La investigadora insiste en que lo que probamos actualmente es solo una fracción de lo que en diez años podremos sentir. No piensa en algunos privilegiados, sino en el público general. "Mi predicción tiene relación con la llegada de los dispositivos de realidad virtual al mercado de consumo. Y cómo estos van a cambiar en los próximos años hasta ofrecer experiencias que podrían generar ilusiones muy reales. Pero esta tecnología no se va a quedar aquí: evolucionará hasta poder generar sensaciones mucho más ricas y multisensoriales, y puede que en el futuro hasta podamos recalibrar nuestros sistemas perceptivos usando realidad virtual", subraya.

Becaria hace cuatro años

González Franco llegó a Microsoft como becaria de verano en 2013. Quedó prendada de lo que ocurre en el mítico edificio 99, donde la firma fundada por Bill Gates desarrolla sus proyectos de alta tecnología (como la división ATAP de Google o el Building 8 de Facebook). De allí han salido avances como Hololens, a lo que González dedica gran parte de su tiempo; Kinect; la traducción simultánea de Skype; o un servidor submarino.

En ese lugar se experimenta, juega y explora con todo. Desde la comida al transporte. Aquella experiencia la marcó: "En aquel equipo de verano estaba quien después sería mi actual jefe, Zhengyou Zhang, un gurú de la visión por computador. El sistema de becas de investigación de Microsoft no solo te da la oportunidad de conocer a otros cientos de estudiantes de doctorado de todas partes del mundo que se juntan en Redmond durante el verano, sino que también es la plataforma perfecta para aprender de grandes y famosos científicos que han revolucionado el mundo tecnológico en las últimas décadas. Quienes además, si lo haces muy bien, se acordarán de ti. Yo lo veo como una entrevista de trabajo que dura varios meses".

Su viaje hasta llegar al reconocimiento mundial comenzó en su época de estudiante. Tras titularse en Informática e Ingeniería Multimedia en la Universidad Ramon Llull de Barcelona, con premio al mejor expediente académico, González Franco realizó un máster entre la Universidad de Barcelona y Tsinghua University, el centro innovador de China que le abrió los ojos sobre el potencial de Asia. A su vuelta comenzó a estudiar el doctorado. La investigadora recalca que fue gracias a una beca de la Generalitat y el Fondo Social Europeo como consiguió llegar al MIT MediaLab, el centro de Boston pionero en nuevos medios, formatos y técnicas de expresión.

Eso no solo le abrió las puertas de Microsoft, sino que también le dio acceso la beca del verano de 2013 en el campus de Microsoft en Redmond, lugar en el que conoció a Mel Slater, una de las personas que más han marcado su trayectoria. Su frescura y decisión hicieron que consiguiera trabajar a su lado: "Le mandé un correo en el que decía: 'quiero trabajar en tu laboratorio'. Mel es uno de los más famosos investigadores de realidad virtual del mundo y tiene su laboratorio en Barcelona, lo cual es un lujo. Por aquel entonces conocía su trabajo muy poco, pero me parecía interesante. Realmente, visto en perspectiva, en ese momento no era consciente de lo importante que sería ese email".

Con el doctorado bajo el brazo y sin cumplir los 30 decide volver a Barcelona por un breve periodo de tiempo. El que tardó en enrolarse en un posdoctorado en el University College de Londres y asumir la responsabilidad de montar el laboratorio de realidad virtual de Airbus. Fue entonces cuando recibió la llamada de Zhenyou Zhang, líder de innovación de Microsoft, para que se sumase a su equipo. Consciente del largo proceso que va desde la investigación hasta que llegan los resultados en el mercado, González Franco cree que estas decisiones marcan una diferencia en las empresas: "Probablemente sea este pensamiento a largo plazo la razón por la que Microsoft es una de las empresas más longevas del sector tecnológico y tiene un laboratorio de investigación tan prestigioso. Eso atrae talento y nos hace competitivos”.

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