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Reportaje:

Lío ya marca goles como Leo

Ayudado por Higuaín, excelso con tres tantos, Messi capitanea el éxito de Argentina ante Chile

A Messi le sentó tan bien el brazalete de capitán de la albiceleste que cantó un gol en el Monumental contra Chile en la eliminatoria sudamericana para el Mundial 2014. Aunque ya llevó la cinta con anterioridad en tres partidos, y hay quien sostiene que el cargo le encoge más que agranda, ni que sea por su condición de niño, no fue hasta el viernes que el mejor futbolista del mundo asumió su condición de líder de Argentina. Lío, como le llaman en su país, fue finalmente tan reconocible como Leo: jugó con jerarquía, el equipo respetó su autoridad y marcó un gol, circunstancia que no se había dado en los últimos 16 partidos con la selección, desde marzo de 2009, cuando batió a Venezuela, también en una jornada de clasificación para la Copa del Mundo, la de Sudáfrica 2010.

El delantero, artillero del Barça, llevaba 16 partidos sin marcar con la albiceleste

Las penurias de Messi eran un asunto de Estado en su país. No se entendía cómo un futbolista que desde hace tres temporadas compite por la Bota de Oro y este año ya suma 14 goles en 11 partidos con el Barça se quedaba seco cada vez que se ponía la casaca albiceleste. A los hinchas ni siquiera les consolaba cuando se les decía desde España que Messi es un argentino que de día vive en Rosario y de noche juega en el Camp Nou. No había duda alguna de que la persona era argentina. El futbolista, en cambio, parecía pertenecer exclusivamente al Barça.

Las cosas parece que han empezado a cambiar para Messi desde el partido contra con el equipo de Borghi, privado de muchos zagueros y de su estrella, el azulgrana Alexis Sánchez, ahora mismo lesionado. Argentina penalizó las concesiones de Chile con un marcador rotundo: 4-1. La estrella fue sin duda el madridista Higuaín, que marcó tres goles (m. 8, 52 y 63), los mismos que le había metido en la última jornada de Liga al Espanyol. Pipita está en racha y en plena forma. También estuvo fenomenal su compañero Di María. Los dos delanteros del Madrid desbordaron a la zaga del portero Bravo. Fue también un día especial para el técnico Alejandro Sabella, que en su debut como seleccionador pareció armar un equipo con más sentido común que el de alguno de sus antecesores, como Batista. Hubo varios detalles en los que reparar. El equipo, por ejemplo, pareció jugar más a gusto a la contra que cuando le tocó llevar la iniciativa. Pocas cosas, sin embargo, tuvieron la repercusión que generó el gol de Messi (m. 26), el segundo de su selección, asistido por el omnipresente Higuaín. A sus 24 años, Messi cantó el gol, fácil de ejecución con la zurda, como si fuera el primero de una serie, y su nombre fue coreado.

Aunque Messi ya marcó también en el debut de Maradona y en un partido de clasificación, la gente espera que por fin el tanto contra Chile suponga su despegue definitivo como futbolista argentino que no parará hasta conquistar la Copa del Mundo en Brasil.

"Siempre es bueno empezar las eliminatorias ganando, pero solo se ha dado el primer paso", afirmó Messi a la salida del campo, feliz por el reconocimiento de la gente. "Anotar siempre provoca satisfacción, pero lo importante es que dimos una alegría a nuestros seguidores", añadió. "Funcionamos muy bien en todas las líneas. Yo me entendí especialmente bien con Gonzalo Higuaín. Hizo un gran partido".

No fue, en cambio, la mejor actuación de Messi con Argentina, pero el país parece empeñado en convertir el partido contra Chile en una bandera triunfal. "Es importante que marque Lío", corroboró Sabella. "La suerte que tenemos es que si no mete goles los produce", prosiguió. "No es fácil ganar 4-1 contra un equipo de los quilates de Chile. Sabíamos que nos iban a quitar la pelota por momentos y nosotros teníamos que estar agazapados para robarlo y explotar nuestra potencialidad con jugadores veloces y de buen pie como tenemos". Argentina aspira a convertirse con el nuevo técnico en una selección "sólida, ordenada y concentrada".

A Messi le puede venir bien. Necesita de equipos organizados para marcar las diferencias. El próximo partido, el martes en Venezuela, debe ser el de la ratificación para la Argentina capitaneada por Messi. La hinchada argentina quiere pensar que esta vez no habrá un paso atrás sino que Lío volverá a cantar gol. Igual que hace Leo con el Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de octubre de 2011