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Ciudadanos anónimos retiran placas franquistas en pueblos

Protestan contra la "pasividad" en el cumplimiento de la ley

"El incumplimiento por parte de los ayuntamientos, mayoritariamente con gobiernos del PP, de la Ley de la Memoria Histórica" ha empujado a un grupo de ciudadanos anónimos sin vinculación con partidos políticos a tomarse la justicia por su mano. Según argumentan en un texto remitido a este periódico, "ninguna persona que no haya respetado los derechos humanos, democráticos y políticos merece ser honrada públicamente". La localidad de Caión, en el municipio coruñés de A Laracha, ha servido de escenario para su primera acción: la retirada de la placa dedicada al almirante Carrero Blanco, sucesor in pectore del dictador Francisco Franco, muerto en un atentado en 1973.

"Nada de esto sucede en Alemania, donde ninguna calle ostenta el nombre de Hitler ni de ninguno de sus ministros", exponen, "ni en Italia, ni en Portugal". Los activistas indican, además, que no destruirán ninguno de los indicadores callejeros y así lo atestiguan con las fotografías que adjuntan. "Serán donadas, cuando proceda, a un Museo de Historia, de la Memoria o del Franquismo, porque la historia no puede ser borrada y nosotros no queremos borrarla", añaden, "por eso deben estar en un museo y no en espacios públicos". Con su iniciativa pretenden "dejar en evidencia a toda la clase política, en especial a los residuos franquistas del PP", aunque también critican "la pasividad" de socialistas y nacionalistas ante la violación de la normativa en villas y ciudades.

"Ninguna persona que no haya respetado los derechos humanos merece ser honrada"

Hace casi dos años que el Congreso de los Diputados aprobó la Ley de la Memoria Histórica. En su artículo 15, el que menciona especifícamente la aplicación en símbolos y monumentos públicos, no queda ningún espacio para malintepretaciones: "Las Administraciones públicas, en el ejercicio de sus comptencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura". La eliminación de subvenciones y ayudas públicas se encuentran entra esas medidas.

Pero las personas que han descolgado las placas de la calle Carrero Blanco en Caión no están solas. Todavía el viernes, 34 años después de la muerte de Franco, la organización independentista Nós-Unidade Popular pintaba de rosa la Cruz de los Caídos de Amboage, en Ferrol. La pagina web del partido alberga un documento titulado Censo incompleto da simbologia fascista na Galiza que funciona como catálogo de incumplimientos de la Ley de la Memoria Histórica. Ribeira, A Coruña, Ordes, Mugardos, Beariz, Sada, Curtis o Miño conservan calles dedicadas al dictador.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de noviembre de 2009