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Un juez ampara el honor de J. J. Benítez, que había sido calificado de "estafador"

Calificar a Juan José Benítez, responsable del programa de TVE Planeta encantado, de "estafador, que no dice más que sandeces, iluminado, que basa su negocio en la mentira, el engaño público y la tergiversación" son expresiones insultantes innecesarias y sin justificación. Excecen "el derecho a la sana crítica" y son "atentatorias para la honorabilidad incluso de un personaje con relevancia pública como el señor Benítez". Así lo expresa el juez Jairo Álvarez Uría-Franco en una sentencia del juzgado de Primera Instancia número 5 de Getxo (Vizcaya).

J. J. Benítez interpuso una demanda contra Luis Alfonso Gámez, que colgó dos artículos (titulados Vendedores de misterios-Juan José Benítez y Dossier Planeta Encantado) en un blog de El Correo Digital, la edición online de El Correo. "Es una lástima", decía el autor, "que TVE haya seguido el juego a este inventor de misterios". "Programas como éste [estrenado en 2003] demuestran lo fácil que es que cualquier iluminado o estafador engañe a la población".

El juez considera que comentarios de este tipo son un ataque al honor de Benítez porque "se extralimitan de lo que es el derecho a la información o la libertad de expresión al tener un sentido injurioso y vejatorio". Aunque precisa que estas expresiones "no se consideran tan demoledoras y difamatorias" porque los temas que durante años ha tratado Benítez tienen un alto contenido polémico y son susceptibles de herir, a su vez, sentimientos ajenos. Por eso entiende que su derecho al honor es más restringido que el de un simple particular, al exponerse a "muy duras críticas".

El juez explica que, antes que Gámez, mucha gente ha opinado y opina "cosas aún peores" de J. J. Benítez y fija una indemnización de 6.000 euros en concepto de daños morales. La sentencia -contra la que cabe recurso- absuelve a El Correo Digital por las dificultades que tiene cualquier sitio de Internet para controlar la información que se cuelga en la Red. Además recuerda que el medio online accedió a retirar los artículos juzgados cuando recibió un burofax, el 5 junio de 2006.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de agosto de 2007