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Necrológica:

Marcia Tucker, comisaria de exposiciones

Fundó The New Museum en Nueva York

El pasado 17 de octubre murió Marcia Tucker en su casa de Santa Bárbara, California, víctima del cáncer contra el que luchaba desde hace una década, pero que nunca le hizo perder ni su agudo humor ni las ganas de vivir con intensidad. Nacida en Brooklyn hace 66 años, deja a su viudo, Dean McNeil, y la hija de ambos, Ruby.

No entendía el arte si no era con compromiso e intensidad. Fue siempre fiel a su propio lema "actúa primero, piensa después; así tienes algo en lo que pensar". Su compromiso vital y político la llevó a través del feminismo y del pensamiento de izquierdas, cuestionando continuamente el conservadurismo estadounidense.

Siempre mantuvo un interés por mostrar el trabajo de artistas que no entraban en los circuitos más habituales. Esta militancia le granjeó tantos halagos como reproches. Solía decir que su carrera estaba "basada en críticas negativas". Sus múltiples intereses le llevaron en ocasiones más allá del trabajo habitual de un director de museo: hace unos años creó un hilarante personaje, Miss Mannerist que, en la tradición del stand-up comedy americano, se mofaba de las buenas costumbres.

Formada en el prestigioso Institute of Fine Arts de la Universidad de Nueva York, entre 1969 y 1977 fue curadora de pintura y escultura en el Whitney Museum de Nueva York. Allí demostró su criterio, al organizar exposiciones clave que ayudaron a fraguar a la generación de artistas posminimalistas de ese cambio de década, como Lee Krasner, Joan Mitchell y Richard Tuttle. En 1972 fue comisaria de la primera exposición en un museo de Bruce Nauman, que viajaría a media docena de centros de Estados Unidos y Europa.

Marcia Tucker, sobre todo, será recordada por ser la fundadora y primera directora del New Museum, que puso en marcha en Nueva York cuando fue despedida del Whitney por la marcada radicalidad de sus propuestas. El museo, inaugurado en 1977 con el apoyo de algunos filántropos neoyorquinos como Henry Luce III, fue a lo largo de los 22 años que ella lo dirigió un lugar donde lo político se encontraba con lo artístico, un centro participativo que rompía muchas de las normas conocidas (como su colección semipermanente) al mismo tiempo que mantenía un rigor de trabajo y organizaba extraordinarias exposiciones. Fuimos muchos los que tuvimos la oportunidad de trabajar allí junto a ella y recibir todo su apoyo, generosidad y amistad.

En Barcelona fue comisaria, junto a Carles Guerra, de la exposición que el MACBA dedicó a Perejaume en 1999.

Ferran Barenblit es director del Centro de Arte Santa Mónica de Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de octubre de 2006