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Primer fallecido en el pueblo en donde un bando prohíbe morirse

Al alcalde del pueblo granadino de Lanjarón, en La Alpujarra, el popular José Rubio, que hace una semana dictó un bando que prohibía morirse a los vecinos porque ya no quedaba espacio en el cementerio, no le han hecho caso: un hombre de 91 años murió ayer por causas naturales y será enterrado por su familia en el cementerio municipal. José Lozano Píñar murió en su domicilio apenas siete días después de que Rubio hiciera público un bando en el que rogaba a los vecinos que cuidasen de su salud mientras el Ayuntamiento buscaba nuevos terrenos para un camposanto. La idea del primer edil es que en esos terrenos los vecinos fallecidos "se encuentren en la gloria en cuanto a su ubicación". El bando ordenaba taxativamente: "¡Queda prohibido morirse en Lanjarón!". José Lozano ha trastocado los planes del alcalde, quien culpa al abandono de la anterior corporación, gobernada por el PSOE y el PA, del actual estado del cementerio, incapaz de acoger ya nuevos enterramientos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de octubre de 1999