_
_
_
_

Dudas y preguntas incómodas sobre el fin de los paraísos fiscales

El G-20 ha llegado a un acuerdo para perseguirlos y la OCDE ha publicado una lista negra.- Sin embargo, los analistas se preguntan por qué no se ha hecho antes y los interesados no muestran una férrea voluntad para conseguirlo

La cumbre del G-20 terminó este jueves en Londres entre las felicitaciones de los líderes mundiales por los acuerdos alcanzados y la subida de las bolsas que, esta vez sí, celebraban las decisiones de los políticos. Aparte de una inyección extra para revitalizar los préstamos y el comercio y de la creación de una nueva agencia supervisora, la lucha contra los paraísos fiscales ha sido el gran caballo de batalla de la cumbre, con Francia y Alemania al frente de los reguladores, y el éxito más proclamado en Londres. Aún así, surgen sus dudas sobre su aplicación y la disposición de unos y otros para llevarlo a buen puerto.

Al final, se llegó a un acuerdo que queda entre el "fin de la época del secreto bancario", anunciado por el siempre grandilocuente Nicolas Sarkozy y el más matizado " principio del fin del secreto bancario", avanzado por el primer ministro británico Gordon Brown en la rueda de prensa posterior a la cumbre.

Los paraísos fiscales, como las apuestas o la prostitución, son fáciles de criticar y agradables de practicar
Más información
"La época del secreto bancario se ha terminado"
Al infierno con los paraísos fiscales
El G-20 alumbra un nuevo sistema financiero como respuesta a la crisis
Todos los países de la 'lista negra' de paraísos fiscales acuerdan colaborar con la OCDE

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha publicado una lista de buenos, malos y no tan malos. En la lista negra están Uruguay, Costa Rica, Malasia y Filipinas, que ya ha empezado a cooperar y podía cambiar de condición. Hay una lista gris en la que están encuadrados Andorra, Gibraltar, Liechtenstein, Barbados, Liberia, Bahamas, Bahrein, Belize, Bermudas, Islas Caimán, Mónaco, Panamá y Holanda y otra, también gris pero menos mala, de centros financieros que no cooperan pero que no llegan a ser paraísos fiscales: Austria, Bélgica, Brunei, Chile, Guatemala, Luxemburgo, Singapur y Suiza, que conserva el 27% de los capitales offshore del mundo.

El optimismo es total. "Hemos tenido más avances en las dos últimas semanas en este tema que en los últimos 10 o 12 años", ha asegurado Angel Gurria, secretario general de la OCDE a la BBC. "Los países que no cooperan lo harán porque saben que las sanciones (...) les afectarán de todas maneras", ha añadido.

Preguntas molestas

La pregunta que surge inmediatamente entre ciertos analistas y expertos es: Si se ha tardado tan poco en poner coto a este problema ¿Por qué no se ha actuado antes? Edward Hadas, en Breaking News aporta su particular visión: "Los paraísos fiscales, como las apuestas o la prostitución, son fáciles de criticar y agradables de usar".

Por el momento, desde Suiza aseguran que poco va a cambiar la situación. "Es un poco más de presión, pero esto no cambia nada para nosotros", asegura Rolan Maier, portavoz del ministerio de finanzas suizo. "El procedimiento que comenzamos continúa", ha añadido el portavoz recordando que Suiza ya ha empezado a negociar tratados de este tipo con Japón y EE UU.

En este último caso, los avances, limitados y bilaterales, se produjeron cuando las autoridades estadounidenses amenazaron con un proceso criminal a UBS, un banco al borde del colapso, si no le facilitaba los datos de algunos de sus clientes. En cualquier caso, las medidas aprobadas, que podrían sacar a Suiza del grupo de los que no colaboran de manera definitiva, tendrán que superar el escollo de una votación parlamentaria y, posiblemente, de un referéndum, según ha asegurado Maier a la agencia Bloomberg. Otros países pueden sufrir trabas similares, aunque el riesgo de convertirse en parias financieros pesará a favor de la cooperación.

¿Son Suiza y Luxemburgo paraísos fiscales? Al parecer no. Luxemburgo, incluso, critica la lista e insiste, al igual que Suiza, en que no son paraísos fiscales. El primer ministro, Jean-Claude Juncker, ha tachado hoy de "incomprensible" la lista de la OCDE y ha lamentado que "algunos estados de Estados Unidos" no aparezcan en esta clasificación, "como tampoco están Hong Kong y Macao", algo que ha atribuido a la "precipitación", aunque no se ha mostrado preocupado por ocupar uno de los puestos en la lista gris de países que aún no han cooperado.

Aunque estar en la lista negra implicará sanciones, que aún están por definir, no parece fácil articular un mecanismo que ataque la raíz del problema. En España, aunque el gobierno asegura que tiene su propia lista, no hay datos consistentes y la iniciativa presentada por Esquerra Republicana-Izquierda Unida-ICV para hacer un censo de deportistas residentes en paraísos fiscales no ha prosperado.

A pesar del clima generalizado a favor, los acuerdos pueden ser realmente efímeros y su aplicación, en casos tan complejos como éste, corre el riesgo de quedar en nada. El nuevo Consejo de Estabilidad Financiera (FSB en sus siglas en inglés) tiene mucho trabajo por delante.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_