_
_
_
_
Reportaje:

El Madrid se atrinchera en Los Ángeles

Mourinho impone el aislamiento y el trabajo duro en un entorno de poca expectación

Eleonora Giovio

Si José Mourinho quería pasar desapercibido, pues eligió el mejor sitio para la pretemporada del Madrid. Un hotel rodeado de palmeras, limusinas, chalets con columnas de mármol y sin rastro de tiendas en varios kilómetros pese a que está en pleno barrio de Beverly Hills. Un barrio tan pijo y glamuroso que ni siquiera tiene cementerio y hospitales. Y unas instalaciones, las de la Universidad de Los Ángeles California (la UCLA) situadas dentro de un campus al más puro estilo americano a las que los jugadores llegan conduciendo boogies por un caminito que algunos empleados se encargaron de empezar a vallar el día antes. La mayoría de los estudiantes, por cierto, desconoce por completo que el Madrid se entrenará en uno de sus campos durante 10 días. Y eso que la biblioteca está a tan solo cien metros del césped. Ayer, en el primer entrenamiento, sí aparecieron unas 200 personas, casi todos hispanos.

"Los entrenamientos son espectaculares, me gusta tantan intensidad", explicó Cristiano
Más información
Khedira, al Real Madrid

Sus gritos rompieron un poco con la indiferencia del día antes donde tan solo había siete u ocho empleados ultimando los preparativos. A saber, colocando un sinfín de vallas, tapando el campo de entrenamiento con lonas negras, cortando el césped y sacando pesas y balones medicinales. En la tienda más grande del campus no había camisetas del Madrid ni nada que fuese español. "Las de España que teníamos ya no quedan", contaba el encargado.

Tampoco existían camisetas en el hotel de concentración del Madrid, ni banderas en el hall. Por no haber, no había ni autoridades en el aeropuerto ni aficionados en el hotel. Es más, se contaban más paparazzi que hinchas. Un par de horas antes de que llegara la plantilla -Mourinho fue el primero en bajar del autocar y entró como un cohete al hotel- Nadie velaba por la seguridad en la entrada. Ni ningún curioso. Solo un Ferrari rojo y otro amarillo aparcados en la puerta. Imperaba la discreción y la tranquilidad. Tanta que en el caminito de la parte trasera del hotel se podía encontrar, entre otros, un Buick azul descapotable con las llaves puestas y hasta un surtidor de gasolina en el aparcamiento de los clientes.

Mourinho, que conoce bien las instalaciones porque el año pasado estuvo aquí con el Inter y en su día también con el Chelsea, ha dado indicaciones de que ningún curioso se acerque al hotel mientras el Madrid esté allí dentro. Prohibido entrar hasta para comprar una botella de agua. Y la frase más repetida a medida que se acercaba la llegada del autocar del equipo era: "Propiedad privada, prohibido cruzar la línea amarilla de la entrada".El técnico portugués quiere convertir el Madrid en un búnker, empezando por el hotel de concentración. Dentro, por lo pronto, olía a incienso de iglesia. Los suelos están cubiertos por alfombras verdes y un par de chimeneas encendidas crean ambiente.

Allí se quedarán los de Mourinho hasta el día 7. El portugués ya cuenta también con Pepe y Cristiano Ronaldo que adelantaron un par de días la vuelta al trabajo. Kaká, Higuaín y Di María llegan mañana, y el resto de internacionales el 3 de agosto, un día antes del primer amistoso en San Francisco. "Este año va a ser diferente, claro que le vamos a poder ganar a este Barça. De lo contrario estaríamos en casa", dijo ayer Cristiano. Sobre él recayó toda la presión la temporada pasada. ¿Y esta? "Presión tenemos todos, yo sé lo que tengo que hacer y trabajo sin miedo", contestó alabando a Mourinho. "Los entrenamientos son espectaculares, me gusta trabajar con tanta intensidad, cuando tienes eso y la motivación ni se nota el cansancio", dijo. "Me gustaría tener el 7, a Raúl le encantaría que lo llevase; me identifico un poco con él" concluyó Cristiano.

Cristiano Ronaldo, durante un entrenamiento de pretemporada con el Madrid.
Cristiano Ronaldo, durante un entrenamiento de pretemporada con el Madrid.REUTERS
Vídeo: AGENCIA ATLAS

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Sobre la firma

Eleonora Giovio
Es redactora de sociedad especializada en abusos e igualdad. En su paso por la sección de deportes ha cubierto, entre otras cosas, dos Juegos Olímpicos. Ha desarrollado toda su carrera en EL PAÍS; ha sido colaboradora de Onda Cero y TVE. Licenciada en Ciencias Internacionales y Diplomáticas por la Universidad de Bolonia y Máster de EL PAÍS.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_